Víctor Aquino, exdelantero de Newell's, recordó con desazón el instante que le tocó transitar en un centro comercial cuando jugó en Cafetaleros de Chiapas y las crudas imágenes que vio en Venezuela
07:20 hs - Martes 10 de Marzo de 2026
"En México casi secuestran a una de mis hijas", contó Víctor Aquino, ex-Newell's, cambiando el semblante de su rostro con sólo recordar aquel angustiante momento vivido en tierras aztecas. Había llegado para jugar en Altamira FC -luego cambió su sede a Chiapas convirtiéndose en Cafetaleros de Tapachula-, en la temporada 2014/15, con una renovada ilusión después del paso por el fútbol argentino. Pero le tocó vivir una situación tensa y de grave inseguridad, pero con la "suerte" de haber evitado que se llevaran a una de sus hijas.
El exdelantero cambió el tono de la charla con sólo recordar ese instante que pudo haber cambiado su vida teniendo en cuenta que esas situaciones se han repetido en México y con difícil resolución, tan es así que hace algunos años un estudio reveló que lideraba la lista de países con más secuestros. Encima, en el último tiempo se desclasificaron los archivos del pederasta y depredador sexual Jeffrey Epstein y con México como país también mencionado, donde Tulum, Puerto Vallarta, Cancún y la Ciudad de México aparecieron de manera recurrente en sus itinerarios para sus grandes fiestas y actividades ilícitas.
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¿Cómo fue que se produjo ese intento?
Me había operado la rodilla y andaba con muletas. Mi esposa estaba embarazada de seis meses y tenía a mis otras dos hijas un poco más grandes, una de ellas es rosarina. Habíamos ido al cine de un centro comercial. En un momento llegó un tipo solo de más de treinta años a ver la película, que era de princesas. Me pareció raro. Cuando terminó y salíamos el tipo la manoteó para llevársela. Solté las muletas y me tiré para agarrarla.
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Un momento de desesperación que llevó a que te olvidaras de todo.
Totalmente. Como casi no podía pisar me tiré para sujetarla y el tipo se fue corriendo. Se armó un quilombo bárbaro en el lugar y vi cuando el tipo bajó la escalera y había una furgoneta esperándolo. Se me pone la piel de gallina con sólo recordar ese momento.
El cartel de México
No es para menos porque podría haber terminado de la peor manera.
Casi pierdo una hija. Me asusté mucho, por eso me quería ir después de eso. Encima me fue bien en el equipo. Jugué 21 partidos e hice 17 goles. Me querían renovar, pero sobreponerse a eso y seguir transitando la vida de manera normal era imposible. Lo que pasa es que estaba en una ciudad manejada por los narcotraficantes. El cartel era el que brindaba seguridad. No se ve un ladrón que te roba una cartera y sale corriendo. Pero existen mafias que se infiltran y se dedican a la extorsión, al robo de niños, secuestros y todo eso.
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¿Te dijeron qué pudo haber sucedido?
Hablé con el presidente y dirigentes del club y ellos se comunicaron con "esa gente". Dijeron que no tenían nada que ver.
Seguir la vida en ese lugar no debe haber sido simple para vos y tu familia.
No salíamos de casa y nos queríamos ir. Un día un amigo nos invitó a la playa. Había que ir a las 9 hasta las 14 ó 15 porque después ya es peligroso. Imaginate, a mis hijas las tenía a un metro, no las dejaba moverse. Cuando nos estábamos por ir vimos a una mamá llorando y tirada sobre la arena. Había perdido a su hijo de 5 años. Se lo habían llevado. Muy duro y angustiante. México es un país muy lindo y con gente maravillosa, pero tiene estas cosas y que me tocó de cerca.
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Las imágenes en Venezuela
Cada país donde viviste seguramente transitaste diversas situaciones.
Totalmente. En Venezuela también transité un momento difícil.
¿Qué te pasó?
A mí particularmente nada, pero vi cosas complicadas. Vivimos ese proceso de 2017 de las protestas, con gente muerta en la calle, de autos quemados... A veces tenía que ir caminando al entrenamiento porque no podía andar en coche porque te lo prendían fuego. Estaba en un equipo grande como Deportivo Táchira y a veces aparecía algún hincha que me reconocía y me llevaba a entrenar en moto. Una locura.
La gente muchas veces ve la vida de éxito del futbolista, pero muchos transitan momentos complejos como los que contaste.
Desde afuera no se ve lo que nos toca transitar, sólo si se gana plata. En Venezuela pasábamos 48 horas sin luz, todo un tema. En lo futbolístico por suerte me fue muy bien.