Domingo 19 de Septiembre de 2021
El 10º Foro Mundial de la Bicicleta, que se desarrolla en Rosario, tiene múltiples abordajes temáticos, pero también está atravesado por las historias y la literatura como instrumentos para concientizar a la ciudadanía sobre prácticas saludables y sustentables. Un colombiano que llegó a Rosario con 20.000 kilómetros en las piernas y vende llaveros reciclados con botones para seguir viaje, un santiagueño que pedaleó durante 10 días por la ruta 34, y cuentos que narran temáticas sobre ecología, experiencias movilizadoras en relación al cambio climático, o personajes que tejen tramas a partir del entrañable vínculo con la bici.
La franja del río y varios sectores de la ciudad van tomando color a medida que se desarrollan las distintas actividades programadas por el Foro. Y más allá de las conclusiones, balances y propuestas que puedan surgir de los múltiples paneles y charlas, las historias y experiencias invitan a tomar contacto directo con particulares, invitados y asistentes.
En los galpones de la Franja Joven (Estévez Boero y Paseo de las Artes) se despliega una feria de emprendedores del Foro, donde se pueden encontrar objetos o artículos relacionados al noble medio de transporte, pero también historias y el arte
Mundo literario con fábulas y reflexiones
Al frente de la librería Ponsatti (Funes), Camila Berella ofrece libros de cuentos y relatos relacionados al medio ambiente, el cuidado del planeta y la sustentabilidad. “Nos invitaron a ofrecer libros que estuvieran relacionados a la bicicleta y a la movilidad sustentable”, comenta.
Y enseguida pone como ejemplo El Paseo, que narra la relación de una nena con su padre cuando le enseña a andar en bicicleta. Y cómo, generación tras generación, se va apostando a ese aprendizaje y a compartir esos momentos”.
También pone como ejemplo El destino de Fausto (Oliver Jeffers), una fábula que recrea la intervención del hombre en la naturaleza con el afán apoderarse de ella, pero que irremediablemente lo vuelve a poner en su lugar.
>> Leer más: El Foro Mundial de la Bicicleta nombró una alcaldesa para Rosario
Con sello bien local, la editorial Mundo Quina apunta a capar la atención de los niños. Al frente están la escritora Diana Rosa Conti, y la emprendedora Ana María Stoffel.
Diana contó que su vocación por escribir despertó con la demanda de su nieta Joaquina, de seis años, quien le pedía reiteradamente que le leyera un cuento. “Así surgió la idea de escribirlos, y de inspirarlos en refranes populares que conserven valores para la vida.
“Sana sana, colita de rana, si no sana hoy sanará mañana. Ese me llevó a escribir el primero y luego un saga. Más feliz que una lombriz, por ejemplo, explica cómo hacer compost, y cada cuenta trae un títere o muñeco de tela que representa a un personaje del relato”, agregó Diana.
La bicicleta es un cable a tierra para la escritora. “Limpia la cabeza. Cuando salgo a pedalear me siento libre, es saludable y económica. Andaría más, pero el tránsito a veces es un poco peligroso”, plantea Diana.
El cicloviajero de Colombia
Frente a ella, Alex Giménez emerge como uno de los personajes del foro. Es colombiano y se autodefine como “cicloviajero” desde hace cinco años. Llegó en su austera bicicleta a la ciudad después de recorrer más de 20.000 kilómetros, atravesar cientos de ciudades y 12 países de América latina.
“Feliz de estar en Rosario. No ha sido fácil el recorrido, pero se puede. Para mí, la bicicleta es un estilo y forma de vida. Y la idea es incentivar a las personas a utilizar la bicicleta para emprender viajes de grandes distancias, que se pueden realizar; no es fácil pero se puede atravesar un continente”, motiva al oriundo de Barranquilla.
La bici de Alex no dice mucho. Es austera, tipo todo terreno pero básica. A pesar a lo que se puede imaginar sobre un rodado preparado para recorrer grandes distancias.
>> Leer más: Rosario será desde este miércoles sede del 10º Foro Mundial de la Bicicleta
La presenta con orgullo como su fiel compañera. “Se llama Ometeotl, porque cuando la recibí estaba con un grupo de ciclistas de la ciudad de México que me ayudaron cuando comencé con esto”.
Dice que es artística plástico y que su vida es sustentable. “Vivo de los quehaceres que hacen mis manos y mis conocimientos. Hago murales, esculturas, y así me sustento el viaje. Alex hace pequeños llaveros de alambre con forma de bicicletas, con botones de ropa que simulan ser las ruedas.
Su expectativa es que a partir de los charlas y paneles, “se dé a conocer más que hay un movimiento a nivel mundial que está promoviendo la bicicleta. Lamentablemente en esta edición no se pudo convocar a muchas personas de otros países que siempre están presentes, aunque lo hacen virtualmente”.
“Para mí, la bicicleta la bici es mi chica, mi compañera, es una extensión de mi ser. De cierta forma le he dado vida, porque la muevo, le hablo, la aliento para que ella me de fuerzas también y siga avanzando. La cuido mucho y, aunque es un ser inerte, me acompaña, tiene su magia, podemos hablar de todas las cosas que hemos vivido, buenas y malas en el viaje. Ella sabe todo lo que ha pasado durante estos cinco años”.
Santiago querido
Otro personaje del la feria es Gonzalo Novelli. Tiene 22 años y es de Santiago del Estero. “Era mochilero, pero el 2 de marzo de este año agarré la bicicleta y no la largué nunca más”, cuenta desde su stand donde vende llaveros de madera con forma de bombo legüero y guitarras criollas con la bandera wiphala, y también calcos de su emprendimiento.
También se define como cicloviajero, y cuenta sus experiencias por el país en sus redes sociales bajo el nombre cicloviajero Argentina: “En el camino te cuento”, dice la presentación de sus posteos, que se pueden seguir en Instagram, Facebook, YouTube y Tik Tok.
Para llegar a Rosario, dejó su tierra el 5 de septiembre, y recorrió 768 kilómetros por la ruta 34 con la bici repleta de alforjas y un velocímetro atado al manubrio, bien visible. Llegó diez días después, cansado pero feliz.
“Te digo la verdad, yo era mochilero, pero ahora no largo más la bici. Desde que comencé en marzo ya hice más de 4.000 kilómetros en viajes a San Juan, Jujuy, Tucumán”, dice amablemente el santiagueño.
Restauración de bicis, cuentos y postales
En la feria del 10º Foro de la Bicicleta se puede encontrar el stand de Iván, titular de Life Bicycle, un emprendimiento bien rosarino dedicado a la restauración de bicicletas. Hay algunas joyitas con asiento banana, y otros cuadros clásicos, con “estrellas a la vista” porque tienen su propio tallado “que hay que destacar”, dice el artesano que encuentra piezas y repuestos que son verdaderas reliquias que luego incorpora a los rodados. Vende kits de emergencia (parches, solución, gomines, lija), cascos, manubrios y luces.
Otra propuesta es el espacio de Ligia Rossi, al frente de la editorial local Listo Calisto, y Plano Ilustraciones (proyecto de arte en papel). Sobre la mesa hay libros relacionados a la temática medioambiental, como Pepo y el Río; Llueve Todavía, o Las Alas del Señor Daniel.
Además de ofrecer catálogos y tarjetas con divertidas ilustraciones de itinerarios de la ciudad, y sobre la geografía santafesina, y pines con pájaros, animales, brinda talleres para niños en el marco del Foro.
Les entrega postales en blanco, y les propone crear un diseño de su propia bicicleta a partir de modelos clásicos: con canastos, de heladeros, de churrero, de delivery. Luego deben elegir un destinatario para mandarlas por correo con sus respectiva estampillas.