Investigadores de la UNR crean un test que detecta recaídas de cáncer en muestras de sangre

El proyecto apunta al seguimiento de pacientes con cáncer de mama, colon y pulmón. La tecnología detecta ADN tumoral antes que los métodos tradicionales

12:14 hs - Lunes 03 de Agosto de 2026

Un análisis de sangre capaz de detectar señales de una posible recaída de cáncer antes de que aparezcan en estudios por imágenes. Ese es el objetivo del proyecto que desarrolla un equipo de investigadores de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), que trabaja en la validación de un kit basado en biopsia líquida para el seguimiento de pacientes que fueron tratados por cáncer de mama, colon y pulmón.

La iniciativa está a cargo del Centro de Tecnología en Salud Pública de la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas y apunta a mejorar el control de quienes ya finalizaron un tratamiento oncológico, pero aún pueden conservar en el organismo pequeñas cantidades de células tumorales capaces de provocar una reaparición de la enfermedad.

El desafío de detectar lo que todavía no se ve

Cuando un paciente termina un tratamiento contra el cáncer y los estudios por imágenes no muestran tumores, no siempre significa que la enfermedad haya desaparecido por completo.

En algunos casos permanecen células tumorales aisladas, imposibles de detectar con los métodos tradicionales. Ese fenómeno recibe el nombre de Enfermedad Mínima Residual (EMR) y constituye una de las principales causas de recaídas.

"La herramienta busca encontrar tempranamente el diagnóstico de recaídas para algunos tipos de cáncer", explicó la bioquímica Ana Tioni, integrante del proyecto. Actualmente, el desarrollo está orientado a pacientes tratados por cáncer de mama, colon y pulmón.

Cómo funciona la biopsia líquida

A diferencia de los controles habituales, que dependen de estudios por imágenes capaces de detectar tumores ya constituidos, el nuevo sistema analiza una simple muestra de sangre.

El objetivo es identificar fragmentos de ADN tumoral circulante (ctDNA), pequeñas moléculas que liberan las células cancerígenas al torrente sanguíneo.

"Supongamos que un paciente fue tratado y por imágenes no se encuentra ningún tumor porque la sensibilidad de esos estudios llega al nivel del tejido, pero no al de una célula. Ahí es donde entra en juego la biopsia líquida", señaló Tioni.

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Para lograrlo, el equipo utiliza herramientas de biología molecular de alta precisión, como la PCR y la secuenciación de nueva generación (NGS), capaces de detectar rastros genéticos del tumor mucho antes que las técnicas convencionales.

Según explican los investigadores, este seguimiento permitiría intervenir antes frente a una recaída y mejorar el abordaje clínico de los pacientes.

Una investigación que necesita voluntarios

El proyecto comenzó hace aproximadamente un año y medio y atraviesa una etapa clave: validar la sensibilidad del test.

Para hacerlo, los investigadores necesitan conocer cuál es la señal genética normal en personas sanas y diferenciarla de la que presentan quienes desarrollan enfermedad mínima residual.

Por ese motivo, la UNR puso en marcha una campaña para incorporar voluntarios mayores de 50 años sin antecedentes de cáncer.

El estudio prevé sumar alrededor de 900 participantes durante 18 meses, con un promedio de 50 donantes por mes.

Cada voluntario dona una pequeña muestra de sangre de aproximadamente 20 mililitros en un procedimiento que demora unos 15 minutos. La participación es gratuita, confidencial y anónima.

Además, siete semanas después de la primera extracción, quienes lo deseen pueden realizar una segunda donación para enriquecer la investigación.

Del laboratorio de la UNR a un desarrollo conjunto con el sector privado

Las muestras obtenidas en la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas son procesadas bajo estrictos protocolos para preservar el ADN circulante y luego almacenadas a -80 °C.

Posteriormente son enviadas a la Ciudad de Buenos Aires, donde el laboratorio Biomakers S.A. participa del análisis molecular.

Para Ana Tioni, ese trabajo conjunto constituye uno de los principales valores del proyecto. "Para nosotros eso es lo que marca la diferencia: es una actividad en articulación público-privada", destacó.

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La iniciativa también involucra a estudiantes de la UNR, que participan como promotores de salud a través de la Secretaría de Extensión. "Es un proyecto integral", resumió la investigadora.

Tecnología desarrollada desde Rosario

El proyecto es liderado por la investigadora del Conicet Ana Laura Cavatorta, responsable científica del Centro de Tecnología en Salud Pública, junto con la bioquímica Ana Tioni y un equipo integrado por Rubén Salanova, Andrea Mendoza Bertelli y Florencia Veigas.

Si logra completar exitosamente la etapa de validación, la herramienta desarrollada en Rosario podría transformarse en una alternativa para mejorar el seguimiento de pacientes oncológicos mediante una técnica menos invasiva y con mayor capacidad para detectar recaídas de manera temprana, antes de que sean visibles en los estudios convencionales.