La cortada empedrada, que ya perdió Jekyll&Hyde y Berlín, suma otro cierre. Los dueños del inmueble vendieron la propiedad para un nuevo desarrollo inmobiliario
12:51 hs - Domingo 22 de Febrero de 2026
La tradicional "parrillita de Don Alberto" cerrará sus inolvidables puertas el próximo domingo 1° de marzo, en lo que será otro cambio en la fisonomía del pasaje Simeoni, en pleno centro de Rosario. Según confirmó a La Capital su dueño, Jorge Zappala, el inmueble fue vendido y será demolido para dar lugar a un nuevo desarrollo inmobiliario.
El cierre se suma a otros movimientos en esa esquina estratégica de Mitre y la cortada Simeoni. En 2021 cerró el bar Jekyll & Hyde y en su lugar comenzó a levantarse un edificio. Ahora, el histórico local gastronómico seguirá el mismo camino.
Zappala explicó que la decisión no estuvo en sus manos. El propietario del inmueble reside fuera del país y optó por vender. “Yo no puedo hacer nada. Los valores cada vez son más altos y ni por asomo podía hacer una oferta para tratar de retener el lugar”, lamentó.
El comerciante lleva más de una década al frente del negocio. “Esto me cambia la vida”, expresó. A punto de cumplir 60 años, reconoce que el panorama laboral no es sencillo: “Ya casi con 60 años estoy fuera de todo circuito laboral. ¿Quién va a tomar una persona a mi edad?”, se preguntó.
El histórico local fue mucho más que una parrilla: durante décadas funcionó como punto de encuentro de generaciones y como refugio de una forma de habitar la ciudad que hoy parece en retirada. A contramano de la lógica acelerada y productivista de la posmodernidad, lejos de algoritmos y métricas, “la parrillita” ofrecía algo cada vez más escaso: tiempo suspendido para conversar, discutir ideas y simplemente estar con otros.
El Pasaje Simeoni en transformación
El pasaje Simeoni viene experimentando una mutación sostenida. Lo que durante años fue un corredor con impronta gastronómica y nocturna ahora aparece en la mira de desarrolladores inmobiliarios, en una zona de alto valor por su ubicación y cercanía con el microcentro comercial.
La demolición del inmueble donde funciona Don Alberto refuerza esa tendencia. Aunque aún no trascendieron detalles del nuevo proyecto, todo indica que seguirá la línea de los desarrollos recientes en el área.
Integrantes del grupo Basta de Demoliciones, recordaron que en esa zona funcionaba el Mercado Norte, inaugurado en 1876 sobre Mitre, entre Tucumán y el pasaje Zabala. Este funcionó como mercado de abasto hasta su demolición en 1980, cuando se construyó la plaza de la Cooperación, conocida popularmente como plaza del Che. A su alrededor se había desarrollado una intensa trama comercial y social.
Con el tiempo, la cortada empedrada mutó hacia un polo de vida nocturna y cultural. La parrillita de Don Alberto fue La Parrilla Norte, punto de reunión de la bohemia de los años 60. Según recordaron miembros de ese grupo, por esas mesas pasaron figuras como Aldo Oliva, Juan José Saer, Rafael Ielpi y otros referentes de la escena literaria y artística local. Más tarde llegaron bares emblemáticos como Don Nicanor, Valequé, Zeppelin y Berlín.
Con el cierre de la parrilla, el pasaje pierde otro espacio tradicional y muchos rosarinos se quedan sin uno de sus rincones favoritos para ir a comer tira de asado y brindar con la familia, los amigos y los amores.
Los clientes se despiden de la parrilla
"Cada uno de nosotros lleva sus memorias del sitio, y además juntos trenzamos tantas historias. Siempre teniendo presente el recuerdo de Humberto. Nuestras cenas allí son simples, ni necesitamos carta. Nos sentimos , y nos hacen sentir, parte de esa familia", escribió en Facebook la usuaria Marcela Libonatti, una de las primeras en expresarse sobre el cierre. Su mensaje resume la emoción que atraviesa a quienes iban de forma habitual y se sentían parte del negocio.
De parrilla a novela
La importancia de "la parrillita de Don Alberto" para Rosario quedó plasmada en 2024 con la publicación de La parrillita, novela del doctor en Letras y crítico rosarino Roberto Retamoso.
Aunque en la ficción el pasaje no se especifica, la imagen de la tapa evoca a la parrillita. En el texto, la mesa principal funciona como centro gravitacional de un grupo de intelectuales rosarinos. Literatura, teatro, psicoanálisis, filosofía y política atraviesan una historia que evoca la bohemia local de los años setenta y ochenta.
El libro, publicado por HomoSapiens Ediciones, convierte a la parrilla en escenario existencial. Allí, un psicoanalista frustrado, un psiquiatra con pasado militante, una actriz de teatro y un escritor aristócrata sostienen la amistad como último refugio frente al paso del tiempo.