Domingo 12 de Octubre de 2008
¡Qué difícil no enamorarse a primera vista de una Macbook Air o una Sony Vaio! Pero, claro, no están al alcance de todos los bolsillos. Al momento de afinar el lápiz entonces hay que tener en cuenta algunos detalles. Cuanto más liviana, el precio suele ser bastante más "pesado". Las más livianas pueden tener hasta 1,9 kilo, pero algunas llegan a pesar cuatro kilos. La ventaja de una portátil es justamente esa, que permite transportarse con facilidad, pero habrá que considerar con cuánto peso estamos dispuestos a cargar.
La autonomía que brindan las baterías es otro aspecto a tener en cuenta. Algunas duran hasta siete horas, pero si se utilizan el CD/DVD y los periféricos (como un mouse o una webcam) se descargan más rápidamente. También ayuda reducir el brillo de la pantalla, retirar los discos de la compactera (los discos giran aún cuando no están en uso) y desconectar los dispositivos USB que no estén activos.
Obsoleta. Una portátil con menos de 256 MB de memoria RAM hoy en día es casi obsoleta: lo ideal será 512 MB o más de 1 GB, dependiendo del sistema operativo (por ejemplo, la versión más completa del Windows Vista necesita unos 2 GB contra la recomendación de 1 GB para el XP) y del uso que tendrán (los juegos van a necesitar mucha memoria y al menos una robusta placa de video). En cuanto a las grabadoras de CD/DVD hay muy poca diferencia de precio entre una y otra. Lo que es casi imprescindible es que no sean sólo lectoras, para poder realizar copias de seguridad de la información e incluso grabar discos. Cuidado: algunas de las más baratas ni siquiera incluyen una unidad de CD/DVD.
Otra característica que hay que tener en cuenta al adquirir una notebook es la velocidad del disco rígido. Más allá de la capacidad de almacenamiento (ahora no suelen tener menos de 80 GB, aunque hay más pequeños) muchos rígidos para portátiles son más lentos que los discos para PC, debido a que a menor velocidad más se reduce el consumo de energía.
También es importante el sistema operativo que incluye y el tamaño de la pantalla: cada uno tiene sus preferencias, de acuerdo con el uso que se le dará. En lo que se refiere al control del cursor, habrá que acostumbrarse al touchpad (no es tarea sencilla, requiere práctica y paciencia) o, peor todavía, los complicadísimos pointing sticks (también llamados nubs, algo así como unos pequeñísimos botones de goma que funcionan como joysticks). No son pocos los que terminan comprando un mouse tradicional con conexión USB. Y cuanto más puertos USB tenga la computadora, mejor: nunca van a estar de más. Si la idea es intercambiar datos con teléfonos celulares u otra notebook, el Bluetooth será imprescindible.
Ya con la portátil bajo el brazo, es momento de ser cuidadosos. Son algo más delicadas que las computadoras de escritorio y, como van a andar de acá para allá, están más expuestas a golpes y no es poco habitual que un vaso de agua termine justo en medio del teclado. El humo del cigarrillo y las cenizas tampoco son demasiado amigos de las laptop.