Florencia Saluzzo y Diana Pereira García apostaron a un proyecto propio y hoy venden 300 unidades diarias. Ya están en PedidosYa y abrirán su primer local
13:22 hs - Martes 10 de Marzo de 2026
En distintas partes del mundo adopta nombres y versiones diferentes. Taco o burrito en México, arepas rellenas en Venezuela o Colombia, shawarma en Medio Oriente, piadina en Italia. El tipo de tortilla varía según la harina que se usa y el resultado también, porque dependerá del relleno que se elija. Sobre ese formato popular y versátil, Florencia Saluzzo y Diana Pereira García construyeron un proyecto propio. La apuesta empezó a finales del 2019 y se profesionalizó hacia el 2021, cuando fundaron La Wrapería.
Con un catálogo de veinte sabores, entre opciones con carne y vegetarianas, las socias hoy venden 300 unidades diarias y emplean a otras personas que las ayudan a sostener el negocio semana a semana. Este no solo contempla la venta a través de redes sociales, sino la presencia y comercialización por plataformas de delivery como Pedidos Ya, a donde se sumaron a vender el año pasado. Todo este crecimiento se terminará de consolidar en mayo, cuando inauguren lo que será su primer local de venta al público para take away, en la esquina de Viamonte y Corrientes, en el corazón de barrio Abasto.
“Estamos con todos los planes de habilitación para abrir el local en dos meses, todavía seguimos con las obras. Será un espacio propio para pedir y retirar pedidos, no va a tener mesas para consumir allí, pero queremos que sea un lugar muy lindo, tenemos un patio, un lugar para nuestras oficinas y toda una vidriera que vamos a plotear con la marca. La idea es centralizar toda la producción y el depósito de productos en este local”, contó a Negocios de La Capital Florencia, quien se mostró muy contenta por el paso que van a dar.
Por su parte Diana contó que este proceso resume un largo sacrificio por mantener el negocio a flote, afianzando su comunidad de clientes y no bajando nunca la calidad del producto, incluso cuando la incertidumbre económica y la inflación hacían subir los costos de los insumos de forma constante. “Siempre mantuvimos el mismo tamaño y cantidad de relleno y eso hizo que la gente los probara y nos siguiera eligiendo a lo largo del tiempo”, aseguró.
Cocinar la marca
Las emprendedoras se conocieron en el 2018, trabajando en un hotel de Rosario, pero ya traían experiencia en el mundo de la gastronomía y la organización de eventos. A sus veintipocos, Florencia viajó a México para realizar una pasantía de cuatro meses en un hotel de la cadena Iberostar, un complejo all inclusive ubicado en Playa del Carmen. Consiguió este puesto tras una entrevista telefónica mientras cursaba la carrera de restaurateur y dedicó gran cantidad de horas a aprender el oficio. También se desempeñó en el área de Relaciones Públicas de estos establecimientos.
Una vez de regreso a la ciudad, en 2018, conoció a Diana, quien se desempeñaba como supervisora en la cocina de un hotel donde ella también ingresó a trabajar. Diana nació en Uruguay y a poco de terminar el colegio emigró a Europa, a trabajar en Tenerife, Barcelona e Ibiza. Durante esa etapa, se profesionalizó, estudió protocolo y coctelería, especializándose siempre más en el área de servicio que en el de cocina.
“Nos conocimos trabajando en eventos y la realidad es que nos cansamos de toda la demanda que conlleva, de estar 14 o 15 horas seguidas por día. Renunciamos y la vida nos reencontró un tiempo después”, contó Diana, quien se reunió con su socia en un momento de incertidumbre y ella le propuso la idea de hacer wraps, un producto que le gustaba y que, hace seis años, no era nada común ver en el mercado.
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Profesionalizar los wraps
El emprendimiento comenzó llamándose Wrapería La Paz, en honor a la calle donde cocinaban los productos. En ese entonces, tomaban los pedidos y los repartían a través de cadetes a distintos clientes finales y oficinas que les compraban para resolver los almuerzos. Si bien en un primer momento hacían viandas con distintas comidas y hasta desayunos, luego buscaron la asesoría de un profesional que les aconsejó enfocarse en un solo producto.
“Lo que más salían eran los wraps, porque la gente los lleva al freezer y los va descongelando cuando lo quieren comer. Resuelven muy fácil los almuerzos y las cenas y nos parecía una buena opción enfocar las redes de la marca en este producto y cambiamos el nombre a La Wrapería. Primero crecimos mucho por el boca a boca, con pedidos a través de redes y luego empezamos a hacer envíos al momento, así no tenían que encargar con anticipación”, señaló Florencia, quien agregó que en el emprendimiento trabajan otras dos chicas, Florencia Ceballos y Florencia Suárez, para complementar la parte de cocina.
Así fue como en noviembre recibieron el llamado del gerente regional de Pedidos Ya, para que puedan estar en la plataforma de delivery. Las socias reconocen que les cambió la logística ya que les exige más horas de preparación, agilidad para cocinarlos en pocos minutos y un cambio en el packaging para realizar los envíos, pero el saldo es muy positivo. En cuanto a gustos, cuentan que el más vendido es el de bondiola con queso, seguido por otras opciones de carne, tanto desmechada como con cheddar, bacon, salsa hot y teriyaki. También ofrecen variedades con pollo, vegetales, queso tybo y porotos, roquefort, además de la posibilidad de personalizarlos en versión vegana.
“Podés pedir desde una unidad en adelante, que ronda los $7500, y vale un poco más por delivery. Ahora, con la apertura del local estamos realizando una mentoría en desarrollo empresarial con Alpha Consultora y trabajando para tener precios más económicos para la gente que se quiera stockear, a partir de cuatro unidades”, resumieron las socias sobre los pasos que siguen para la marca.