Imputaron a una mujer de 88 años que fue partera del Roque Sáenz Peña en la dictadura. Su hija adoptiva afirmó que "para ella los bebés eran un signo pesos"
Miércoles 23 de Septiembre de 2026
Una mujer de 88 años que fue partera del hospital Roque Sáenz Peña durante la dictadura militar fue imputada la semana pasada por robo y venta de bebés. Ahora su hija adoptiva, que es denunciante en la causa y que hoy tiene 58 años, aseguró: "Con mi ADN se va a comprobar que ella se apropió de mí”.
“Los militares venían a cualquier hora a tocar el timbre de mi casa para que ella asistiera a partos de algunas detenidas o futuras desaparecidas”, sostuvo Silvina Garrido, que cuando tenía poco más de diez años apenas si entendía lo que ocurría en su casa de Lamadrid y Leiva, frente al Batallón 121. Hoy lo expresa con convicción: “Venían a buscarla para que ella le realizara los partos a mujeres secuestradas en el Batallón 121".
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Cuando Silvina cumplió 15 años, la entonces partera Dolly Viale de Garrido le dijo: “Yo no te tuve en mi panza, pero te tengo en mi corazón”. Hoy asegura: "No sé si tiene corazón esta señora". Con el tiempo Silvina empezó a sospechar que esa adopción tenía un trasfondo oscuro.
“Ella siempre estuvo muy protegida por los militares”, aseguró Silvina, cuyo testimonio integra la investigación que llevó a imputar a Viale de Garrido por supresión de identidad y que busca determinar si existió un mecanismo de robo y venta de bebés. “Ella colaboraba a cambio de que los militares la protegieran o la dejaran hacer sus delitos de manera tranquila”.
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Silvina dijo que hubo "más de diez embarazadas" que trabajaron en la casa de su infancia. "Después, a la hora del parto, se iban, desaparecían y no las volvíamos a ver más”, sostuvo. Ella cree que son las mismas mujeres que llegaban por los avisos en el diario en los que les ofrecían casa, comida y trabajo, y que sus hijos quizás hayan sido apropiados finalmente.
La investigación de la Justicia
La Justicia imputó a Viale de Garrido por supresión y alteración de la identidad de una mujer nacida en 1970, pero también investiga cinco casos entre 1968 y 1980, y quiere saber si existió un método sistemático de robo y venta de bebés recién nacidos. Silvina también cree que a algunas madres quizás les hayan dicho que sus hijos habían nacido muertos, y que en realidad habrían sido entregados a otras familias. También dijo que Silvia Viale, hermana de Dolly y compañeras en el hospital Roque Sáenz Peña, pudo haber intervenido en la confección de partidas de nacimiento falsas.
“No tengo relación ni quiero tenerla, no la quiero ver nunca más. Para hacer lo que hacía tenés que tener la sangre muy fría", sostuvo en diálogo con Telefé Rosario sobre su madre adoptiva, y aseguró que la Justicia no debe esperar "nada de ella, porque para ella los bebés eran un número, un signo pesos".
Silvina sigue buscando a su familia biológica pero no tiene ningún dato. "Si no me dijo la verdad a mí, mucho menos al resto", aseveró.
La fiscal federal Soledad García, de la Oficina de Criminalidad Económica y Trata de Personas del Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Rosario, está al frente de la causa.