Funes: Chiqui González presenta "La imagen liberada", su primer libro

“La imagen liberada, apuntes y estrategias para la creación audiovisual”, el primer libro de Chiqui González, será presentado por la autora este miércoles a las 18.30 en Ponsatti libros

10:00 hs - Sábado 25 de Abril de 2026

“¿Cómo es posible que no exista un libro que recoja las clases de Chiqui sobre cine?” se pregunta el diseñador de Imagen y Sonido Diego Sabanés sobre el libro “La imagen liberada, apuntes y estrategias para la creación audiovisual”, de la dramaturga, directora, gestora cultural y docente de cine y teatro María de los Angeles –la Chiqui– González, que será presentado este miércoles 29 de abril a las 18.30 en Ponsatti libros, de Funes, por su titular, la escritora y docente María Eugenia –Maru– Pons.

  “El 29 de abril, a las 18.30, en Funes recibimos a María de los Angeles, la Chiqui, González, quien presentará en Ponsatti libros su libro “La imagen liberada, apuntes y estrategias para la creación audiovisual”, coordinado por Federico Godfrid y adaptado y anotado por Diego Sabanés; ambos, diseñadores de Imagen y Sonido y privilegiados alumnos de Chiqui en la carrera dictada en la Universidad de Buenos Aires. En esa casa de estudios, Chiqui era profesora de Teoría y Estética de los Medios y de Dirección de actores”, declaró Maru Pons a La Capital.

La sociedad del afecto

  –¿Cómo surgió la idea de traerla a Chiqui a Funes?

 –La idea le nació a Cristian Cabruja, actor, director de cine y muy amigo de Chiqui. Así que le escribí, ella estaba en medio de la gira en la que presentaba “La sociedad del afecto” y aún así se tomó el tiempo para responder que sí, que vendría, que presentaríamos el libro en Funes. Nos pareció magnífico que fuese en abril, el mes de la literatura infantil. Quien pasa por Ponsatti y se entera de la visita, pregunta “¿Acá? ¿Vamos a terner a Chiqui acá?” y las miradas se vuelven húmedas, amorosas, de infancia.

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 –¿Cómo es su primer libro?

  –El libro fue publicado por Eudeba y en sus primeras páginas leemos una pregunta que comparte Diego Sabanés y que da sustento a la publicación: “¿Cómo es posible que no exista un libro que recoja las clases de Chiqui sobre cine?”. Afortunadamente, lo hizo y es el motivo de este encuentro. Se trata de un libro que excede la creación cinematográfica. Quien quiera crear arte puede nutrirse a través de su mirada. Quien componga, escriba, pinte, proyecte, busque otros bordes para entender el mundo necesita leer este libro.

  –¿Por qué considerás que este libro trasciende al cine y abraza a la creación artística en general?

  –Porque Chiqui tiene la virtud de preguntar con esas preguntas que te expulsan del lugar de confort o del cliché, de lo obvio, de la norma o de la respuesta racional. En el capítulo “Dos mujeres cenan solas” remite a los juegos creativos que ella propone en la cátedra. Allí asistimos a un ejemplo clarísimo a través del diálogo entre ella y la claes. Frente a cada respuesta de sus estudiantes, aparece otra pregunta acompañada de microdosis de reflexiones que accionan como un torniquete y, paso a paso, un concepto como la fe o la soledad se va modelando hasta volverse la historia de una persona específica a la que podemos descubrir en su mismidad, interpretar, sentir, comprender; en una situación que se muestra y se revela en cada detalle, no se cuenta, se ve. Y eso es lo que tendría que suceder en toda creación artística: ser pensada para atravesar a otro, para interpelarlo, conmoverlo, inquietarlo. Sin más explicaciones. Sumándolo como testigo privilegiado.

maru pons 1

  –¿Chiqui González tiene una mirada sanadora sobre las infancias?

  –Estamos frente a quien ha llevado adelante políticas públicas para las infancias, marcada por la búsqueda, la dedicación a las infancias y a la cultura, marcada por el juego como modo de reparar corazones, archivar miedos y sumergirse en viajes y binomios fantásticos. Chiqui ha dejado huellas que generan conexiones emocionales ayer y hoy y seguirá haciéndolo a pesar de no ser más la magnífica e inolvidable ministra de Cultura e Innovación de la provincia de Santa Fe. De sus creaciones en las que combina formas heredadas, formas de la infancia, con nuevas lógicas. Recientemente, fue nombrada Doctora Honoris Causa por la Universidad Nacional de las Artes (UNA) y la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires declaró de interés cultural y para la promoción de los derechos de niñas, niños y adolescentes su documental “La sociedad del afecto”.

  –¿La mirada de Chiqui sobre las infancias es un rayito de sol en el invierno liberticida?

  –La mirada de Chiqui es amorosa, es la reparadora de corazones, el paraguas del abandono del Estado. Es la mirada que es derecho, es la mirada que les pedimos a todos los que nos dicen que quieren y hacen por las infancias. Es la sociedad del afecto, es la imaginación al poder. Es Rodari cuando dice “el uso total de la palabra, no para formar escritores profesionales sino para que nadie sea esclavo”, es Tonucci y las ciudades miradas con ojos de niñas y niños. Nadie que se forma en el afecto y la mirada puede ser violento. La mirada de Chiqui es amparo, es compañía y es inteligente y para nada ingenua. En otro tramo del libro, leemos “los niños rompen la lógica de la causalidad” y eso es fantástico porque tiene que ver con la imaginacion infantil, pero esa afirmación nos lleva a preguntarnos si los adultos, que no rompen esa lógica, son conscientes de las causas dolorosas que infligen en las infancias con sus políticas o sus no políticas sobre las infancias.

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  –¿Cuál es el legado cultural y social de Chiqui González?

  –Enorme. Cuando hablamos en la librería sobre ella, todos tienen una anécdota que la describe. Alguien recuerda haber sido Papá Noel, para que en una Navidad no hubiera infancias sin regalos; otros recuerdan lo mucho que trabajaban con ella porque como ministra era imparable; los más chicos conocen cada rincón del Tríptico. Sorprende por su cercanía, su enorme humildad, su modo de transitar el mundo. ¿Cómo se puede ser docente universitaria a 300 kilómetros y en otra provincia y, al mismo tiempo, desarrollar una actividad arrolladora, fantástica, convocante, innovadora en la propia? Chiqui lo hizo. No sabemos cómo. Pero su capacidad y su tiempo es elástico .Y brilla, brilla aún siendo la mujer que cenaba sola en un rincón de una pizzería en la calle Corrientes o Callao, al salir de sus clases en la UBA. Y brilla, brilla en cada oportunidad que sale del país, convocada por organismos internacionales para contar su gestión. Chiqui González es la Patria, la imaginación y la Memoria, como su juramento cuando desempeña un cargo público. Chiqui González es una política que trasciende lo partidario. Es esa política que sentimos que nos hace grandes, la que queremos en la Argentina, porque es la que abraza las buenas palabras, la que incluye, la que proyecta futuros pero con los pies en el o los presentes de cada uno para que nadie se quede afuera.

 –¿Qué significa recibir a Chiqui González en tu casa?

  –Nos sentimos profundamente halagados al recibirla. A ella quien, en tiempos ásperos, levanta las banderas de ciudades con ojos de niñas y niños, de sociedades del afecto, del derecho al disparate tan abrazado por las infancias, de la reparación de corazones. ¿Qué más se puede desear si se tiene una librería especializada en literatura infantil? Sin dudas, nos sentimos en el mejor de los mundos. Por eso, invitamos a Ponsatti libros, Catamarca y Deán Funes, a todos quienes, en palabras de Chiqui, “abrazan la multiplicidad” y el deseo de “conectarse vivencialmente”. Será este festín de palabras, imágenes, sonidos y otras alquimias.