Un informe de la Agencia Nacional de Seguridad Vial precisó la cantidad de nafta o gasoil consumido por hora mientras los vehículos permanecen parados
11:12 hs - Domingo 27 de Septiembre de 2026
En la circulación cotidiana dentro de las ciudades, las interrupciones del tránsito son constantes y muchos autos deben permanecen detenidos durante embotellamientos, filas largas, semáforos y otros factores que provocan que el vehículo pase varios minutos encendido sin avanzar. En estas situaciones, la percepción general suele ser que el consumo de combustible es insignificante por el simple hecho de que el velocímetro marca cero, pero el funcionamiento del motor durante una detención representa un gasto constante que afecta directamente el rendimiento general del auto.
Cuando un vehículo se encuentra detenido con el motor en marcha, el propulsor continúa operando para mantener encendidos los sistemas auxiliares y evitar que la unidad se apague. Aunque en ese lapso no se sume un solo kilómetro a la distancia recorrida, el sistema de inyección sigue suministrando carburante a los cilindros de la planta motriz.
Debido a este leve consumo, se genera una distorsión en las mediciones habituales de eficiencia, lo que eleva el promedio final de litros consumidos por cada 100 kilómetros recorridos en el tránsito urbano.
Durante el desplazamiento convencional de un vehículo, el nivel de eficiencia se calcula relacionando la cantidad de combustible utilizada con la distancia que se logra recorrer. No obstante, cuando el auto permanece inmóvil con el motor en marcha, esta ecuación tradicional deja de ser aplicable. Por esa razón técnica, cuando la unidad se encuentra sin avanzar, el gasto energético debe expresarse estrictamente en litros por hora y no en litros cada 100 kilómetros.
Cuánto combustible consume un auto detenido
Desde la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) realizaron un informe con los datos de referencia sobre la cantidad de combustible que demanda un propulsor en estado de ralentí.
Según las estimaciones técnicas presentadas por el organismo, un motor en ralentí consume normalmente entre 0,4 y 0,7 litros de combustible por cada hora de funcionamiento continuo.
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Para comprender de manera concreta de qué forma escala este gasto a lo largo del tiempo, la ANSV desglosó el volumen de carburante utilizado en diferentes lapsos de espera:
- 10 minutos detenido: una breve espera con el motor funcionando en vacío representa un gasto aproximado que oscila entre los 67 y los 117 mililitros de combustible.
- 30 minutos detenido: cuando la pausa en la marcha se extiende a media hora, el volumen demandado por el propulsor se eleva a un rango de entre 200 y 350 mililitros.
- 1 hora detenido: si el vehículo permanece detenido con la marcha durante 60 minutos, el consumo total acumulado va de entre 0,4 a 0,7 litros.
Estas cifras ponen de manifiesto que varias detenciones cortas acumuladas a lo largo de una semana de manejo en la ciudad pueden representar una cantidad significativa de litros consumidos sin haber realizado desplazamiento alguno. Cabe aclarar que estas cifras son valores orientativos, ya que el consumo puede variar según las características del vehículo y las condiciones en las que funciona el motor.
Otros factores que modifican el consumo
El gasto de combustible durante una detención no resulta idéntico en todos los autos que circulan por las calles. La cantidad de combustible requerida para mantener el propulsor en marcha depende directamente de diversas variables mecánicas y de las condiciones específicas en las que funciona la unidad.
Entre los factores determinantes, la cilindrada del motor ocupa un lugar central. Los motores de mayor capacidad requieren una dosis superior de mezcla para sostener el régimen de revoluciones mínimo en ralentí, en comparación con los propulsores de menor cilindrada.
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En tanto, la tecnología empleada en el motor y el tipo de combustible que utiliza influyen de forma directa en el volumen que demanda la planta motriz para permanecer activa durante la detención.
El consumo del aire acondicionado
A su vez, otro elemento determinante que altera sustancialmente el consumo en ralentí es la utilización de los sistemas de confort del habitáculo, en particular el aire acondicionado. Durante los días de temperaturas extremas, muchos conductores mantienen el motor encendido únicamente para conservar activa la ventilación mientras esperan dentro del vehículo.
El uso del aire acondicionado durante una detención genera un incremento directo en la cantidad de combustible utilizada. Esto se debe a que el compresor del climatizador requiere energía mecánica del propio motor para poder funcionar y enfriar el aire.
Al conectar el sistema, la unidad de control electrónico del vehículo compensa la carga adicional elevando levemente el régimen de ralentí o inyectando más carburante para evitar que el propulsor se detenga. Por esta razón, mantener el aire acondicionado encendido durante una espera prolongada aumenta de manera considerable el gasto en comparación con mantener el motor funcionando en ralentí sin este sistema activado.