Central se quedó sin título en los segundos finales, pero con un reconocimiento merecido

El Canalla cumplió su parte y cuando le quedaba aguardar por el final en La Bombonera el sueño de campeón se le fue de las manos

21:26 hs - Sábado 07 de Noviembre de 2026

El sábado “perfecto” con el que todos en Central soñaron finalmente no pudo ser. Y estuvo a tan poco de que eso sucediera. A nada, a escasos segundos, hasta que llegó el gol de Boca en la agonía. De igual forma vale el reconocimiento para el equipo de Jorge Almirón que hizo las cosas de tal manera a lo largo del año que provocó que esta última fecha de la fase regular llegara con las expectativas en su máxima expresión. Es para aplaudir que ello haya sucedido. También lo es el hecho de que el Canalla haya hecho la parte que le tocaba. Porque en este final de carrera en la que llegó mirando las espaldas de otros dos competidores directos no le servía otra que ganar. Lo hizo con esa autoridad que estableció en estos últimos partidos, pero hubo un resultado que le pateó en contra. El campeón fue Boca en ese último suspiro, que generó una reacción rara en el Gigante, cuando algunos creyeron que Boca había terminado o que le habían anulado el gol. Pero es algo que quedará para la anécdota.

Acá no termina ese protagonismo de Central y las ilusiones tampoco se desvanecen. Es cierto, ya es pasado lo del bicampeonato en la tabla anual, pero hay un camino todavía por recorrer. Ese primer puesto que obtuvo en la fase de grupos es el combustible perfecto para ir por el título en el Clausura.

Aun en ese contexto, es imposible desentenderse de esta posibilidad que se le escapó. No estaba todo en las manos de Central porque lo de este sábado por la tarde en Arroyito era “ganar y esperar”, pero ¿qué hincha canalla no fue al estadio enfundado en esa ilusión de volver a gritar campeón?

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La máxima motivación para Central

Estaba la motivación de esa posible vuelta olímpica y en el medio la inauguración de esa añorada tercera bandeja que no es otra cosa que un eslabón más en la cadena de aciertos y logros de esta dirigencia que, se dijo, continuará con el proyecto, pero ya sin la presencia del presidente Gonzalo Belloso. Ese ruido, quizá innecesario en el momento en que se dio, también fue parte de esa previa cargada de tensión.

“Esto es Central”, dijo alguna vez Miguel Ángel Russo. Y Central hoy es esto, un equipo que la pelea y que cuando se pone algo en la cabeza lo intenta con un convencimiento absoluto. Le faltó algo de pimienta en lo que era el gran desafío del año, la Copa Libertadores, pero tendrá una nueva oportunidad para hacerlo. Porque con este resultado logró el pasaje directo.

Lo que quedó trunco también fue ese sueño del “bi”. A todas luces, este título de la anual tenía un sabor especial para Central, después de aquel campañón de 66 puntos que hizo de la mano de Ariel Holan, en el que fue, a todas luces, el mejor de todos. Lo del “sabor especial” remite a ese título que le cayó de regalo, fuera de todo plan, y que tanta polvareda desató en el fútbol argentino, pero que le valió una estrella que hoy luce en el escudo.

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De la mano Almirón

De la mano de este Almirón tan cuestionado y al que Belloso tuvo que salir a respaldar cuando las aguas bajaban turbias, Central volvió a meter una temporada para el aplauso, con una primera mitad del año apenas por debajo de este segundo semestre, pero que fue parte de esa base que edificó esta posibilidad que finalmente se desvaneció por completo, ya con los futbolistas en el banco, siguiendo atentos lo que sucedía en La Boca.

En el medio hubo otras cosas, positivas por cierto. Porque este “Central campeón” que esta vez no se pudo gritar fue el que atronó hace unos pocos meses allá en Santiago del Estero y que retumbó con más fuerza todavía aquí en Rosario, luego de la consagración en la Supercopa Internacional. Eso fue lo que le dio vida a esa vieja frase de que “el que más tiene, más quiere”. Hoy Central es esto, un animador habitué en el fútbol argentino.

En este sábado tenso, Central fue campeón desde el minuto 43 del primer tiempo hasta el final de su partido. Al Canalla el último partido no le pesó en absoluto.

Malas noticias desde La Bombonera

Pero faltaba algo: saber cómo iba a terminar la historia en esa Bombonera en la que a Boca sí le pesó, pero que encontró la alegría a segundos del final. En Central estaba todo listo para festejar, eran segundos nomás y más allá de esa invasión de cancha porque algunos creyeron otra cosa, lo de Central fue digno para el aplauso.

Este Central protagonista y siempre ambicioso estuvo a nada de salirse con la suya. Su rol lo cumplió a la perfección, pero ese final de jornada fatídico lo privó de la sonrisa. Vaya de todas formas el reconocimiento. Lo merece.