Es el resultado de la primer etapa de una encuesta hecha por la Municipalidad para aproximarse al nuevo fenómeno laboral. Preparan un programa de apoyo
06:10 hs - Martes 22 de Septiembre de 2026
La Municipalidad de Rosario terminó la primera etapa de un censo a más de dos mil repartidores de apps para tener un diagnóstico cercano y concreto de la realidad de miles de trabajadores que a diario hacen delivery por las calles de la ciudad. Casi la mitad de los trabajadores tienen el secundario completo, el 70 por ciento usa su moto para moverse y más del 60 por ciento son hombres. Con esta aproximación, la Secretaría de Desarrollo Humano prepara para octubre un programa de apoyo y asesoramiento en mecánica, seguridad vial, normas de convivencia, higiene y seguridad, organización de la economía y curso de primeros auxilios.
El censo a los repartidores busca construir una base de datos que permita conocer a quienes realizan tareas de reparto, cuáles son sus principales características y qué necesidades atraviesan en el desarrollo de su actividad. Se confeccionaron más de dos mil entrevistas en forma personal, en cada una de las paradas donde retiran comida para distribuir.
Estos datos fueron pensados por el Ejecutivo para orientar las próximas propuestas y generar políticas públicas vinculadas a la formación, la seguridad y el acompañamiento.
Los primeros resultados, que se iniciaron con un formulario de preguntas a cada uno de ellos sobre fines de abril y está siendo procesado en estos días, corresponden a la primera etapa del relevamiento y permiten comenzar a delinear un perfil de las personas que participaron del censo.
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Los porcentajes y las tendencias
El 66,1 % de las personas relevadas se identificó como masculino, el 13,9 % como femenino, mientras que el 19,9 % no contestó.
En cuanto a las edades se evidencia una marcada presencia juvenil. Solo, el 1,05 % tiene menos de 18 años; el 27,82 % tiene entre 18 y 25 años; el 39,63 % se encuentra entre los 26 y 35 años; el 22,96 %, entre los 36 y 45 años; y el 7,87 % tiene más de 45 años.
Respecto del nivel de formación educativa o académica tan solo el 0,65 % cuenta con primario incompleto, el 6,41 % con primario completo, el 23,33 % con secundario incompleto, y aquí surge un dato también a considerar: el 46,15 % hizo el secundario completo.
Por otro lado, el 13 % tiene estudios terciarios o universitarios incompletos y solo el 6,50 %, terciarios o universitarios completos.
El relevamiento hecho por operadores de la Secretaría de Desarrollo Humano también permitió conocer los medios de movilidad utilizados para desarrollar la actividad: casi siete de cada diez (el 69,23 %) lo hace en moto y tan solo el 25,10 % en bicicleta.
Como ya se advirtió desde el municipio, estos datos son preliminares y corresponden a la primera etapa del censo. El objetivo es continuar ampliando el relevamiento para obtener una mirada más completa sobre las condiciones en las que se desarrolla esta actividad en Rosario.
Y si bien se va a sistematizar un lanzamiento en octubre de un programa de apoyo específico al sector, esta información obtenida generó una serie de acciones concretas de los operadores en el territorio como forma de una primer respuesta. Ya se realizaron capacitaciones en seguridad vial, acompañadas por la entrega de cascos, y desarrolló talleres teórico-prácticos vinculados a la reparación y mantenimiento de bicicletas y motos.
En este ida y vuelta en cada una de las paradas de los deliverys se busca continuar generando herramientas que acompañen a quienes desarrollan esta actividad, a partir de sus necesidades concretas y de la información que surge del propio territorio.
Un primer paso fue el censo y a partir de las respuestas identificar necesidades y continuar construyendo políticas públicas que acompañen a las trabajadoras y trabajadores de la economía de plataformas en Rosario. Esta encuesta a trabajadoras y trabajadores de plataformas digitales de reparto, fue una iniciativa impulsada por la Subsecretaría de Economía Social de la Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat, con el objetivo de conocer las características de una actividad que forma parte de la dinámica económica cotidiana de la ciudad.
Repartidores: primera radiografía
"Estamos elaborando una suerte de primera radiografía o aproximación a una población activa en ascenso: los cadetes o trabajadores y trabajadoras autogestivos. Estos datos quedaron abiertos sobre una masa muy dinámica en la que se incorpora y sale gente en forma permanente. Una de las medidas fue la entrega de cascos a las motos, y vamos a seguir con el asesoramiento en materia laboral, seguros de cobertura de los rodados, registración laboral, cursos de mecánica ligera y conocimientos básicos para auxiliara personas ante una emergencia. Nuestra mirada es primero identificar algo dinámico y creciente, charlar primero con ellos definir sus necesidades, analizar el rubro para luego ir hacia un plan de acompañamiento", indicó a La Capital el titular de Desarrollo Humano Nicolás Gianelloni.
Otra de las opciones de apoyo a la actividad es enlazar esfuerzos con el programa Rosario Emprende que es para trabajos autogestivos y que se da en las ferias con emprendedores. Utilizar esta capacitación para acercarlos a este sector y ayudarlos a que mejoren su situación, tenerlos en cuenta, establecer un ida y vuelta para ver lo que le pasa a ese sector del trabajo en la ciudad.
El censo además busca establecer datos sociales como de qué barrio son los repartidores, qué tipo de educación tienen y si tienen familia a cargo, entre otros puntos. La encuesta también preguntó sobre las necesidades que tuvieron en los últimos tiempos, si sufrieron accidentes en las calles, con qué tipo de comercios trabajan, si es su trabajo principal o es un ingreso complementario; si han tenido conflictos con los usuarios de las aplicaciones.
Uno de los principales problemas que se identificaron en los primeros contactos fue el de los puntos de recarga de los celulares y los espacios para estacionar las motos en proximidades de los lugares de entrega de comida para repartir.
Entre otras cosas, muchos repartidores usan las bicicletas públicas. "Los repartidores son una población que necesita ser escuchada y el municipio debe prestar atención, como lo hacemos con tantas economías informales como emprendedores, feriantes y vendedores ambulantes”, había señalado Gianelloni.