La presidenta del Enapro anticipó la inauguración de los renovados muelles de la Terminal Fluvial y trazó el nuevo horizonte del Puerto de Rosario
18:28 hs - Miércoles 26 de Agosto de 2026
El Puerto de Rosario atraviesa una etapa de transformación que combina la recuperación de su vínculo histórico con el Paraná con una fuerte apuesta por ampliar su protagonismo productivo y logístico. La presidenta del Ente Administrador Puerto Rosario (Enapro), Graciela Alabarce, anticipó en una entrevista con LT8 los alcances de las obras que este jueves serán inauguradas en la Terminal Fluvial y detalló los principales proyectos que se desarrollan sobre las 120 hectáreas que conforman el puerto público rosarino.
La intervención sobre los muelles de la Fluvial constituye uno de los símbolos más visibles de esa transformación. Pero detrás de la recuperación del espacio costero aparece una estrategia de mayor alcance: nuevas inversiones privadas en las terminales portuarias, crecimiento de cargas, recuperación del transporte fluvial de pasajeros, integración ferroviaria y una decisión explícita de posicionar a Rosario como uno de los centros logísticos de la futura producción minera argentina.
“Estamos muy contentos y muy emocionados porque esto es una decisión política del gobierno de la provincia de Santa Fe”, señaló Alabarce, quien destacó el trabajo articulado del gobernador Maximiliano Pullaro, el Ministerio de Desarrollo Productivo que conduce Gustavo Puccini, la Secretaría de Transporte y Logística encabezada por Mónica Alvarado, el intendente Pablo Javkin y el Enapro como organismo ejecutor.
La funcionaria recordó que la Terminal Fluvial nació hace más de siete décadas como una infraestructura estratégica dentro de la Cuenca del Plata y sostuvo que uno de los primeros objetivos de la actual gestión fue recuperar un espacio que durante años permaneció con escasa integración al paseo costero.
“Queríamos devolverle a la ciudad esa magia, esa sensación de que los rosarinos se apropien de un lugar que estuvo muy cerrado y poco visibilizado, y que nosotros sentíamos que daba para muchísimo más”, explicó.
Una obra estructural sobre muelles centenarios
La renovación demandó una intervención mucho más profunda que una transformación estética. Según explicó Alabarce, se trabajó con pilotes a 12 metros de profundidad y se construyó una estructura sobre los antiguos muelles de madera realizados durante la construcción histórica del Puerto de Rosario.
La superficie intervenida alcanza aproximadamente los 1.840 metros cuadrados, mientras que, sumando otros sectores recuperados, la apertura permitirá devolver unos 3.500 metros cuadrados para el uso y disfrute público sobre el Paraná.
La obra se ejecutó en un plazo de 270 días y, según destacó la titular del Enapro, se completó sin incidentes y respetando los tiempos previstos, incluso con trabajos nocturnos y durante fines de semana cuando las condiciones climáticas obligaron a reorganizar las tareas.
El presupuesto oficial de la licitación había rondado los $3.915 millones. La importante cantidad de oferentes permitió obtener una propuesta inicial sensiblemente inferior y Alabarce estimó que, luego de las actualizaciones correspondientes al período de ejecución, el costo definitivo se ubicará en “3.000 y pico de millones de pesos”.
Un aspecto central es el origen del financiamiento. Alabarce confirmó que la inversión es afrontada por el gobierno de Santa Fe y explicó que el proyecto fue incorporado al esquema del crédito por 150 millones de dólares acordado con CAF para infraestructura vinculada, entre otros objetivos, con los accesos a los puertos. “Por primera vez la Provincia de Santa Fe invierte en la Terminal Fluvial del Puerto de Rosario”, remarcó.
La intervención incluyó además renovación eléctrica, iluminación LED, incorporación de cámaras, nuevos tableros y trabajos debajo de la plataforma destinados a terminar con los históricos problemas de socavones.
La Terminal Fluvial vuelve a integrarse al paseo costero
La transformación tendrá también un impacto urbano. Por primera vez, según explicó Alabarce, la Terminal Fluvial quedará incorporada plenamente al paseo de la costa rosarina y permitirá recuperar visuales del río que hasta ahora estaban interrumpidas. La inauguración oficial será este jueves a las 17, frente al Monumento Nacional a la Bandera, y marcará la apertura del espacio para vecinos y visitantes.
La recuperación de los muelles se complementa con las mejoras realizadas durante el último año y medio en los salones de la terminal, que actualmente funcionan como un importante centro de convenciones. El objetivo es consolidar las dos dimensiones del lugar: como terminal de pasajeros y como escenario para congresos, encuentros y actividades capaces de atraer visitantes de distintos puntos del país y del exterior.
Para Alabarce, la recuperación de ese movimiento tiene una incidencia que excede al propio puerto. “El turismo es trabajo”, sostuvo al mencionar su impacto sobre hoteles, gastronomía, servicios y el conjunto de la actividad económica rosarina. La reapertura de los muelles permitirá además profundizar uno de los vínculos más tradicionales de Rosario con el Paraná: los cruces hacia las islas.
La presidenta del Enapro recordó que la histórica bajante demoró la recuperación del servicio y que recién en febrero de 2024 pudieron retomarse los viajes con cierta normalidad. En aquella primera etapa cruzaron entre 7.000 y 8.000 personas. La última temporada mostró un salto considerable: más de 40.000 pasajeros utilizaron los servicios hacia las islas.
Ahora la intención es avanzar un paso más. Alabarce anticipó que durante la próxima temporada los cruces no estarán concentrados exclusivamente durante los fines de semana. “Vamos a tener lanchas continuas para que también las personas que visitan la Fluvial puedan hacer un paseo por el Paraná”, adelantó.
El esquema está siendo trabajado con los operadores habituales y busca convertir la navegación en una oferta permanente vinculada al turismo urbano.
La intención, además, trasciende los recorridos actuales. La funcionaria planteó como horizonte recuperar conexiones fluviales con otros puntos de la provincia y mencionó expresamente la posibilidad de volver a viajar por agua hasta Santa Fe y otros puertos.
El regreso del Ciudad de Rosario
Dentro de ese proyecto aparece otro elemento cargado de simbolismo para la ciudad: el regreso del barco Ciudad de Rosario.
La embarcación se encuentra actualmente en astillero, donde sus nuevos propietarios llevan adelante los trabajos necesarios para recuperarla. Alabarce evitó establecer una fecha exacta, aunque anticipó que la expectativa es que pueda regresar a la Fluvial antes de finalizar el año. “Vuelve la mística a la Fluvial, vuelve el barco de Rosario”, sintetizó.
Para recibirlo se construirá un tercer muelle en el sector donde anteriormente funcionaba Señor Ming, sobre el área de cabotaje. Allí tendrá su amarre habitual el Ciudad de Rosario, aunque eventualmente también podrá utilizar los muelles principales.
Los muelles 1 y 2 continuarán destinados fundamentalmente a los cruces hacia las islas, mientras que la nueva infraestructura permitirá sumar embarcaciones y ampliar las posibilidades de explotación turística del río. “Ya dimos ese primer paso gigante, que es poner los muelles en valor”, sostuvo Alabarce.
Del turismo a un puerto que vuelve a crecer
La dimensión recreativa representa apenas una parte del complejo portuario. El Puerto de Rosario comprende unas 120 hectáreas desde la Terminal Fluvial hasta el arroyo Saladillo e incluye astilleros, areneras, sectores destinados a remolcadores y las grandes terminales comerciales.
Alabarce destacó que los puertos públicos santafesinos vienen registrando tasas de crecimiento de entre el 40 y el 50%, dentro de una política provincial que modificó incluso la estructura administrativa desde la cual se piensa el sistema.
Con el comienzo de la actual gestión, los cuatro puertos públicos —Rosario, Santa Fe, Villa Constitución y Reconquista—, los aeropuertos de Rosario y Sauce Viejo y el Túnel Subfluvial pasaron a depender del Ministerio de Desarrollo Productivo.
Para la titular del Enapro, el cambio no es meramente administrativo: implica pasar de considerar a esas instalaciones exclusivamente como infraestructura a integrarlas dentro de una política vinculada con producción, logística y cadenas de valor.
En Rosario, esa estrategia está acompañada por un volumen de inversión privada que Alabarce calificó como histórico. “Se afirmó el año pasado y ya se están ejecutando las obras: la inversión privada más grande desde la creación del Puerto de Rosario, por USD 110 millones”, aseguró.
La minería, la próxima gran oportunidad
Una parte importante de la estrategia de crecimiento apunta hacia un sector que Santa Fe no produce directamente pero que puede representar una oportunidad extraordinaria para su sistema logístico: la minería.
“Si trabajamos para eso, lo vamos a lograr, como hace 20 años se trabajó para hacer el hub agrogranelero”, afirmó Alabarce al referirse al objetivo de posicionar a Rosario como hub logístico de la minería argentina. La apuesta está vinculada especialmente al crecimiento esperado de la producción de cobre y otros minerales provenientes de las provincias cordilleranas.
Rosario cuenta, según destacó, con una ventaja estratégica: sus terminales poseen accesos ferroviarios con trocha ancha y angosta. Actualmente alrededor del 30% de la carga que ingresa al puerto lo hace por ferrocarril.
En ese escenario cobra particular importancia el futuro del Belgrano Cargas. Alabarce señaló que el gobierno santafesino trabaja para que la red ferroviaria mantenga y fortalezca su llegada a los puertos rosarinos. “Traer la minería no es una cuestión romántica, es una cuestión de inversión”, definió.
La magnitud esperada de la producción minera permitiría, según su análisis, abastecer simultáneamente distintas alternativas logísticas y portuarias sin necesidad de pensar el proceso como una competencia excluyente entre terminales.
Chile y la búsqueda de nuevos negocios
La estrategia tuvo recientemente un capítulo internacional con la misión oficial que encabezó el gobernador Pullaro en Chile y de la que participaron Puccini, Alvarado, Alabarce y representantes empresarios vinculados a Terminal Puerto Rosario.
La comitiva recorrió Antofagasta, Santiago y Valparaíso y mantuvo contactos orientados a profundizar oportunidades vinculadas con logística, puertos y minería. En el viaje participaron también representantes de los grupos concesionarios de TPR, entre ellos capitales chilenos, en momentos en que el puerto rosarino busca ampliar su inserción dentro de los corredores que conectan las zonas productivas del interior sudamericano con la Hidrovía Paraná-Paraguay.
El desafío es aprovechar una localización que Alabarce considera excepcional: Rosario posee unos 7.000 metros de costa portuaria sobre el eje de la Hidrovía y un calado a muelle de 34 pies, con perspectivas de profundización.
A partir de allí, la estrategia combina inversión pública y privada, infraestructura ferroviaria, nuevas cargas y captación de negocios.
Recuperar el Paraná y volver a mirar hacia el mundo
La inauguración de los muelles de la Terminal Fluvial aparece así como la expresión más visible de un proceso bastante más amplio.
Por un lado, Rosario busca recuperar su relación cotidiana con el Paraná: abrir nuevamente la Fluvial hacia la ciudad, multiplicar los cruces a las islas, generar paseos continuos, recuperar el Ciudad de Rosario y proyectar nuevas conexiones de pasajeros.
Por otro, el puerto comercial intenta reposicionarse en un escenario logístico que ofrece oportunidades asociadas al ferrocarril, las exportaciones, la minería y los corredores regionales.
Son dos caras de un mismo territorio de 120 hectáreas que comienza frente al Monumento a la Bandera y se extiende hasta el arroyo Saladillo.
Después de décadas en las que buena parte de Rosario vivió de espaldas a algunas de sus instalaciones portuarias, la apuesta que plantea el Enapro vuelve a colocar al Paraná en el centro: como espacio público y turístico, pero también como una de las grandes puertas productivas de Santa Fe hacia el mundo.