Con más de 110 actividades en toda la provincia, la ocupación promedió el 66% y el turismo combinó propuestas religiosas, culturales y de naturaleza
13:24 hs - Domingo 05 de Abril de 2026
La provincia de Santa Fe cerró un fin de semana largo de Semana Santa con cifras que reflejan un importante movimiento turístico, aunque con un consumo más moderado. Más de 103.000 visitantes participaron de las actividades organizadas en todo el territorio, en una agenda que combinó turismo religioso, eventos masivos y propuestas al aire libre.
Según datos oficiales, la ocupación hotelera promedió el 66 %, con picos destacados como el 90 % en la laguna de Melincué y el 68 % en cabañas y complejos sobre el río Paraná, en Carcarañá. El impacto económico total superó los $20.228 millones, mientras que el gasto promedio por visitante se ubicó en $365.272.
Desde el gobierno provincial valoraron los resultados, aunque advirtieron sobre el contexto. El ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, señaló que el movimiento económico se distribuyó en todo el territorio, pero remarcó que “el consumo se mostró moderado, lo que plantea desafíos hacia adelante”.
“Desde Rosario hasta Moisés Ville, cada localidad aportó su singularidad. El turismo es una herramienta clave para construir una provincia más equilibrada, donde cada región tenga protagonismo”, agregó.
Por su parte, la secretaria de Turismo, Marcela Aeberhard, destacó el volumen de participación y el rol del sector en la vida social: “Más de 103.000 visitantes participaron de las actividades en toda la provincia. El turismo religioso, las fiestas populares y los circuitos patrimoniales son expresiones de identidad que fortalecen el tejido social”.
Una agenda con fuerte despliegue territorial
Durante el fin de semana se desarrollaron más de 110 propuestas en distintas localidades. En Rosario, una nueva edición del Outlet superó las 70.000 visitas en sus primeros tres días y se posicionó como uno de los principales atractivos. La ciudad también sumó eventos deportivos, como el Turismo Nacional en el autódromo municipal, y espectáculos nocturnos.
En Rafaela, las actividades incluyeron vuelos en planeador y la propuesta Pascua Aventura, mientras que en Melincué se destacaron el concurso de pesca del pejerrey y las prácticas de kitesurf, que impulsaron la alta ocupación.
El peso del turismo religioso
La Semana Santa volvió a mostrar el protagonismo del turismo religioso en la provincia. En la ciudad de Santa Fe, se organizaron recorridos por la Manzana Jesuítica, el circuito del Papa Francisco y visitas nocturnas al cementerio municipal.
Esperanza se consolidó como un punto de referencia del turismo ecuménico, integrando tradiciones de distintos credos. En tanto, San Javier y Arroyo Seco convocaron con sus tradicionales Vía Crucis vivientes y recorridos por las Siete Iglesias.
En el centro y norte provincial, localidades como Sunchales, Ramona, Zenón Pereyra y Ataliva mantuvieron las celebraciones con procesiones y vigilias pascuales, mientras que Moisés Ville aportó su impronta cultural con el Museo de la Colonización Judía.
Turismo de cercanía y actividades al aire libre
El movimiento turístico también se apoyó en propuestas de cercanía, con ferias, actividades recreativas y circuitos naturales en localidades como Helvecia, Villa Cañás, Coronda y Cacique Ariacaiquín. A esto se sumaron experiencias de biciturismo, bienestar y recorridos históricos en distintos puntos de la provincia.
Eventos reprogramados
Algunas actividades debieron ser reprogramadas por las condiciones climáticas, entre ellas la Fiesta Provincial del Chocolate en Barrancas y la Maratón Conde de Tessières en Cayastá. Ambas se realizarán el próximo fin de semana, lo que permitirá extender el movimiento turístico.
Más allá de las condiciones del contexto económico, el balance oficial muestra que Santa Fe logró sostener un nivel de actividad significativo y reafirmar su posicionamiento como destino regional, con una oferta diversificada que combina identidad cultural, naturaleza y eventos de convocatoria masiva.