Educación comenzará una segunda etapa para los secundarios trans con todos los EEMPA
Desde 2021 se implementó una prueba piloto en Rosario, Santa Fe y Reconquista que se evaluó con "éxito". Prometen un encuentro con toda la modalidad adulta, tras confirmarse en una investigación provincial que "la mayor vulneración de derechos de este colectivo se da en la familia, las comisarías y la escuelas"

Miércoles 12 de Abril de 2023

Empezó hace dos años como experiencia piloto para el colectivo travesti- trans y disidencias, vulnerado en sus posibilidades de socialización. Fue hasta ahora todo un éxito de concurrencia, inclusión y acompañamiento: funciona en el Centro Cultural La Toma (Tucumán 1349) como extensión de la EEMPA sede N ° 1.147, de Italia 1244. La prueba concluye este año y los ánimos están alborotados entre el estudiantado y la docencia.

Temen que se termine en breve una experiencia por la que 17 alumnos terminaron ya su secundario y 12 más están cursando esa escolaridad. Y dicen que sería "un paso errado" cuando justamente la primera Encuesta Provincial de Vulnerabilidad de la Población Trans elaborada en 2019 por el Instituto Provincial de Estadísticas y Censos (IPEC) y la Subsecretaría de Diversidad Sexual de Santa Fe, demostró que la mayoría de las personas trans son víctimas de exclusión y discriminación en las familias, las comisarías y en tercer lugar, en las aulas.

Pero desde el Ministerio de Educación, directora de Equidad y Derechos, de la Secretaría de Gestión Territorial Educativa, Vanina Flesia, puso paños fríos. Le aseguró a La Capital que "la experiencia no se termina", por el contrario, "continuará", pero con otra modalidad. Ya no con extensiones áulicas (como en La Toma) sino en las escuelas sedes "como parte del avance de las políticas públicas en favor del colectivo travesti-trans y salto a una segunda etapa donde se realizará un encuentro con todas las EEMPA de la provincia para seguir fortaleciendo la trayectoria educativa de estos alumnos y alumnas".

Del encuentro podrán participar estudiantes, docentes y coordinadores para realizar un balance y poner en perspectiva la experiencia.

El coordinador socioeducativo de la experiencia en Rosario, Nicolás Dusanto, trabaja en equipo con otros colegas, entre ellos con la primera directora trans de Rosario: Carla Rivero.

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Dusanto dijo que el espacio, tal como se venía dando con un seguimiento cercano a los alumnos, terminará este año y "esperamos" que se haga un intercambio con otras EEMPA, porque "comprobamos, a través de muchos casos, a niños y niñas que estaban en transición, y vieron vulnerados sus derechos y fueron discriminados en las escuelas".

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El docente dijo que cuando se daban estos casos se trabajaba de cerca con los equipos de Educación Sexual Integral (ESI) y los coordinadores socioducativos.

"Esperamos que la nueva modalidad no diluya ese trabajo y proceso de acompañamiento personalizado donde los alumnos, al estar en un espacio reducido y no en una escuela grande, se sienten que no están solos. Todas las escuelas deberían trabajar así, ese era el objetivo, pero aún no se ha llegado a esa contención que le da continuidad en la escolaridad a estos estudiantes".

La idea de trabajar en espacios educativos que acompañen la conquista del cupo laboral trans surgió en 2020 como propuesta Ministerio de Género (Ex Secretaria de Igualdad de la provincia) y se tomó desde el Ministerio lo tomamos, recordó Flesia. Se implementaron desde 2021 estas modalidades pluriaulas en el territorio (con escuelas sede y espacio de extensión) por tres años y con cupo cerrado (se abría el primer año, se abrían los siguientes hasta cubrir la demanda).

Se armó un debate álgido contra el proyecto. "Se dijo que era discriminador en sí mismo, habiendo tantos EEMPA, pero nos pareció la mejor manera de trabajar la educación obligatoria con quienes cambian su identidad al fin de sostener su inserción en la escuela y a la vez trabajar en el objetivo de que todas las escuelas medias persigan el objetivo de ser libres de discriminación".

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"En Rosario, en 2021 egresaron 6 alumnos; en 2022, 11 y este año hay 12 estudiantes y 8 más que se acompañan en la escuela sede", detalló Dusanto como muestra de que no faltó interesados y no solamente residentes de Rosario sino Villa Gobernador Gálvez, Roldán y Baigorria.

Pero en medio año vence el plazo de la prueba piloto. Y se supone que en los meses por venir se hará un encuentro amplio, tipo Congreso, para que las tres experiencias de la provincia den testimonio del trabajo.

Los límites de ser trans

Se sabe a nivel nacional el colectivo trans tiene una esperanza de vida de entre 35 y 37 años. Y según los datos de la primera encuesta, la mayoría de las personas trans son víctimas de exclusión y discriminación en la escuela.

En términos de acceso, el 42,5% posee un nivel medio-bajo de estudios (primaria completa, secundaria incompleta), el 46% cuenta con un nivel medio-alto (secundario completo, universidad incompleta), y solamente el 5% pudo completar una carrera universitaria o terciaria. Según este mismo relevamiento, el 47% de la población T.T.D, comienza a comprender su identidad de género y a expresarla socialmente a partir de los 13 años, por lo tanto, este proceso se da en simultáneo con la edad escolar.

La violencia, discriminación, el maltrato, los insultos, agresiones físicas y el no reconocimiento de la identidad autopercibida, inciden en altos índices de repitencia, interrupción de las trayectorias escolares y de deserción del nivel secundario. Esto influye en el acceso al mundo laboral, en el empobrecimiento y en la expectativa de vida de esta población, que no supera los 35 años.

La escuela ocupa el tercer puesto en la lista de espacios donde reciben agresiones, por debajo de las comisarías y la calle. Esto adquiere relevancia si se considera que las violencias sufridas, comienzan desde la niñez y muchas veces por parte de sus vínculos más cercanos, como las propias familias y la ESI es la posibilidad de construir otros mundos donde la mirada binaria, inquisidora y moralista ya no tengan lugar.

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