Martes 24 de Junio de 2008
Fue un golpe fugaz. Tres hombres entraron la madrugada de ayer a una casa de la localidad de Acebal cuando los dueños dormían y, tras intimidarlos con cuchillos, se alzaron con 20 mil dólares, 10 mil pesos, joyas y electrónicos. Anoche, la policía estaba desconcertada por un detalle: para ingresar a la propiedad los intrusos no forzaron ninguna abertura. Tampoco tenían pistas que conduzcan a los ladrones, aunque las víctimas habrían dicho que "tenían tonada cordobesa" en su hablar.
El asalto ocurrió en Lavalle al 300 de Acebal, un pueblo ubicado a unos 40 kilómetros de Rosario. Allí vive Jorge Carlos A., de 56 años, con su esposa y la hija del matrimonio, de 7 años. La vivienda tiene un jardín delantero y dos garajes. A las 4 de ayer, los tres dormían. Jorge A. lo hacía en una de las habitaciones y en otra pieza descansaban su mujer y la nena.
En medio del silencio de la fría madrugada irrumpieron en la casa tres hombres. Sus gritos sobresaltaron a Jorge, dueño de un comercio de venta de aberturas en Rosario, y a su familia. "Esto es un asalto", exclamó uno de los intrusos exhibiendo un cuchillo casero que, al igual que sus cómplices, había recogido en la cocina de la casa.
Golpeado y encerrado. Obnubilado, Jorge trató de incorporarse en la cama pero recibió un certero puñetazo en la cara. Enseguida uno de los malhechores lo apretó para que diga dónde guardaba la plata.
Balbuceando, el comerciante le dio el dato. Tras ello, le ataron las manos y lo encerraron en el baño. La misma suerte corrieron su mujer y su hija, aunque ellas no fueron maniatadas. Sin obstáculos a la vista, los ladrones recogieron de un mueble unos 20 mil dólares y 10 mil pesos en efectivo. "La plata estaba destinada para comprar aberturas para el comercio", explicó una fuente de la pesquisa.
Los ladrones no se conformaron con el abultado botín en billetes. Revolvieron cajones y embolsaron varias alhajas mientras hablaban entre ellos con un marcado "acento cordobés". Después recorrieron la casa y se apoderaron de una cámara de fotos digital, un reproductor de DVD y una filmadora.
Habían transcurrido unos pocos minutos que para la familia de Jorge fue una eternidad cuando los maleantes decidieron marcharse. Durante el atraco, los ladrones habían anunciado que se irían en dos motos pero, al hacer la denuncia, los dueños de casa dijeron no haber escuchado el sonido de motor de ningún vehículo.
Ayer, los policías de la comisaría 28ª de Acebal estaban sorprendidos por la irrupción de los ladrones y se preguntaban cómo los asaltantes ingresaron a la casa sin forzar ninguna abertura. "Tal vez entraron con una copia de la llave de la puerta", especuló un portavoz.