Una organización se dedica, junto al Imusa, a castrar y vacunar a esos animales. Lanzaron una campaña para adquirir elementos para reforzar su tarea
18:33 hs - Sábado 22 de Agosto de 2026
Según las estadísticas, en Rosario existe una mascota cada dos habitantes, pero no siempre cada animal está bajo resguardo de un tutor. Esa situación conlleva a un crecimiento poblacional descontrolado, que tiene incidencia en la vida de los vecinos. En el Concejo Municipal, las organizaciones animalistas proponen el debate para la implementación de un mejor programa para controlar la población de animales de compañía, es decir, de perros y gatos. En ese marco, la organización Colonias Felinas lleva adelante un trabajo casi a diario en la ciudad y alrededores, pero con recursos finitos apuestan a la solidaridad para funcionar con una mayor eficacia.
Colonias Felinas es un grupo que trabaja en el control de la población de gatos no domesticados. Cuando por diversas razones un grupo de gatos se asienta en un espacio o barrio, comiendo de la basura, cazando roedores, murciélagos o aves, reproduciéndose sin control alguno, generan un desequilibrio para los vecinos. Allí aparece la organización para capturar a los felinos y trasladarlos al Instituto Municipal de Salud Animal (Imusa), para castrarlos y aplicarles las vacunas correspondientes.
La sobrepoblación de perros y gatos no domesticados en Rosario es la preocupación de las organizaciones. Las colonias de gatos “malas no son, pero no tendría que haber”, dijo a La Capital Martín Azanza, integrante de Colonias Felinas, y planteó: “Tenemos que castrarlos, vacunarlos y tratar de que estén bien. No vamos a disminuir (la cantidad de gatos) de un día para el otro, pero castrando baja la población no domesticada que afecta a la salud humana y puede generar problemas en cualquier momento”.
Frente a este panorama, Azanza contó sobre la campaña que tienen en marcha para comprar unas 20 jaulas trampa y 10 transportadores para intensificar su tarea en Rosario y alrededores: “Nos pasaron un presupuesto de 4.5 millones de pesos y hasta ahora venimos trabajando con elementos prestados. Los animales no salen lastimados y nuestro trabajo es de prevención, porque hace poco en Pilar ocurrió un caso de un gato doméstico con rabia”.
Sobrepoblación de gatos y perros
Azanza explicó que las colonias de gatos que no están controladas son propensas a contagiarse de enfermedades, que a su vez pueden ser transmitidas a la población humana.
A modo de ejemplo, un gato puede cazar a un murciélago contagiado de rabia y enfermarse. Al reproducirse, las crías nacen enfermas. Otra problemática generalmente en los machos explicó Azanza, pueden trasmitir otras enfermedades a través de la mordida o lastimar a otros gatos domésticos y contagiarlos. En casos muy puntuales, los gatos pueden contraer leptospirosis al cazar roedores o al beber agua sucia.
El pedido de las ONG, apoyado por integrantes del Colegio de Veterinarios y la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), es para debatir el proyecto de ordenanza equilibrio poblacional de animales en Rosario y generar un programa de castraciones de animales de compañía, que derribe al programa de esterilización de la ordenanza Nº 9.015, al cual las organizaciones consideran “de difícil implementación”.
A su vez, señalaron que la reproducción de perros y gatos “es geométrica, por tal motivo ninguna solución de progresión aritmética puede resolver esta problemática, como por ejemplo el método del encierro, las adopciones o cualquier otro que no sea el de la castración quirúrgica masiva y gratuita”.
La castración presenta beneficios para los humanos, evitando crías no deseadas, comportamientos violentos o molestos y extenderán la vida de las mascotas. Para los animales, previene cáncer de mama, ovario, infección uterina, las hernias, el embarazo psicológico, la descalcificación, la muerte de parto, cáncer de próstata, de testículo, enfermedades venéreas como tumor venéreo transmisible y brucelosis.
>> Leer más: Piden más operativos de castraciones en Rosario para controlar la cantidad de perros y gatos
Según los datos del Indec del Censo 2022, en la ciudad hay 1.029.619 habitantes. El proyecto presentado por las ONG cita a la Red de Políticas Públicas, que realizó un trabajo para obtener una relación de número de animales por habitante. Según el cálculo presentado, habría un animal cada dos rosarinos, es decir, 514.809 perros y gatos en Rosario. En este contexto, las organizaciones solicitaron castrar el 20% de la población de gatos y perros en Rosario, en cifras algo más de 100 mil animales para el próximo año.
Además de los puntos fijos para castración, Rosario cuenta con un plan municipal de castraciones barriales que en los ocho meses del 2026 ya ejecutó más de 60 visitas a los barrios y pretenden romper la cifra de 80 intervenciones alcanzadas en 2025.
Cómo trabaja Colonias Felinas
La tarea de Colonias Felinas comienza cuando son convocados por la presencia de un grupo de gatos no adiestrados que generan desorden en un descampado, casa o galpón abandonado. También colaboran con la Policía Ecológica y la Oficina de Protección Animal de Rosario. El grupo llega, deja las jaulas trampas con caballa o atún y regresa al tiempo esperando que los felinos caigan. Luego los trasladan hacia el Imusa o el programa de castraciones barriales para la cirugía y la aplicación de vacunas contra la rabia. Una vez terminado los cuidados médicos los regresan a su lugar, aunque si se encuentran con animales más mansos son derivados a la red de tránsito o adopción. “Ya nos quedamos tranquilos que esos gatos están vacunados”, manifestó Azanza.
Colonias Felinas realizó procedimientos en barrio Saladillo, frente al río Paraná, en la zona del Cementerio El Salvador y en el barrio Qom del noroeste de Rosario. Acudieron a viviendas particulares donde la población era de 50 gatos.
“Mucha gente se queda sola y tiene 3 o 4 gatos. Se descuida y la cantidad crece”, dijo Azanza. También en Granadero Baigorria, Villa Gobernador Gálvez, Funes o Roldán. Próximamente llegarán a San Pedro, en la provincia de Buenos Aires, para prestar colaboración allí también.
“Lo hacemos desde hace muchos años y tratamos de ir a barrios periféricos. Trabajamos junto a la Municipalidad cuando no podemos ingresar a un lugar. Nosotros llamamos al 147 y ahí interviene Protección Animal”, detalló Azanza. Por último, recalcó que hace 30 años se dedica a rescatar gatos, señaló que el problema de las colonias de gatos en Rosario se originó hace décadas y que sólo en los últimos 10 años castraron a cerca de 300 gatos en la zona del cementerio El Salvador.