El último Boletín Epidemiológico Nacional muestra datos preocupantes. Cómo puede evitarse. Las señales que nunca hay que pasar por alto
Jueves 16 de Abril de 2026
La meningitis es una inflamación de las membranas cerebrales que puede ser viral, bacteriana, y rara vez fúngica (por hongos). En la Argentina, la cantidad de pacientes con este diagnóstico viene aumentando en forma considerable. En su mayoría quienes se enferman son niños, adolescentes y algunos jóvenes. Por eso, tanto a nivel provincial, como en Rosario hay preocupación. ¿El motivo principal? Las caídas en las tasas de vacunación, que pueden evitar las formas severas de la meningitis (en especial la bacteriana, que es la más grave) e incluso evitar el contagio.
Hasta la semana epidemiológica 12 de 2026 la provincia registró 12 casos confirmados (entre bacteriana y viral), con 46 notificaciones sospechosas. Aunque podría pensarse que son pocos casos, el aumento es importante, y es correspondiente con lo que pasa en la argentina donde en 2025 se detectaron 85 casos bacterianos, muchos más que en años anteriores. El problema es que la meningitis bacteriana puede ser mortal o dejar secuelas graves, para toda la vida.
Alejandro Maccarrone, neonatólogo, pediatra, profesor adjunto de la primera cátedra de Pediatría del Hospital Centenario y subjefe de Neo de esa institución, reconoció que los médicos están mirando de cerca qué pasa con esta enfermedad, ante los datos nacionales y locales.
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Maccarrone explicó que la meningitis puede ser "bacteriana o viral" y en pocos casos provocada por hongos. "La viral no deja secuelas, salvo aquellas por herpes que son infrecuentes". Pero la bacteriana "tiene alta mortalidad y morbilidad".
Es una enfermedad de denuncia obligatoria, lo que implica que cada vez que se detecta un caso, tanto a nivel de salud pública como privada, debe ser informado. "Si bien aumentaron los casos no es frecuente pero tenemos que tener en cuenta que las consecuencias son graves", resaltó.
"Cumplir con todas las vacunas del calendario obligatorio y gratuito es fundamental. Acá tenemos que poner el acento y acompañar a las familias para que vacunen a sus hijos", destacó el especialista.
Las vacunas que salvan
Para prevenir la meningitis o evitar sus formas graves existen vacunas, la mayoría está en el calendario oficial y hay una que solo se coloca de manera privada (es decir que tiene un costo económico).
Maccarrone detalló que "la primera que se coloca es la del recién nacido, la BCG, contra la meningitis tuberculosa". Esta vacuna, como se aplica en los primeros días de vida es la que tiene mejor cobertura. El tema es que después hay que ir colocando refuerzos, y allí las curvas de cumplimiento van descendiendo, con una baja más pronunciada en la que debe colocarse a los 11 años.
La que sigue al nacimiento es la pentavalente. "Haemophilus Influenzae B se repite a los dos meses, a los cuatro, a los seis meses y un refuerzo entre los 15 y 18 meses y neumococco a los 2, a los 4 meses y refuerzo al año".
La vacuna contra el meningococo, que protege contra infecciones graves como meningitis y sepsis causadas por la bacteria Neisseria meningitidis está en el calendario (se denomina Membeo) y se pone a los tres meses, a los cinco meses y a los 15 meses y a los 11 años". Ante cualquier duda el pediatra guiará a la familia y en los centros de vacunación también se puede recibir información y chequear qué vacunas no fueron colocadas.
Hay otra vacuna que ayuda a prevenir la meningitis pero no está en el calendario oficial y gratuito y que evita casos graves de meningo B, y que se recomienda para cubrir el serogrupo B. "Se recomienda que sea aplicada a los 3 a los 5 meses y a los 15 meses siempre y cuando sea antes del año. Luego del año ya son dos dosis. Para pacientes inmunodeprimidos es gratuita", dijo el médico.
"Es importante hablar con el pediatra sobre todo el calendario y si hay dudas, consultar especialmente por esta vacuna que no está en el calendario, que es la Bexsero", remarcó el neonatólogo.
"Lo que estamos viendo es que se retrasan los calendarios, y en especial en la adolescencia, si bien estos chicos no son tan susceptibles a enfermarse, se comportan como personas que contagian a poblaciones más vulnerables. Pueden ser portadores asintomáticos y contagiar a otros", dijo el especialista.
"Por eso, desde las sociedades científicas, los pediatras y otros especialistas, los funcionarios de salud y en las escuelas se está trabajando mucho en la adherencia a la vacunación, y necesitamos el compromiso de las familias", destacó.
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Las señales de alarma
Siempre hay que tener en cuenta las señales de alarma, ya que la meningitis es una enfermedad grave, en especial si fue provocada por una bacteria: "Fiebre alta, dolor de cabeza, rigidez en la nuca, vómitos en chorro...si aparecen estos síntomas es una urgencia y hay que consultar al pediatra de cabecera o ir a la guardia, a cualquier edad, incluidos, por supuesto los bebés".
Si son muy chiquitos, los síntomas son más inespecíficos, entonces "si hay fiebre sin causa aparente, si los padres o cuidadores notan somnolencia, rechazo a la alimentación o que el bebé está irritable, hay que consultar sin demora".
Qué pasó en Inglaterra
En marzo, en Inglaterra, hubo un brote de meningitis, que afectó especialmente a adolescentes. "Lo que ocurrió tiene que ver con cuestiones epidiemiológicas propias de cada país; ellos tienen muchos chicos viviendo en campus y eso favorece la alta transmisión. Aunque es poco frecuente esta enfermedad hay que tenerla en cuenta", destacó Maccarrone.
El brote fue por meningo B: "En Reino Unido la tienen entre las vacunas obligatorias, pero sabemos que en Europa y otras regiones hay muchos movimientos que rechazan la vacunación, lamentablemente", expresó el médico.
"En Argentina, aunque no es gratuita, se puede consultar con el médico para colocar esa vacuna, incluso si tengo un hijo adolescente", aclaró.
El brote de meningitis meningocócica del serogrupo B (MenB) en Kent, Inglaterra, reportó a marzo 20 casos confirmados y dos fallecidos entre jóvenes de 17 a 21. La enfermedad fue provocada por una cepa que es "agresiva" y las autoridades sanitarias hablan de un brote sin precedentes.