Son dispositivos de geolocalización por GPS que lleva el agresor a lo que se suma un receptor para la víctima. Los compró la provincia
06:10 hs - Viernes 24 de Julio de 2026
El 25 de noviembre pasado, el gobernador anunció y presentó la llegada de 200 tobilleras duales destinadas a casos de violencia de género en la provincia de Santa Fe. Comenzaron a funcionar tiempo después luego de que se establecieran protocolos de otorgamiento y uso entre la Justicia y Seguridad. Actualmente hay 12 tobilleras duales en funcionamiento en todo el territorio santafesino: cinco en el centro norte provincial (dos en Santa Fe, y una en Santo Tomé, en Sauce Viejo y en Laguna Paiva) y siete en el sur. En Rosario hay cinco, otra está funcionando en Venado Tuerto y una en Casilda.
Se trata de dispositivos duales que cuentan con una tobillera que va sobre el agresor y un rastreador que tiene la denunciante, con forma de un botón y un tamaño menor a un celular. Ambos dispositivos son constantemente rastreados y tienen una distancia de acercamiento establecida para evitar el contacto entre víctima y victimario. No requieren de la acción de aviso de la denunciante y buscar alertar a la policía sobre la ruptura del perímetro antes de que se dé el contacto.
Matías Lanfranchi, director de la Agencia de Medidas No Privativas de la Libertad, aclaró a La Capital que, desde que se pusieron en funcionamiento, el fuero penal y el de familia hicieron 45 solicitudes de colocación de tobilleras duales. Desde este órgano que se encarga de la implementación de los dispositivos, aclararon que los 33 casos que fueron declarados no aptos se desestimaron por distintos motivos.
“Hubo un solo caso en el que la víctima decidió devolver el dispositivo alegando que se sentía controlada, por lo que quitó su conformidad y el dispositivo fue retirado”, indicó Lanfranchi y aclaró que, si bien el botón tiene un rastreador, no se toma contacto con la persona que lo lleva a menos que haya una situación de acercamiento del agresor. Por otro lado, remarcó que es indispensable la conformidad presentada ante la Justicia. “Más allá de nuestra evaluación de factibilidad, siempre necesitamos la orden judicial para entregar los botones y colocar las tobilleras”, agregó.
En otros casos, lo que denegó la colocación fueron cuestiones técnicas como la imposibilidad de cargar los elementos, la falta de señal 3G o la poca distancia entre las viviendas de la denunciante y el agresor. “Nos ocurrió también que en algunos casos fuimos al domicilio de la víctima a entregar el dispositivo y en ese momento nos comunicó que no lo quería, o que estaba conviviendo con el agresor”, contó el funcionario.
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Comienzan a funcionar en Santa Fe
Para comprar las 200 tobilleras, el gobierno de la provincia invirtió 1.238.400 dólares. Luego de adquirirlas a finales de noviembre, desde la Agencia debieron trabajar con fiscales y jueces para establecer los protocolos de uso. Si bien había algunos parámetros de uso establecidos desde el inicio, a medida de que se iban usando las tobilleras se iban perfeccionando los protocolos.
Una vez que llega el pedido del fuero familiar o penal, la solicitud es remitida a la Central de Atención a la Emergencia 911 que realiza las evaluaciones técnicas. “Analizamos, sobre todo, qué posibilidad tenemos de dar respuesta efectiva a la transgresión y cómo hacemos una operatividad eficiente”, detalló Lanfranchi.
En las ciudades grandes se estableció un radio de mil metros de distancia entre la tobillera y el dispositivo. Los primeros 200 metros son de advertencia, se llama al agresor y se le pide que se retire y se le da aviso a la víctima para que se ponga a resguardo. Si se transgreden los 800 metros, se envía un móvil policial a la ubicación de la tobillera.
En las ciudades más pequeñas se estableció un radio de 700 metros en total, en los que los primeros 200 metros funcionan como advertencia. “El movimiento de los móviles en esos lugares es más rápido”, aclaró el funcionario de Seguridad.
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Monitoreo desde el 911
El monitoreo está a cargo del 911 y se realiza las 24 horas, todos los días. Hasta el momento no hubo que enviar móviles policiales en ningún caso; sí se debió tomar contacto con los agresores y pedirles que se alejaran de la víctima porque estaban rompiendo con la distancia establecida.
La compra de las tobilleras duales fue anunciada en enero de 2025, pero se efectivizó en septiembre de ese año. Llegaron a la provincia el 25 de noviembre y fueron presentadas por el gobernador Maximiliano Pullaro. “Cambian el paradigma, porque el agresor será la persona que lleve la tobillera y el dispositivo que lo geolocaliza estará monitoreado las 24 horas por el personal policial que está al servicio del 911 y podrá ver un agresor acercándose a la víctima, por lo que estarán acudiendo en ese preciso momento”, dijo en su oportunidad el mandatario provincial. A la vez reconoció que “a la víctima no la estamos revictimizando, sino que al agresor lo vamos a estar controlando permanentemente”.
En el 911 hay 18 personas distribuidas en dos turnos que deberán monitorear los dispositivos las 24 horas. Cada operador puede monitorear hasta más de 20 pares.