Seguridad vial: cómo reducir los riesgos al conducir una moto

Los motociclistas se encuentran más expuestos ante siniestros viales, por lo que prevenir riesgos y evitar accidentes puede salvar vidas

Lunes 01 de Septiembre de 2025

Las motos son un medio de transporte ágil y económico que está presente en todas las calles de Argentina. Algunos conductores tienen verdadera pasión por las motos y las utilizan a diario, pero este vehículo también puede ser uno de los más expuestos en el tránsito.

La moto otorga mayor libertad y, al mismo tiempo, vulnerabilidad. Su tamaño le brinda mayor agilidad y la posiciona como una de las alternativas de transporte más utilizadas en las grandes ciudades del mundo y rutas del interior del país.

En Argentina, más del 40% del parque vehicular está compuesto por motocicletas, y en provincias del norte esa proporción es aún mayor. Para muchos, son la herramienta diaria para ir a trabajar, estudiar o incluso generar ingresos como repartidores.

Según datos de los organismos de seguridad vial, las estadísticas viales son contundentes: los motociclistas representan más de la mitad de las víctimas fatales en siniestros de tránsito. La explicación es clara, a diferencia de los autos, la moto no tiene carrocería que amortigüe el impacto, ni cinturón de seguridad ni airbags. El cuerpo del conductor y del acompañante quedan expuestos.

moto calle

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Más allá de las cifras, manejar una moto no es necesariamente inseguro, sino que existen prácticas que reducen considerablemente los riesgos.

La destreza del conductor no es la única clave para reducir los riesgos, sino que también resulta fundamental contar con el equipamiento de protección y la correcta posición en el tránsito para ser visto por los demás vehículos.

A su vez, la moto exige un nivel de concentración mayor que el de un automóvil. Al depender de la estabilidad de dos ruedas, cualquier maniobra brusca de otro vehículo puede forzar una reacción inmediata.

La disciplina, la preparación y la atención son esenciales para disfrutar del confort y libertad que otorgan las motos.

Desde la Agencia Nacional de Seguridad Vial extendieron una serie de recomendaciones para empezar a cuidarse desde antes de encender el motor, con la elección de la vestimenta protectora y el reconocimiento del riesgo que pueden generar los demás conductores.

El casco es obligatorio

Más allá de cualquier tipo de cuidado o vestimenta, el casco no es opcional. Este dispositivo de seguridad certificado es obligatorio y, según distintos estudios internacionales, su uso reduce en un 40% la probabilidad de morir en un siniestro y en un 70% las lesiones graves en el cráneo.

Para ello, existen algunos aspectos técnicos a tener en cuenta para que cumpla su función de la manera adecuada.

- Calidad y homologación: en Argentina los controles no son tan estrictos como en otros países, por lo que conviene elegir marcas reconocidas y evitar cascos de polipropileno, menos estructurados que los de ABS o fibra de vidrio.

- Estado y procedencia: nunca se recomienda comprar cascos usados, porque un daño invisible en su estructura interna puede inutilizarlo ante un nuevo impacto.

- Medida exacta: debe ajustarse bien a la cabeza. Si queda chico genera incomodidad y distracciones; si queda grande, puede desplazarse, reducir la visión o provocar lesiones cervicales en un choque.

- Tipos: los integrales son los más seguros, seguidos por los modulares. Los abiertos ofrecen la menor protección, incluso si están homologados, ya que el 50% de los golpes se producen en el rostro.

- Colocación: al colocarlo, siempre debe ajustarse con la correa y, si se usan lentes, deben colocarse después de ponerse el casco.

Moto casco

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Atención en la indumentaria para prevenir

De la misma manera que la cabeza, el cuerpo también necesita de la prevención para protegerse ante posibles golpes y heridas, ya que el motociclista está expuesto. Ante una caída, el asfalto actúa como una lija, por lo que cada parte del cuerpo necesita ser resguardada. La indumentaria que se recomienda es la siguiente:

- Calzado: lo ideal son botas de moto, altas y sin tacón, con suela firme y antideslizante, si no una botita urbana que cubra el tobillo puede cumplir un rol aceptable. Además, los cordones deben ir siempre bien atados para no engancharse con el pedal de freno o el de cambios.

- Piernas: aunque no se tengan protecciones especiales, un pantalón grueso, como un jean de buena calidad, es preferible a prendas finas o shorts. Estos reducen abrasiones y también protegen contra el calor del motor.

- Guantes: son imprescindibles en cualquier estación del año,debido a que protegen de piedras y, en caso de caída, del roce contra el pavimento.

- Camperas: estas deben ser resistentes y, si es posible, con refuerzos en hombros, codos y espalda. El cuero, la cordura o incluso el jean de alta densidad cumplen bien esa función.

- Equipo de lluvia: más allá de la incomodidad, la ropa mojada afecta la concentración y puede reducir la capacidad de reacción. Un conjunto impermeable garantiza seguridad en esas condiciones.

- En caso de tener un acompañante, este deberá usar el mismo nivel de protección que el conductor. La vulnerabilidad es la misma para ambos.

Especial atención en los demás

Los ángulos muertos de otros conductores pueden convertirse en un enemigo invisible de los motociclistas, incluso si estos utilizan el mejor equipo. El riesgo de no ser visto por otro conductor puede dejar las peores consecuencias.

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Tanto los autos como los camiones cuentan con zonas en las que no pueden visualizar a las motos. En esos “puntos ciegos”, los motociclistas pueden permanecer en un lugar que podría ser letal.

Los puntos ciegos más críticos para las motos son:

- Costados traseros inmediatos, justo en paralelo con el vehículo, cerca de los espejos.

- Parte trasera central, al circular demasiado pegado al parachoques.

- Zona delantera lateral, al adelantar, antes de completar la maniobra.

- Los camiones y colectivos amplían aún más esas áreas ciegas tanto en los laterales como adelante y atrás.

- Si no se ven los espejos del otro vehículo, probablemente el conductor tampoco vea la moto.