López Rosetti: "La mayoría de las personas se estresan por cuestiones inexistentes"
El cardiólogo, autor de varios libros sobre salud, llega a Rosario para cerrar el 7mo. Congreso de Liderazgo, Neurociencias y Coaching

Domingo 09 de Octubre de 2022

Su cara y su voz son conocidas por sus intervenciones en la televisión en la radio, donde se explaya sobre temas médicos. Daniel López Rosetti es cardiólogo y autor de varios libros sobre temas de salud. El último, “Estrés, sufrimiento y felicidad” (de editorial Planeta), integra la lista de los más vendidos en las librerías. Según advierte, es posible transformar el sufrimiento en bienestar mediante técnicas de respiración, de relajación y de meditación. “La mayoría de las personas se estresan por cuestiones inexistentes, por cosas que no tienen existencia real o por problemas que tienden a agrandarse, como si los viesen a través de una lupa”, señala en diálogo con La Capital.

El médico llegará el próximo 28 de octubre a Rosario, donde cerrará el 7mo. Congreso de Liderazgo, Neurociencias y Coaching que se desarrollará en el Hotel Ros Tower. El eje temático de esta edición será “Liderazgo = Rumbo x Velocidad”, haciendo hincapié en la necesidad de prepararse para gestionar rápida y efectivamente los cambios, en un contexto de volatilidad y vulnerabilidad.

—Empecemos por el principio, ¿Qué es el estrés?

—Si lo tuviera que definir con sólo una palabra diría que es sufrimiento. Hay personas que trabajan mucho, tienen muchas obligaciones o preocupaciones y se mueven mucho, pero lo padecen. El tema cambia cuando independientemente de la carga psicológica, emocional, laboral, que uno tiene se genera placer o sufrimiento. Cuando se la pasa mal de modo sostenido en el tiempo, cuando no se es feliz, eso es estrés.

—¿Hay niveles de estrés que pueden considerarse aceptables?

—La vida involucra niveles de estrés que son normales hasta cierto punto, como es normal tener azúcar en sangre, colesterol o presión arterial. Los problemas empiezan cuando se superan esos niveles aceptables. En el caso del estrés el problema es cuando la persona altera su ritmo de vida normal, técnicamente cuando la vida empieza a ser disruptiva. Cuando la persona se siente sobrecargada y no es feliz o cuando empiezan a aparecer síntomas concretos, que en general pueden ser tardíos.

—¿Cuáles son esos síntomas que merecen atención?

—Hay síntomas físicos, psicológicos o emocionales. Los más comunes son dolores musculares, contracturas, dolores de cabeza, acidez, caída del cabello, alteraciones digestivas, palpitaciones, trastornos del sueño, entre otros. Y están también los síntomas que tienen que ver con lo psicoafectivo o emocional, como son nerviosismo, angustia, disminución de la capacidad de concentración, el que se agudicen perfiles de mal carácter o aumente la intolerancia, la inseguridad. Lo que hay que tener en cuenta es que el cuerpo manifiesta síntomas cuando el estrés ya ha empezado a desarrollarse. El cuerpo siempre nos habla, al principio, en susurro y si no se está atento, empieza a los gritos. Todos estos síntomas son información que el cuerpo envía para manifestar que algo anda mal.

—¿Cuándo hay que consultar a un profesional?

—Hay una frase que dice “si hay duda, no hay duda”. Ante cualquier inquietud, hay que consultar a un médico.

—¿Quiénes sufren más estrés, se puede pensar que hay personalidades más vulnerables?

—El sufrimiento es un fenómeno individual, que depende de la percepción, del análisis de la realidad desde nuestros propios procesos psicológicos. En términos matemáticos podemos decir que la facultad de control sobre tu vida es inversamente proporcional al nivel de bienestar. Cuando vos no controlás tu vida, porque estás sometido a muchas normativas que cumplir, el grado de libertad es bajo y eso aumenta el estrés. En general, podemos definir cuatro categorías de estresores: verdaderos y falsos, grandes y pequeños. Los estresores reales son aquellos que refieren a algo concreto como el fallecimiento de alguien querido, un despido o un asalto y los falsos son cuando imagino algo que en realidad no existe. La mayoría de las personas se estresan por cuestiones inexistentes, por cosas que no tienen existencia real o por problemas que tienden a agrandarse, como si los viesen a través de una lupa.

En el hospital

López Rosetti está al frente del primer servicio de medicina del estrés que funciona en el Hospital Municipal de San Isidro. Desde hace diez años, un equipo de médicos y psicólogos se dedican al diagnóstico y tratamiento de la vulnerabilidad al síndrome del estrés.

“Somos el hospital central del partido y trabajamos junto a los nueve centros periféricos de atención. Recibimos muchos pacientes derivados de allí, de otros hospitales y también muchos que consultan directamente sacando turnos. Generalmente llegan después de una consulta con el médico donde se van con una medicación y el consejo de no ponerse nervioso. Nosotros nos enfocamos en las fortalezas y debilidades que la persona tiene para el manejo del estrés y después trabajamos en talleres grupales que duran una hora y media e incluyen diez minutos de meditación”, explica.

—¿Meditación mata medicación?

—Definitivamente. La frontera final en el tratamiento del sufrimiento es la filosofía. No la filosofía académica, sino la del saber vivir, del sentido común.

—Que su último libro se un best seller habla también de los tiempos que vivimos. ¿No es así?

—No hay ninguna duda. Acá y en cualquier parte del mundo. Esto tiene que ver con que la velocidad del ritmo de vida ha superado a la velocidad biológica y mental del ser humano. Y en ese lugar es donde la filosofía tiene mucho para enseñarnos.