Marco Malatesta, de 22 años, ingresó a la Orquesta Sinfónica de la Radio de Frankfurt. Un hito para el país y Sudamérica por las características del caso
06:10 hs - Lunes 12 de Octubre de 2026
El trompetista rosarino Marco Malatesta asegura que vive un sueño difícil de imaginarlo. Con tan solo 22 años, nunca imaginó que la música lo llevaría a la cúspide de la elite mundial. Tampoco el honor de representar al país en la Orquesta Sinfónica de la Radio de Frankfurt (hr-Sinfonieorchester). Hijo de la docente de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y pianista Cecilia Giraudo, este joven trompetista egresado de la Nigelia Soria, quien condujo sus primeros pasos asegura que logró un hito para la música nacional y sudamericana al formar parte de una de las orquestas más prestigiosas de Alemania y del mundo.
En Alemania es un sábado de otoño cualquiera. Los primeros pulsos frescos en el norte de Europa comienzan a sentirse con la caída del sol. Mientras tanto, Marco viaja en tren de Berlín a Leipzig para brindar un concierto con la academia Gewandhaus de la ciudad homónima, donde interpretarán la ópera "El holandés errante", de Richard Wagner.
Una de las orquestas más grandes del mundo
Asegura que tal como el transporte ferroviario, en estas orquestas sinfónicas todo marcha sobre rieles. Por eso ya tiene su pieza estudiada y ensayada desde hace dos meses. "Todas las orquestas tienen un plan, ya saben lo que van a tocar toda la temporada y hay un encargado en repartir las partituras", acota en diálogo con La Capital el rosarino.
Destaca que la sinfónica en la que participa "es una de las orquestas más grandes del mundo".
El joven rosarino vive este presente luego ingresar al puesto vacante que dejó un docente suyo en la Orquesta Sinfónica de Frankfurt, una de las más prestigiosas de aquel país y del mundo, que requirió varias instancias eliminatorias.
Cuenta que el examen consistía en interpretar en una primera ronda el concierto de trompeta del austríaco Joseph Haydn. De allí quedó entre ocho trompetistas y luego entre los tres en una tercera roda hasta que le confirmaron que el puesto de trompeta era suyo.
Un rosarigasino en Berlín
Mientras se encuentra en pleno proceso de trámites para mudarse de Berlín a Frankfurt y lidiar con los trámites de residencia por becas de estudios que logró, —puesto que no tiene pasaporte comunitario europeo—, cuenta que su relación con el instrumento comenzó a los 11 años por medio de su padrastro.
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"Empecé a los 11 años tomando clases particulares con Jonatan Bravo. Después el creó la Academia de Trompeta de Rosario junto a Fabricio Cortassa y Marcelo Romano (trompetistas de la Orquesta Sinfónica Provincial). Con esa academia, todos los años llevaban a docentes nacionales e internacionales a dar masterclass. Ahí conocí trompetistas de argentina y otros de de Alemania, gracias a ellos pude tener una konzerthaus en Berlín y ser la primera trompeta de una de las óperas de Berlín", reseña el joven músico.
Un trompetista aplicado
Por su parte, su profe le contó a este medio que Marco era un alumno muy disciplinado. "Nunca había visto algo así… avanzaba a pasos muy veloces. Estuvimos un año y medio en clases compartidas con Valentín Garvie (ex-trompetista del ensamble Modern de Frankfurt). Viajábamos una vez al mes a Buenos Aires hasta que Marco empezó a pensar en prepararse para aplicar en algún conservatorio de Europa", revela Bravo. Y subraya: "Por eso sostengo que lo que acaba de lograr Marco es un hito que muy pocos músicos de Sudamérica alcanzan".
A su turno, Marco comenta que en el último año de secundaria en la Nigelia Soria estaba viendo qué hacer, si trasladarse a Buenos Aires o probar suerte en el Viejo Continente. Y así fue que un año antes de viajar comenzó a tomar clases de idioma con un profesor de La Plata, que tenía experiencia por su enseñanza de español y francés en Alemania.
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"En el 2021 tuve clases online desde Rosario con el profesor de la universidad de acá (Berlín) y me dijo que me presente para el examen de ingreso al Bachelor. Pasé la preselección con un video, me invitaron al examen presencial que fue en enero 2022 y me vine, justo después de terminar el secundario", reseña.
Una vez llegado a Berlín, comenzó la universidad (Bachelor). Entre tantos profesores que tuvo, uno de ellos se jubiló y fue allí donde surgió la posibilidad de audicionar para ocupar esa vacante que obtuvo el martes 29 de septiembre.
Así transcurren los días para Marco, entre partituras, ensayos y audiciones y orquestas "viajeras" de trabajo, aunque valora el acceso a becas de estudio y el apoyo del Mozarteum argentino.
"La verdad que me ayudaron mucho. En mi tercer año acá, gané una beca en el conservatorio de Halle. Ahí tomaba clases y participaba en la academia en Leipzig, que es donde toco esta misma tarde (sábado 3 de octubre)", agrega.
También comenta que recién acaba de comenzar el segundo año y último de la academia, pero no hay dudas que a Marco le espera un futuro brillante por delante.
Un poco de historia
De 22 años, Malatesta vivía en 9 de Julio y Pueyrredón, en el barrio Lourdes de Rosario. Parece que 11 años pasaron como el mismo suspiro que toma para impulsar aire a la trompeta y pistonear con sutileza, aunque revela que la música era algo que no estaba en sus planes desde un principio.
"Mi familia está como loca. Mi mamá da clases de pedagogía en la UNR de Música. También es increíble pianista. Siempre me dio la libertad de tocar un instrumento, pero nunca funcionó. Luego, cuando yo tenía 10 años, conoció a mi padrastro, que tocaba el saxo y tenía una trompeta en su casa. Una de las primeras veces me mostró y desde ahí quedé manija", rememora entre risas.
En breve también tendrá la chance de interpretar la séptima sinfonía de Ludwig van Beethoven bajo la dirección orquestal de otro coterráneo: Daniel Barenboim.
Y así y todo, su talento para el instrumento y su promisoria trayectoria, conserva termina la charla con una costumbre argentina bien arraigada: "Tengo que mudarme a Frankfurt y pedir un permiso de trabajo. Son muchos papeles que hay que juntar".