El Mundial aumentó las visitas al sitio donde fue asesinado el presidente de Estados Unidos John Fitzgerald Kennedy
16:17 hs - Sábado 20 de Junio de 2026
El Mundial de Estados Unidos no detiene su paso con la maratón de partidos de la fase de grupos. Justamente, Dallas es una de las sedes donde la selección argentina jugará este lunes, a las 14, ante Austria en busca del boleto a los 16avos de final del torneo. En esta ciudad del sur norteamericano se registró un hecho que convulsionó al mundo y que todavía tiene enormes interrogantes sobre los responsables de lo ocurrido.
La Capital recorrió la escena del crimen de John Fitzgerald Kennedy, hoy convertida en un circuito turístico, pero que igual impacta y conmueve. Es que están pintadas en el pavimento las cruces que marcan el punto exacto donde el presidente norteamericano recibió los disparos que terminaron con su vida en plena recorrida con un auto descapotable.
De manera curiosa, en el lugar se conserva una atmósfera extraña, donde la imaginación lleva de inmediato a proyectar el paso del auto presidencial por la calle, el saludo del presidente junto a su esposa, el sonido impiadoso de los disparos que provienen desde algunos de los imponentes ventanales de los edificios cercanos, el griterío y las corridas de la gente y luego el trágico desenlace ya conocido.
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El crimen de John Kennedy
Es que todo aquí está casi como era entonces, más allá del paso del tiempo. Según la historia oficial, JFK fue asesinado a tiros por Lee Harvey Oswald en la calle Main Street y la Dealey Plaza en el centro de Dallas. El crimen del presidente fue perpetrado el 22 de noviembre de 1963, siendo declarado muerto en el Hospital Parkland.
Para la Justicia, el asesinato fue cometido por Lee Harvey Oswald, un exmarine, desde el sexto piso de un edificio cerca de las calles Main y Elm Street. Ahora este sitio alberga un museo en memoria del presidente, que tiene exposiciones referentes al mandato de Kennedy y a lo que significó su asesinato en la historia de los Estados Unidos.
Lo más impactante son las cruces marcadas sobre el asfalto del lugar exacto donde impactaron los disparos en la humanidad de Kennedy. Esa imagen de archivo del momento del crimen que recorrió el mundo tiene aquí una referencia real en el mapa. Y más allá de cualquier especulación o valoración, estar parado frente a estas cruces realmente genera consternación en los turistas y los paseantes que cada día se acercan al lugar, más ahora con la disputa del Mundial en Dallas.
Todo el parque está señalizado con los puntos clave de lo que fue el recorrido del presidente y aquí sobresale una construcción sobria que es el memorial a John F. Kennedy, donde es posible ingresar y también sobrevuela lo que fue el crimen a plena luz del día.
Además, se puede conocer el Museo del Sexto Piso en Dealey Plaza, donde se cree que fue el lugar exacto desde el que disparó Harvey Lee Oswald, declarado culpable del asesinato de Kennedy.
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La muerte de Oswald y las teorías conspirativas
Luego, el propio Oswald fue abatido a tiros por Jack Ruby en el sótano de la comisaría de Dallas durante un traslado rutinario de presos a la cárcel del condado en la mañana del domingo 24 de noviembre de 1963.
Claro que hay teorías conspirativas que van más allá de un solo tirador y que se escuchan hoy en día en el mismo lugar del recorrido. Con ramificaciones que incluso se relacionan con altas esferas del gobierno de entonces. Hasta se menciona “a la bala mágica” por el recorrido casi increíble que se le atribuyó a un proyectil para causar tanto daño en el presidente.
Ya con el paso del tiempo y hasta en el marco de un evento deportivo de una magnitud descomunal como es el Mundial, el caso Kennedy todavía genera magnetismo y curiosidad por la manera como se dio el asesinato en la vía pública, en el país autodefinido más seguro del mundo.
Por ello muchos argentinos se acercan a esta maqueta a escala real de la escena del crimen, donde varios detalles están como entonces, y a la congoja por la muerte de un líder tan importante se le suma la curiosidad de cómo se dieron realmente los hechos. Uno se convierte en detective por un rato y evalúa si desde un edificio una sola persona pudo causar tanto daño. Y la respuesta sigue abierta como desde el momento en que las balas terminaron con la vida del presidente Kennedy.