Viernes 20 de Agosto de 2021
El clásico no solo se juega dentro de la cancha sino también fuera de ella. Esta vez no es la excepción. Newell's y sobre todo Central quedaron en el medio de la puja con la designación de Andrés Merlos como árbitro del partido, para la que leprosos y canallas dieron el okey. Esta determinación generó en Arroyito conflictos internos y ciertos enojos, a tal punto que Emiliano Vecchio hizo público su desagrado con la aceptación del juez con el que mantuvo un entredicho tiempo atrás (ahora deberá explicar sus declaraciones ante la AFA).
Tanto leprosos como canallas tienen obligaciones en este derby devaluado, pero que siempre despierta conflictos a partir del resultado. Newell's está ante la obligación de cortar la racha adversa en estos duelos y la dirigencia tiene la necesidad de sonreír pensando en las elecciones próximas. Un triunfo evitará agitar las aguas internas y los cuestionamientos de los hinchas. Por el contrario, una derrota generará críticas intensas. Mientras que por el lado de Central, el Kily está casi obligado a conseguir algo de aire después de la eliminación de la Copa Sudamericana y el andar torcido en el presente torneo.
En el medio de todo este panorama está Merlos, elegido por consenso de los dirigentes, algo que provocó discusiones intensas en el mundo auriazul y hasta la locura de que el vicepresidente Ricardo Carloni fuera amenazado por haber dado el visto bueno. Si bien los árbitros están acostumbrados a vivir situaciones complejas, lo que sucede en la previa al clásico rosarino lo roza y lo ubica en una situación donde su figura estará bajo la lupa con ojos de desconfianza. De un lado y del otro. Los canallas con temores a ser perjudicados y los rojinegros con miedo a que toda la previa pueda incidir en su actuación.
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Así se llega al desvalorizado Newell's y Central, donde siempre se busca salvar el año en magras o medianas campañas. Con protagonistas -jugadores y directivos- con miedo a perder por las consecuencias que siempre conlleva un mal resultado. Y esta vez más que nunca con el foco puesto en Merlos, hoy en el centro de la polémica.