Lunes 04 de Diciembre de 2023
Miles de creyentes se dan cita cada martes para ver, escuchar, recibir la bendición y la ayida espiritual de Leda Bergonzi, quien lidera el grupo Soplo de Dios Viviente. Un fenómeno de fuerte impacto en Rosario, y que incluso excede los límites de la ciudad, ya que los seguidores -tal como ocurre en el caso del Padre Ignacio- comienzan a llegar desde diferentes partes del país.
En una Rosario atravesada por la violencia, Leda se presenta como una esperanza para aquellos que buscan paz y armonía. “Leda. La fe y la sanación” (editorial Sudamericana) es el libro de las periodistas rosarinas Araceli Colombo y Sabrina Ferrarese que acaba de publicarse. La obra retrata este fenómeno que se da en la ciudad, y busca dar cuenta de una forma de vivir y explorar el interior espiritual.
Desde sus inicios en la Catedral, tras su paso por Pichincha, hasta la convocatoria que cada martes lleva a miles y miles de personas a movilizarse a la Ex Rural, y pronto a Metropolitano, Leda lleva sus oraciones a quien necesita escucharlas. Colombo y Ferrarese la acompañaron en este camino, escucharon las historias y se conmovieron. Lo que primero fue motivo de una nota periodística sobre una mujer laica que hacía sanaciones se convirtió en mucho más.
Leda, junto a su grupo de oración, sanaba con sus manos a aquellos fieles que se acercaban a la Catedral rosarina hasta que apareció un rumor vinculado a que querían echarla de la institución por la exposición mediática que estaba teniendo. “Una seguidora preocupada se contactó con nosotras y nos preguntó si podíamos contar esta historia de Leda. Nos pareció interesante que en la Catedral estuviese pasando algo así, que una mujer laica convocase esa cantidad de gente y estuviese haciendo sanaciones. Después nos dimos cuenta que había algo más que eso”, cuenta Colombo en diálogo con La Capital.
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Las periodistas reviven esos martes en los que “su frescura y sus abrazos son la bienvenida a todos”. Para Leda son todos bien recibidos: los que necesitan esos abrazos, los rotos, los que quieren tranquilidad y generosidad para sumergirse en un mundo de amor. En este sentido, las comunicadoras confluyen para revelar: “Hay que ver como una persona va a entregarse por una necesidad, por un deseo, por temores, o porque hay una adicción en la familia o una enfermedad. Nos gustaría que a lo mejor, leyendo el libro, los que no son creyentes entiendan eso. Con la empatía ya hay una ganancia enorme”.
En Rosario hay fenómenos de curas sanadores, como lo es el del Padre Ignacio que desde hace años es reconocido dentro de la fe católica y recibe largas filas de fieles en el barrio Rucci, pero lo que sucede con Leda es distinto porque “es una mujer laica que no tiene una consagración a la vida monacal”, destacan. Lo que la caracteriza es que es una fiel con la posibilidad de una transformación corporal y espiritual.
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“Leda. La fe y la sanación” no es la biografía de Leda Bergonzi, explican Colombo y Ferrarese en el prólogo de este libro. La obra es "la recreación de su historia” e incluye testimonios de sanaciones, como la que cuentan Marta y Ricardo en uno de los capítulos. Refleja un recorrido que hicieron ambas periodistas y que generó una conexión inmediata con la comunidad de Soplo de Dios Viviente.
“Fue un logro poder bucear y profundizar en lo que era Leda y el movimiento, una aventura que hicimos junto a Toti que también me aportó paz. El poder conmoverse con el otro, esa sensibilidad fue beneficiosa para mi vida”, confiesa Ferrarese. Colombo agrega que fue “un desafío único". Amplía: "Fue frenar el mundo y sentarme a hacer algo distinto, me hizo una mejor persona, más fuerte. Ir los martes, conocerla a ella y esa comunidad me enseñó a tener paciencia, que mis tiempos no siempre son los tiempos de otras personas. A veces hay que ir despacio”.