A la altura del puerto de Rosario, el río ya está cercano a los 4 metros modificando el paisaje y las condiciones para navegar seguro
06:30 hs - Miércoles 04 de Noviembre de 2026
El Paraná se ubicó este lunes a centésimas de los cuatro metros, a la altura del puerto de Rosario. Exactamente llegó a los 3,95 metros, alcanzando la mayor altura en los últimos años marcados por una prolongada bajante. El crecimiento del caudal ya modifica el paisaje de sus riberas y, también, obliga a tomar recaudos antes de salir a navegar. Entre otras recomendaciones, Prefectura Naval pidió evitar salir al río de noche, tanto en embarcaciones de motor como de vela. Y quienes usen kayaks, canoas, piraguas y tablas deben realizar sus actividades exclusivamente durante las horas de luz solar.
Desde Prefectura Rosario se distribuyó este martes un documento que brinda asesoramiento para navegar seguro por el Paraná, frente al notable aumento de su caudal de agua. Desde el organismo destacaron la importancia de adoptar medidas preventivas frente a las condiciones particulares que presenta el curso de agua durante una crecida.
Según destaca, la mayor altura que presenta el Paraná cambia las condiciones para navegarlo. Entre otras cosas, la crecida "provoca una mayor velocidad de la corriente, modifica los canales habituales de navegación y arrastra diversos elementos que pueden representar un peligro para las embarcaciones", destaca.
Asimismo, explica, la mayor altura, puede cubrir obstáculos que habitualmente son visibles, como bancos de arena, piedras, espigones y muelles.
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Con luz solar
Por eso, a los usuarios de embarcaciones a motor y vela, Prefectura recomendó navegar a velocidad reducida, manteniendo la mínima compatible con el buen gobierno de la embarcación y, además, evitar la navegación nocturna, debido a las dificultades para detectar troncos, ramas, camalotes y otros elementos arrastrados por la corriente.
También se debe considerar la posible presencia de fauna silvestre desplazada de las zonas isleñas hacia los cursos de agua.
Además, se deben extremar las precauciones al transitar cerca de muelles, amarraderos y fondeaderos, a fin de evitar que el oleaje afecte a las embarcaciones amarradas y respetar la capacidad máxima de personas autorizadas para cada embarcación.
Como en cualquier época del año, antes de salir al río se debe verificar que se encuentren a bordo todos los elementos de seguridad reglamentarios y que estén en condiciones de uso. La cantidad de chalecos salvavidas debe ser igual al número de tripulantes y los menores de edad deben llevarlos colocados durante toda la navegación.
Antes de zarpar, se debe informar el destino en la guardería y el horario previsto de regreso.
Para embarcaciones a remo
El requisito de evitar salir a navegar después de la caída del Sol alcanza sobre todo a usuarios de embarcaciones a remo, como kayaks, canoas, piraguas y tablas.
En estos casos, Prefectura recuerda que las actividades deben realizarse "exclusivamente durante las horas de luz solar" y dentro de los sectores habilitados para el uso deportivo del río.
Además, se recomienda llevar un remo adicional y un cabo de rescate y mantenerse alejados del canal principal de navegación para evitar situaciones de riesgo con buques mercantes y embarcaciones de gran porte.
En el caso de vuelcos, es importante no abandonar la embarcación, ya que constituye un elemento de flotabilidad y facilita la localización por parte de los equipos de rescate.
Ante cualquier emergencia o situación de riesgo en el agua, se encuentra disponible la línea telefónica 106 para solicitar ayuda.
Una crecida sostenida
De acuerdo al último pronóstico del Instituto Nacional del Agua (INA), el Paraná continuará creciendo frente a Rosario y podría subir casi medio metro en menos de dos semanas.
De acuerdo a las estimaciones del organismo, el río alcanzará los 4,24 metros el 10 de noviembre. La proyección confirma que la onda de crecida seguirá avanzando hacia el sur de la provincia de Santa Fe, aunque por el momento las alturas previstas se mantienen por debajo de los niveles de alerta y evacuación establecidos para la ciudad.
Pese al aumento que anticipa el INA, el río Paraná todavía se encuentra lejos de los niveles de alerta y evacuación en Rosario.
De acuerdo con los parámetros establecidos para el puerto local, la altura de alerta es de 5 metros, mientras que el nivel de evacuación se ubica en 5,25 metros.
Esto significa que, incluso si se cumple el pronóstico para el 10 de noviembre, el río permanecería 76 centímetros por debajo de la marca de alerta y a 1,01 metro del nivel de evacuación.
De todos modos, las autoridades mantienen el seguimiento de la evolución hidrométrica, especialmente por el avance de la onda de crecida que atraviesa distintos sectores de la cuenca del Paraná.