Jueves 10 de Agosto de 2023
El caso de Morena, la nena de once años que murió luego de que le robaran violentamente la mochila en su camino a la escuela, conmociona al país entero. Los precandidatos a presidente decidieron suspender sus cierres de campaña de cara a las Paso del próximo domingo ya que, una vez más, una tragedia expuso la fragilidad del tejido de una sociedad en la que día a día se corren los límites. Si bien el hecho ocurrió en el partido bonaerense de Lanús, tuvo su eco en diferentes lugares y también en Rosario, una ciudad en donde cerca de 40 instituciones educativas debieron suspender las clases por hechos vinculados a balaceras y amenazas en la primera mitad del año.
Tras un primer semestre agitado, los gremios docentes admiten que en el último tiempo han disminuido los hechos violentos contra las escuelas. Los "corredores seguros" implementados a principio de año en muchos casos no se sostienen. Los maestros remarcan que hubo una retirada de efectivos policiales que oficiaban de custodia en instituciones educativas.
Actualmente, una de las mayores preocupaciones son los robos. Juan Pablo Casiello, representante de Amsafé Rosario, precisó a La Capital que esto afecta particularmente a quienes cursan en turno noche o verspertino y en los barrios son los más perjudicados. "Es realmente una problemática grave. Hay robos de mochilas, zapatillas, cada vez más nos enteramos de estas cuestiones", señaló.
En ese sentido, Martín Lucero, representante de Sadop, contó a este diario que si bien "hubo algunos casos de inseguridad en lugares aledaños a los colegios, nada fue tan grave como el caso de Buenos Aires". Según detalló, la mayoría de las escuelas tienen un vínculo aceitado con las comisarías de la zona y casi todas tienen un contacto en el Ministerio de Seguridad a quien acudir.
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Moverse en grupo
Casiello explicó que las mayores dificultades se dan a la entrada y a la salida de clases. Muchos docentes empezaron a optar por movilizarse en autos particulares o taxis y remises porque los colectivos los dejan a varias cuadras y quieren asegurarse llegar directamente a la puerta para evitar cualquier riesgo.
Moverse en grupo es otro de los mecanismos que utilizan tanto padres y alumnos como docentes. El referente de la docencia pública indicó que a veces "dos o tres escuelas de la misma zona unificaron los horarios para protegerse conjuntamente".
En tanto, Lucero coincidió con su par de Amsafé y agregó que "la gente toma sus precauciones cada vez que sale de casa, ya sea al super, el kiosco o la escuela". El referente de Sadop sostuvo que "el 70% de los docentes cambió algunos hábitos para ir a trabajar".
Corredores seguros
Santa Fe puso en marcha este año el programa "Te acompaño" que contempla corredores seguros en las inmediaciones de las escuelas en los horarios de entrada y salida. Esto no implica la presencia fija de un móvil policial en las puertas de las instituciones, sino que se trata de un operativo de prevención en la zonas aledañas a los establecimientos y principalmente en los recorridos de docentes, personal no docente y alumnos hasta las paradas de colectivos o sus casas.
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Desde el Ministerio de Seguridad provincial aseveraron a La Capital que los denominados corredores seguros continúan, aunque con ciertas intermitencias sujetas a la posibilidad de que los móviles tengan que desplazarse por llamados al 911 o persecuciones, entre otras cosas.
Desde Amsafé Rosario consideran que "las intermitencias implican una retirada". Casiello ejemplificó: "Entraron a robar el fin de semana a la escuela de Provincias Unidas y Presidente Perón. Tres noches seguidas. Ahí insistieron y a partir de la insistencia apareció mayor presencia policial. Es una respuesta a la demanda después de una situación complicada".
Por su parte, Lucero expuso que "los patrullajes y los dispositivos para las escuelas siguen funcionando, con sus altas y bajas" pero admitió que "si hay algun inconveniente las quejas van a Seguridad, así que es posible que algunas cosas que Sadop no las conozca".
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Las escuelas no son la excepción
Los representantes de ambos gremios analizaron que las escuelas no están ajenas a lo que sucede en la sociedad. Los ataques, amenazas y hechos de vandalismo y de robos además de propiciar un contexto de miedo en la comunidad educativa y las familias de los alumnos, genera pausas en el ciclo educativo. Es entonces cuando la violencia llega a lugares impensados, sobre todo en los barrios más afectados, donde la escuela es uno de los pocos refugios y también implica para muchos el lugar donde se aseguran un plato de comida.
Para Casiello se trata de "un proceso que se viene dando desde hace un tiempo y que cada vez esta peor". "Pareciera que no hay límites, que no se respeta nada y que nada importa la vida de una nena, como en este caso", sumó.
También hizo un llamado de atención sobre los reiterados hechos de vandalismo contra las escuelas. "Se quiere destruir más que robar", sentenció. Como contó La Capital, el Fondo de Asistencia Educativa (FAE) viene adviertiendo sobre este tipo de hechos. Sólo en la primera semana de vacaciones de invierno se vandalizaron siete instituciones educativas. El organismo municipal debe desembolsar en promedio tres millones de pesos mensuales para reparar los daños vinculados a estas situaciones.
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"Me parece que hace falta recuperar algunos criterios, algunos valores, algunos principio. Todo esto forma parte de un proceso de degradación social muy profundo que pega sobre todo en los jóvenes, que muchas veces están vinculados con situaciones de consumo y adicciones", argumentó el referente de Amsafé Rosario.
Por último, el secretario general de Sadop concluyó: "La escuela no es una isla y no escapa a la realidad del barrio o la comunidad a la que pertenece. Tenemos que asumir con un dato concreto y doloroso que en Rosario ya no existen los lugares seguros. Mucha gente vive con miedo, todos vivimos con cuidado. Es la triste realidad. Ojalá podamos recuperar lo que fue en el pasado".