Empresas rosarinas especializadas en sonido, iluminación y pantallas LED cuentan cómo es montar espectáculos en vivo y qué costos y desafíos implica mantenerse.
Jueves 10 de Julio de 2025
Los shows en vivo son las actividades favoritas de los amantes de la cultura. A medida que pasa el tiempo y la tecnología evoluciona, los mismos se vuelven cada vez más atractivos y envolventes para lograr un gran nivel escénico. Un espectáculo, ya sea de música o teatro, involucra un despliegue técnico de distintos rubros para que uno escuche, vea y sienta lo que el artista planeó para su show.
En estas propuestas, que conglomeran a gran cantidad de especialistas, se destacan tres pilares fundamentales de la técnica, como son el sonido, la imagen y la iluminación. Sin estos tres como base, no hay show.
Con la intención de contar cómo funciona el sector y el mercado de los proveedores de espectáculos en la ciudad y la región, Negocios de La Capital dialogó con tres referentes: Ariel Marti, de Marti Audio; Héctor Aguilera, de Head Iluminación; y Julián Domínguez, de Nexo Multimedia.
Proveedores rosarinos en espectáculos nacionales
En el gran abanico existen los eventos públicos, los privados, de tipo empresarial, las ferias, los shows de teatro y los de música. En todos, la técnica –como se le llama al segmento luz, sonido y pantallas en el rubro– es fundamental. Rosario es un referente a nivel país, ya que los especialistas consultados no solo trabajan la plaza local, sino que participan de producciones masivas en distintos puntos de Argentina, a la vez que salen de gira con importantes artistas.
“Trabajamos donde los demás se divierten”, dice entre risas Ariel Marti. Con 45 años de experiencia en sonido, hoy es el responsable de los sistemas de audio y escenario de festivales como Cosquín Folklore, Villa María, la Fiesta del Inmigrante en Misiones, entre muchas otras producciones. “También hacemos el escenario Perry del Lollapalooza en Buenos Aires y ahora nos preparamos para el cumpleaños de Santiago del Estero, al que acudirán 200.000 personas”, comenta mientras explica que otros de sus servicios incluyen generadores eléctricos y escenarios giratorios especiales para festivales que precisan dos armados en simultáneo.
El recorrido de Héctor Aguilera en iluminación también inicia en la década de los ‘80 en la ciudad: “Empecé como iluminador en el teatro Arteón y al tiempo ya estaba de gira con Juan Carlos Baglietto. Comencé a comprar equipos para hacer instalaciones lumínicas porque no había buena disponibilidad en el mercado local”, comenta sobre sus servicios, que solo abarcan temas de iluminación, a diferencia de sus colegas: “En mi corazón, solo soy un iluminador”, agrega. En este momento, está trabajando en la puesta en escena de la próxima gira que el cantante Silvio Rodríguez hará por varios países de Latinoamérica.
Julián Domínguez, de Nexo Multimedia, atiende el teléfono desde el salón Metropolitano. Mientras conversa con Negocios de La Capital, ultima detalles de pantallas para la Feria Internacional de la Alimentación (FIAR), donde acompaña a varias marcas en sus stands: “Soy proveedor de pantallas para eventos medianos y grandes”, explica. En su portfolio están aquellas que amplificaban los shows en el primer Quilmes Rock que se hizo en la ciudad de Rosario. Hoy, además de pantallas LED para congresos, fiestas privadas y espectáculos, brinda servicios de streaming y estructuras tipo grúas para cámaras que registran eventos en vivo.
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Cómo varían los valores según cada plaza
Con trabajos que trascienden las fronteras de la ciudad, la pregunta de cómo está el mercado local en relación con otros puntos del país surge en la charla con los referentes: “Cada plaza sale distinto, pero Rosario está un 25% debajo de Buenos Aires en términos de lo que uno puede cobrar por su trabajo”, opina el especialista en iluminación, Aguilera.
En el caso de tener que montar la iluminación en otra ciudad del interior, para comprender el monto a cobrar, Aguilera consulta a los colegas locales: “Tenés que ir aprendiendo cómo funciona cada lugar. Contactás al iluminador previo para entender cómo trabajó él”, agrega. Para Aguilera, la camaradería en el rubro es fundamental para conformar un gremio más profesional, mantener los precios dentro de un rango y lograr una paridad de trabajo para todos. Debido a que no existe una cámara nacional que reúna a las empresas de iluminación, el trabajo colectivo del rubro, a su entender, es clave.
Otro punto histórico que compara Aguilera es que, antes, cuando el iluminador salía de gira con un artista, debía llevar toda la técnica consigo para garantizar la misma calidad donde fuera que eso se montara. En la actualidad, ya no es así: “Llevar todo aumentaba los costos por el flete. Hoy, lo que es difícil de trasladar lo alquilás en el lugar, y eso es bueno porque abastecés al proveedor local y elevás la demanda”, opina.
Para Marti, el mercado rosarino podría estar aún mejor. Según él, Rosario está a años de distancia en términos de la calidad y exigencia que tienen los shows de Buenos Aires. Para el sonidista, gestiones públicas anteriores contrataban servicios no por la calidad, sino por los precios. Esto provocaba que no hubiera una verdadera supervisión, lo que desgastó la industria: “Eso genera diferencias con otros lugares donde te revisan que los disyuntores funcionen perfecto, por ejemplo. Esto cambió bastante. La Municipalidad ha trabajado mucho para mejorar la seguridad y todas las empresas tienen un parámetro, pero lo anterior nos dejó atrasados”, opina.
Si bien las plazas varían mucho, los profesionales consultados hacen énfasis en que un historial de buen desempeño profesional, les permite ser convocados por las primeras líneas artísticas, lo que les garantiza mantenerse en un segmento de alto nivel: “Jugando en primera no hay margen de error, lo que suceda solo puede ser un accidente no una negligencia. Si no trabajáramos afuera de la ciudad la empresa se degradaría y no tendríamos la calidad para un artista internacional”, agrega Marti.
Cuánto cuesta montar un show
Armar un show requiere de miles de componentes que van desde los mencionados hasta la seguridad, la ticketera, el lugar del evento, la ambientación y muchos otros ítems. Calcular los costos de los servicios, depende mucho del tipo de evento que se intente producir, sin embargo hay algunos costos de iluminación, visuales y audio que están establecidos, al menos de mínima: “Las pantallas LED se cobran por mt2, por ejemplo, los eventos grandes que precisan 300 o 400 mts, el metro puede costar unos $30.000. Si son más chicas, como una de 3x2 mts, empiezan en $450.000 y pueden ir hasta $600.000 dependiendo factores de complejidad en la instalación”, explica Domínguez.
El cálculo que ofrece el profesional incluye una jornada de alquiler y un técnico para acompañar el funcionamiento: “En algunos casos te piden armar un día antes, en Buenos Aires eso se cobra un 40% más, pero acá en Rosario no lo podés hacer”, agrega.
Frente a la consulta de si alquilan sus equipos de forma permanente a los sitios de espectáculos, el único que lo hace es el titular de Nexo Multimedia: “Tengo clientes fijos mensuales, como algunos boliches, a los que les cobro por mes por dejar las pantallas allí, pero las manejan con un operador propio”, explica.
Para Aguilera, el valor de su trabajo está en el diseño y montaje lumínico que se precise de acuerdo al proyecto. Primero está la idea, luego la aplicación y por último la operación de cada jornada de iluminación: “Un operador de luces en Rosario puede salir desde $150.000 hasta $600.000 dependiendo el artista, el lugar y la complejidad del show. Antes calculábamos por butacas, pero ahora ya no se estila”, ejemplifica el artista.
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En el caso del audio, Marti se ubica en el mismo lugar que Aguilera: calcular el costo del sonido de un espectáculo, depende de su envergadura: “Un buen sonido empieza en $500.000 para un evento en lugares como en el teatro La Comedia y puede llegar a USD 50.000 en un sitio como el Monumento a la Bandera”, aporta el sonidista.
Tecnología en evolución
Otro punto en común de los profesionales del espectáculo, es la necesidad de reinvertir constantemente en equipamiento para mantenerse actualizados: “Las pantallas LED se actualizan cada 3 o 4 años. Todo el tiempo sale algo con mejor definición y potencia y cambian los softwares. Tenés que comprar nuevo para mantener la calidad y lo que piden los clientes”, explica Domínguez y agrega: “A veces te solicitan complementar el equipamiento que ya hay en un sitio. Si tenemos más o menos lo mismo, con un año de diferencia, se pueden juntar, pero si ya son tecnologías distintas, se nota”. Para sus servicios de Nexo Multimedia, Domínguez compra tecnología china porque es accesible y de buena calidad: “Todos los proveedores de Rosario usan pantallas chinas”, suma.
Marti, sobre el audio suma: “A diferencia de la iluminación, el sonido dura el doble de tiempo y tiene menos mantenimiento si sabés cuidarlo. Sin embargo la inversión es costosa. Una consola de alta gama de audio, sale USD 150.000”, explica. Él por su parte trae productos a través de importadores y tiene convenios con empresas de Italia y España que le permiten acceder a productos novedosos a precios competitivos: “Tuve la suerte de estudiar Acústica en España y cuando era operador de sala de La Mosca y viajamos en una gira, les hice ajustes en sus sistemas. Lo mismo para una empresa de Italia y ahí quedó el vínculo”, rememora.
Respecto a la iluminación, Aguilera aporta: “Es una carrera ornamentista que requiere actualizarse cada dos años. La vida útil que tenía un artefacto hace tres décadas atrás, ya no existe pero porque la tecnología va a toda velocidad”. Con esto se refiere a que actualmente hay muchos productos de robótica compleja: “Hoy un solo aparato te resuelve muchas necesidades, una luz LED que cambia de color, que tiene movimiento 360°, donde podés definir forma, color e intensidad”, agrega el iluminador.
El mercado nacional no existe en este rubro en términos de producción de elementos. Sin embargo, los tres profesionales intentan comprar todos los equipos a través de importadores nacionales. Lo mismo en caso de necesitar atención técnica, recurriendo a los services oficiales que cuentan con profesionales con la misma experiencia que ellos.
Al igual que muchos otros rubros creativos del país, en la industria del espectáculo los referentes intentan acompañar el progreso y la creatividad del segmento a través de su expertise: “Hay gente con mucho talento en el rubro y recién ahora se está notando. Este punto es clave para que suba la vara de la exigencia en calidad y tengamos cada vez mejores producciones”, concluye Marti.