"Las novelas siguen cumpliendo esa función de sacarte de un mundo tóxico"

Jorge Fernández Díaz defiende el valor esencial que tiene la literatura en un mundo signado por la inmediatez, las redes sociales y el déficit de atención.

Martes 30 de Abril de 2024

Por qué Jorge Fernández Díaz, y la legión de sus colegas escritores siguen empeñados en escribir novelas, cortas o de largo aliento, y relatos y cuentos, es un cuando menos un misterio si se tiene en cuenta que viven en un mundo signado por la inmediatez, las redes sociales, los videos de un minuto y medio de TikTok, las stories de Instagram, los chicos (y grandes) con déficit de atención y afectos a la comida rápida más que al asado a las brasas que lleva tiempo y demanda paciencia de araña.

Fernández Díaz ensaya su explicación: “Yo lo hago por vocación, porque para mí es un juego, el juego más serio del mundo, un juego maravilloso”, cuenta en tono confesional, y explica: “Durante la pandemia me decían que el libro iba a desaparecer, decían que había Zoom con los editores de todos el mundo que decían que las librerías iba a desaparecer y no pasó absolutamente nada de eso, al contrario, cada vez hay más librerías, las librerías de cercanía en todo el mundo han crecido muchísimo; el gran fenómeno editorial en el mundo hoy es el infanto juvenil, muchos chicos empezaron a leer en pandemia y siguieron leyendo, así que si alguien quiere hacerse rico que aprenda a escribir para chicos y adolescentes, hay un público gigantesco creciente que demuestra que viene vienen generaciones nuevas de lectores”.

¿Qué pasó en la pandemia?, la pregunta se cae de madura, la respuesta sorprende. “Que nos dimos cuenta de que la pantalla cansaba y se demostró que el libro papel seguía siendo un objeto extraordinario, importante e insuperable -revela Fernández Diaz-, incluso los libros electrónicos se quedaron, deben ser el ocho por ciento de las ventas generales de libros, nunca logró atravesar esa marca, quizás en el futuro lo haga, nadie sabe qué va a pasar en el futuro y con la inteligencia artificial menos, pero el objeto libro resistió”.

Jorge Fernandez Diaz.jpg

>> Leer más: Jorge Fernández Díaz: "Mi villano es argentino, un sindicalista millonario que ejerce la violencia y los negocios turbios"

Y reflexiona: “Pasó lo mismo cuando se decía que la radio iba a desaparecer cuando llegó la televisión, no desapareció, cambió; después decían que los radios iba a desaparecer y no paso, se convirtieron en portales digitales; también se dijo que iba a desaparecer el cine con el VHS y no despareció; todo iba a desaparecer y no pasó, todo se reconvirtió y fue combinable”.

Desde la pandemia hasta hoy, yo veo cada vez más es la idea de un refugio, yo veo gente que no contesta el teléfono durante un día y medio, dos días, muchas veces”, sigue con lo que a primera vista parece una disgresión, pero que en realidad es clave para entender cómo se gestó “Cora”. “Eso antes de la pandemia no pasaba, eso quiere decir que hay una voluntad consciente de refugiarse de la realidad que es tóxica, que tiene múltiples facetas tóxicas, las noticias minuto a minuto, los insultos, las redes, los quilombos, entonces mucha gente dice 'mejor yo me desenchufo' -añade-y el modo de hacerlo es a través de la literatura, porque la literatura te permite vivir otras vidas, es un gran refugio meterte en una novela durante dos días y vivir la vida desde esa novela y no desde los haters o los trolls o las noticias de último momento, los gritos y las noticias negativas”.

“Creo que las novelas siguen cumpliendo esa función de sacarte de un mundo tóxico para enchufarte a un mundo esencial”, concluye.