Entre cuentos, juegos y escondites: los más chicos tienen su lugar en la Feria del Libro

La feria sumó un espacio para bebés, libros inclusivos y actividades para chicos de todas las edades en el Centro Cultural Fontanarrosa, con entrada gratuita

12:23 hs - Miércoles 14 de Octubre de 2026

Entre libros de colores, almohadones gigantes y letras que se convierten en escondites, el subsuelo del Centro Cultural Roberto Fontanarrosa se transforma en un lugar para explorar historias a través del juego. Mientras algunos chicos recorren las estanterías, otros se acomodan junto a sus familias para escuchar un cuento o inventar sus propias aventuras. La escena se repite en las salas destinadas a las infancias de la Feria Internacional del Libro de Rosario, que este año amplió sus propuestas para recibir a lectores de todas las edades, desde los primeros meses de vida.

La feria, que se desarrolla en el Centro Cultural Roberto Fontanarrosa, en San Martín 1080, y puede visitarse hasta el domingo 18 de octubre, apuesta a consolidar estos espacios como parte de una experiencia cultural para compartir en familia. A las salas de lectura y actividades para chicos más grandes se sumó este año un sector específico para bebés y niños de hasta 3 años, además de nuevas propuestas de accesibilidad.

“Hace varios años que la feria está pensando mucho en las infancias; es un público que recibimos cada vez más. Es un plan muy familiar, por eso diseñamos espacios que cada vez son más amplios”, explicó Florencia Lucchesi, funcionaria y gestora cultural de la Secretaría de Cultura municipal.

Un espacio para los primeros años de vida

Una de las novedades de esta edición es la incorporación del Espacio de Primera Infancia, destinado a bebés y niños de 0 a 3 años. El sector se creó en el marco de Mil65, un programa municipal presentado en junio que busca brindar acompañamiento integral y personalizado durante las etapas iniciales de la vida.

Ubicado en la zona delantera del Centro Cultural Fontanarrosa, donde anteriormente funcionaba el bar, el espacio cuenta con piso blando, mobiliario adaptado y condiciones pensadas para favorecer el movimiento libre y la comodidad de los más pequeños.

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“Los primeros 1000 días son muy importantes. Buscamos que haya un acercamiento al libro y un espacio de calidad para compartir con el adulto que acompaña”, señaló Lucchesi.

La propuesta incluye una selección de libros especialmente elegidos para bebés y niños pequeños, junto con muñecos que funcionan como disparadores para imaginar personajes e inventar historias. La intención es que los primeros contactos con la lectura se produzcan en un entorno de juego, exploración y encuentro con los adultos.

Libros, juegos y propuestas inclusivas

Junto al área para la primera infancia funciona otro espacio destinado a los chicos más grandes. Ambos tienen intervenciones del artista rosarino Feli Punch, cuyos personajes aparecen en murales y estructuras de la biblioteca. Las repisas forman las letras de la palabra Rosario y se convierten en parte del recorrido: los chicos pueden leer sentados, acostados sobre almohadones o incluso meterse en los huecos de las letras de madera.

“Los chicos y chicas fueron adoptando el espacio de una manera muy especial. Se meten en las letras, el agujero de la O siempre está con alguien ahí, lo mismo se meten en los huequitos pensados para ponerse a leer. Arman unas escenas muy hermosas y nosotros también disfrutamos mucho de verlos”, contó Lucchesi.

La accesibilidad también forma parte de la propuesta. Este año se incorporaron libros en braille y ejemplares con tipografía OpenDyslexic, diseñada para facilitar la lectura a personas con dislexia. La idea es ampliar las posibilidades de acercamiento a los libros y ofrecer distintas maneras de explorar las historias.

La feria busca que los chicos puedan elegir sus lecturas y habitar el espacio con libertad, sin una única forma de sentarse o leer. El juego, la curiosidad y la imaginación funcionan como puertas de entrada a los libros.

Presentaciones, autores y rincones para imaginar

La programación para las infancias incluye presentaciones de libros, charlas y actividades distribuidas a lo largo de cada jornada. La agenda permite conocer nuevas obras, autores y editoriales dedicadas a la literatura infantil, con propuestas en distintos horarios. Los detalles pueden consultarse en la página oficial de la feria, feriadellibrorosario.gob.ar.

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Otro de los rincones destacados está dedicado a la artista santafesina Melé Bruniard, seudónimo de Nélida Elena Bruniard, reconocida por su trabajo como grabadora de xilografías y dibujante. Debajo de un mural de gran tamaño, dos almohadones invitan a detenerse entre soles, lunas y figuras fantásticas.

“Me encanta que estén los chicos ahí porque el mural de Melé también invita a imaginarse un montón de cuentos y fantasías. Es un espacio muy hermoso para crear”, expresó Lucchesi.

La propuesta también se vincula con el circuito cultural de Rosario. Según explicó la funcionaria, la mayoría de los libros disponibles en los rincones de lectura proviene de librerías de la ciudad. Así, las familias pueden descubrir títulos durante la visita y, si quieren continuar la experiencia en casa, comprarlos en los stands comerciales de la feria.

“La idea es que todos los niños se puedan acercar a la lectura, al libro o a las historias de alguna manera”, resumió Lucchesi.

Días, horarios y acceso a la Feria del Libro

La Feria Internacional del Libro de Rosario se desarrolla en el Centro Cultural Roberto Fontanarrosa, ubicado en San Martín 1080, hasta el domingo 18 de octubre. El acceso es gratuito y requiere obtener un código QR personal e intransferible, válido para todas las jornadas y los espacios de la feria.

Los horarios son de lunes a miércoles, de 13 a 21; jueves y viernes, de 13 a 22; y sábados, de 10 a 24. El domingo 11 abrió de 13 a 22, mientras que el domingo 18 podrá visitarse de 13 a 21.

El ingreso a las presentaciones está sujeto a la capacidad de cada sala y se realiza por orden de llegada.