Aborto: en busca de más consensos
Las concejalas Marisa Pugliani y Luisa Donni aparecen como dos nombres clave en un nuevo debate sobre el aborto. La primera, socialista, fue quien impulsó que el Palacio Vasallo adhiriera al proyecto de ley para legalizar esa práctica presentado en el Congreso de la Nación. La segunda, del Frente para la Victoria...

Martes 17 de Junio de 2008

Las concejalas Marisa Pugliani y Luisa Donni aparecen como dos nombres clave en un nuevo debate sobre el aborto. La primera, socialista, fue quien impulsó que el Palacio Vasallo adhiriera al proyecto de ley para legalizar esa práctica presentado en el Congreso de la Nación. La segunda, del Frente para la Victoria, se pronunció en contra y es titular de la comisión de Salud, que dio a la iniciativa su primer despacho favorable.

Sin embargo, el jueves pasado no hubo consenso y el proyecto volverá a ser puesto en discusión en las comisiones de Gobierno y Derechos Humanos.

El aborto es un tema que, cuando se abre el debate, genera arduas polémicas. Por eso no resultó sorpresivo que, al conocerse la presentación para que el Concejo adhiriera al proyecto de legalización a nivel nacional, muchas voces críticas decidieran hacerse oír en el Palacio Vasallo.

Colegios confesionales y organizaciones católicas y evangélicas sentaron sus posiciones contrarias al proyecto. El propio arzobispo de Rosario, monseñor José Luis Mollaghan, difundió una carta pastoral "en defensa de la vida".

En las antípodas de esa postura se ubican las Mujeres Autoconvocadas de Rosario, impulsoras del proyecto de ley que llegó al Congreso el 28 de mayo pasado con la firma de 22 legisladores, entre ellos Juan Sylvestre Begnis, hoy diputado nacional oficialista y ex ministro de Salud provincial.

Básicamente, la propuesta plantea legalizar el aborto hasta las 12 semanas por sola voluntad de la mujer y hasta la 22ª semana en casos de riesgo para la salud o la vida de la embarazada, inviabilidad fetal o violación.

Pero el proyecto, pese a ser una mera adhesión, quedó lejos de cosechar consentimientos unánimes.