La Lepra venció 3 a 1 a Central Córdoba de Santiago del Estero. Lo ganaba con tranquilidad, pero se durmió y lo resolvió al final. Alivio en todas las tablas
Domingo 05 de Abril de 2026
Newell's tuvo dos caras bien marcadas en Santiago del Estero. Los primeros 60 minutos fueron lo mejor del equipo en muchísimo tiempo, ganando por 2 goles con suma autoridad y dominio total de las acciones. Encima el rival jugaba con uno menos y parecía rendido. Pero Central Córdoba llegó al descuento y el tramo final del juego fue un suplicio para el rojinegro, que caminó por la cornisa de que le iguale un rival limitadísimo.
Hasta que en el cierre apareció el pibe Francisco Scarpeccio y decoró el 3 a 1 para el grito fuerte que pegó el rojinegro en el Madre de Ciudades. Triunfazo. El primero de visitante en el Apertura.
Desde un tiempo largo a esta parte, Newell's logró por fin ser muy superior a su oponente en varios pasajes y ganar con autoridad, aunque también pasó momento de zozobra cuando parecía tener todo controlado. Y claro que al final fue clave el orden, la seguridad y la convicción que está transmitiendo su entrenador Kudelka.
La victoria fue un alivio en todo sentido. En especial en la tabla acumulada, donde ahora tiene por debajo a Estudiantes de Río Cuarto, Aldosivi y Riestra, y alcanzó a Atlético Tucumán. Y también tomó aire en los promedios. Por ello fue un resultado terapéutico tras la eliminación en Copa Argentina.
Newell’s comenzó el partido con la decisión de asumir un rol protagónico, sin especular y haciéndose cargo de sus urgencias. Por ello plantó bandera en campo enemigo y puso a sus volantes en el hemisferio de los santiagueños, tanto para presionar como para juntar pases.
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La apertura de Newell's
No fue casualidad que a los 11 minutos llegara la apertura con el gran desborde de Saúl Salcedo por la derecha (que arrancó de cuatro) y la entrada solitaria para corregir al gol de Franco García. Fue su primera conquista con la rojinegra. Fueron dos apuestas nominales de Frank Kudelka que en el inicio del partido salieron bárbaras.
Enseguida se lesionó Bruno Cabrera y saltó a la cancha Jerónimo Gómez Mattar a jugar de cuatro. Entonces se cerró Salcedo a la cueva. Newell’s era el dueño del partido ante un rival que no hilvanaba tres pases seguidos y que estaba lleno de limitaciones.
La Lepra empezó a tener espacios ofensivos enormes para capitalizarlos. Y en un par de veces le faltó inteligencia en el último pase para ampliar la distancia, ante un oponente que daba todas las concesiones habidas y por haber.
A esa altura el gran desafío leproso era poder empezar a definir un trámite muy favorable, pero en cada avance fallaba en el intento. Era tan malo lo del local que a los 30 minutos la catarata de insultos ya bajaba de las tribunas para los dirigidos por Lucas Pusineri.
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El segundo grito fue de Salomón
Por ello a los 40 minutos se produjo el segundo grito por decantación. Gran centro por izquierda de Jerónimo Russo y el ingreso de Oscar Salomón por el corazón del área para darle el testazo justo y decretar el 2 a 0.
Trascartón, vio la roja Juan Pablo Pignani por una tremenda patada karateca a Franco García. El jugador local por suerte bajó un poco la pierna antes de impactarle de lleno la cabeza al colega leproso. Así se fueron al descanso. Con Newell’s arriba por dos goles, justo vencedor y el rival con uno menos.
En el inicio del complemento Newell's seguía jugando casi a voluntad. Cóccaro tuvo el tercero pero falló en su intento cuando elevó el remate. Los santiagueños no sabían cómo arrimarse al arco de Reinatti, a esa altura un espectador bajo la persistente llovizna.
De la comodidad al sufrimiento
Pero esto es fútbol y cuando los santiagueños parecían rendidos llegó el descuento. Desde un saque lateral la cabecearon dos rivales en el área y entró por atrás Barrera para el descuento, que parecía impensado, pero llegó y puso suspenso en el partido.
El ingresado Sotelo tuvo una contra para definirlo, pero pateó con displicencia y contuvo el arquero. La comodidad y tranquilidad de Newell's ya se había evaporado del Madre de Ciudades.
La Lepra entró en una confusión total y el rival con uno menos lo incomodaba demasiado. Kudelka a esa altura volaba de bronca porque sus jugadores dejaron renacer al contrario.
Los ingresados Francisco Scarpeccio y Luciano Herrera tuvieron oportunidades para definir pero no acertaron.
Hasta que en epílogo del tiempo de juego, Scarpeccio se puso de frente al arco y esta vez no falló. Gatilló para clavar el tercero y sentenciar un partido que Newell's debió resolver mucho antes, pero tal vez por sus presiones dilató más de la cuenta. Un alivio en todo sentido en el Parque para afrontar lo que viene.