La acusación de que Argentina es "un país racista" comenzó en el Mundial 2026 y puso el tema en el centro de las discusiones. Los afrodescendientes que habitan la ciudad tienen opiniones encontradas
19:18 hs - Jueves 23 de Julio de 2026
"Argentina es un país racista", se empezó a escuchar durante el Mundial 2026 y ese murmullo se convirtió en acusaciones que invadieron las redes sociales e hicieron propias algunos personajes reconocidos de la cultura, como el actor estadounidense Samuel Jackson. En Rosario, la comunidad africana y haitiana no se desentendió de la discusión y dio su opinión.
La polémica tomó fuerza luego de que distintos usuarios y figuras públicas cuestionaran la composición étnica de la selección argentina y la sociedad en general, reavivando un debate sobre racismo, migraciones e identidad nacional.
En ese contexto, las voces de quienes integran las comunidades africanas y haitianas que viven en Rosario adquirieron un valor especial: desde su experiencia cotidiana, aportaron sus miradas sobre un tema que trasciende el fútbol.
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Una familia intercultural
Bernardo Joseph es el actual presidente de la Asociación Civil de Tanzania en Rosario. Llegó al país hace 25 años y construyó una familia acá. "El 90% en Argentina no es racista. En casi todas las provincias que he conocido las personas son amables, amigueros, enseguida te invitan a su casa. Amo este país en el cual vivo hace 25 años y puedo decir que casi nunca me sentí discriminado", expresó Joseph en diálogo con La Capital.
Sin embargo, asegura que "en todos lados existen malas y buenas personas". En este sentido, sostiene que en lugares como provincia de Buenos Aires la discriminación se ve más y por eso "la gente piensa que todo el país es igual".
Bernardo está casado con la rosarina Florencia Reybet, quien además es secretaria de la Asociación Civil de Tanzania. "Soy mamá de dos afrodescendientes. Vivo en la interculturalidad hace casi 18 años y no hemos tenido alguna situación racista. Por el contrario, siempre nos miran de manera afectuosa. Tampoco me desentiendo de que existen casos documentados de racismo o discriminación, pero para mí es una minoría", asegura.
Su dos hijos, Adiventina de 15 años y Cristopher de 13, también tienen una opinión al respecto. La adolescente considera que, en el caso de los africanos, no hay racismo por el color de piel. Sin embargo, piensa que hay formas de nombrar que pueden ser discriminatorias como, por ejemplo, el término "bolita" para hablar de los bolivianos.
"Para mí no hay racismo. En los ámbitos como los clubes o la escuela nunca me sentí discriminado. Y pienso que, al contrario, Argentina quiere a los extranjeros de color", afirmó, por su parte, Christopher.
Formarse en Rosario
Kesner Jean Mary vino a Rosario desde Haití en 2014. Al año siguiente empezó la carrera de Ciencia Política de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), donde se graduó y comenzó una carrera profesional.
"Viví casi una década en Argentina y nunca fui expulsado de una oficina, una universidad o un espacio público por mi color de piel. Eso no significa que no existan prejuicios ni situaciones de discriminación que deban ser enfrentadas", relató en diálogo con La Capital.
Asimismo, sostuvo que el racismo y la discriminación existen en todas las sociedades. Sin embargo, "reducir a Argentina a la definición de “país racista” a partir de casos aislados o experiencias particulares es una simplificación que no refleja toda la realidad".
"Argentina construyó durante décadas un sistema de educación y salud públicas que permitió que millones de personas, argentinas y extranjeras, accedieran a oportunidades que en muchos lugares del mundo son inaccesibles", afirmó y subrayó: "Creo que las acusaciones que se hacen sobre Argentina tienen mucho que ver con el presidente que tiene ahora el país. En la escena internacional no tiene el mismo respeto político".
Vivir la discriminación
Stephen Amoakohene llegó desde Ghana a Rosario en 1999 y desde ese momento es vendedor ambulante. Su experiencia y su mirada sobre la discriminación difiere de la perspectiva de Kesner.
"El racismo existe en Argentina y lo sufrimos. Cuando llegué no nos dejaban entrar a los boliches, no te daban permiso para trabajar. Ahora eso cambió, pero siempre siento la discriminación, me duele. A los argentinos cuando van a otro país los tratan bien, a nosotros no. Nos tratan mal, como basura. Me gritan negro de mierda volvé a tu país ", asegura en conversación con este medio.
"En el fútbol argentino no hay ningún africano, en ningún club. La actitud del argentino siempre fue racista y de discriminación. No hay ningún político, abogado ni médico. En Inglaterra o en Estados Unidos hay negros que son abogados, jueces. Estados Unidos tuvo a Barack Obama como presidente", afirma.
En este sentido, asegura que si bien ama a Argentina porque le "dio todo", el país debe cambiar de mentalidad. "Hay que mejorar cosas. No hay negros en política porque capaz tienen otro pensamiento, distinto, y por eso no te dejan".