8M: Las rosarinas que dejaron su nombre en las calles de la ciudad

En Rosario, solo el 6 por ciento de las calles rinden homenaje a mujeres. Detrás de cada una hay historias de trabajo, de lucha contra la desigualdad y de memoria

Sábado 09 de Marzo de 2024

Se llaman Petrona, Lía, Ana María, Emilia o Norma. Son rosarinas, algunas nacieron a orillas del río Paraná y otras eligieron quedarse en la ciudad a la que llegaron para estudiar, trabajar o desarrollar su carrera. Son artistas, docentes, trabajadoras, escritoras, aviadoras, deportistas, luchadoras por los derechos humanos o referentes sociales, entre muchas otras cosas. Y todas dejaron sus nombres en calles, pasajes o avenidas. No son muchas, solo el 6 por ciento de las calles de Rosario rinde homenaje a una mujer, según un listado de la comisión encargada de las nomenclaturas, pero detrás de cada una hay historias de mucho trabajo, de lucha contra la desigualdad y por la memoria.

Este 8 de marzo, Día Internacional de La Mujer, La Capital que recupera el legado de algunas de estas rosarinas que dan nombre a las calles de la ciudad. Mujeres que bautizan esquinas en todos los distritos de la ciudad; pero de quienes, incluso en esos barrios, se conoce aún muy poco.

Los espacios públicos son los lugares donde cualquier persona tiene derecho a circular y donde se encuentra con otros. La forma de denominarlos habla también de la sociedad que los nombra. "La ciudad es un lienzo donde se plasma la lucha por la memoria y las memorias también son producto de lo que una sociedad decide visibilizar y, paralelamente, de lo que decide olvidarse", afirma Mariángeles Camusso, docente e investigadora de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y secretaria de Género y Sexualidades de la Facultad de Ciencia Política y RRII.

En su primer trazado, las calles no tenían nombres, se identificaban con el destino al que conducían. La calle Córdoba se denominaba Camino Real, que en la época colonial era el camino obligado para llegar hasta la ciudad de Córdoba. Un poco más acá en el tiempo, las calles homenajearon a las gestas de la independencia. Por eso, la mayoría de las ciudades argentinas tienen una calle San Martín, 25 de Mayo o 9 de Julio.

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"La baja proporción calles con nombre de mujer no hace más que visibilizar el androcentrismo desde el cual se cuenta la historia -continúa Camusso-. Así en las narrativas oficiales siempre los protagonistas son los varones y determinados, el arquetipo viril que es protagonista: blanco, heroico y con poder, que es el que aparece en las nomenclaturas".

De hecho, la elección de nombres de mujeres para denominar calles y pasajes de la ciudad es reciente. Se multiplicaron en los últimos años, empujadas por los movimientos de mujeres y como una respuesta institucional a la necesidad de visibilizar el trabajo de las mujeres.

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Solo 117 calles con nombre de mujer

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Silvia Greco, autora del sitio web Rosario y sus calles y miembro de de la Junta de Historia de Rosario, destaca que es escasa la presencia de mujeres en las calles de la ciudad. Rosario tiene 2.233 calles (según datos cartográficos del municipio), de las cuales 1.863 tienen nombres y 370 se identifican con una numeración provisoria. Y sólo 117 arterias le rinden homenaje a mujeres, es decir un 6,3 por ciento del total.

"Situándonos en un contexto histórico, hay que tener en cuenta el rol casi invisible que se adjudicó a las mujeres en la historia de la humanidad", señala y asegura que "este bajo porcentaje se repite en casi todas las nomenclaturas urbanas del mundo".

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Sin embargo, advierte, algo está cambiando. "En nuestra ciudad, en los últimos años, se han incrementado considerablemente los homenajes a mujeres en calles, plazas y paseos", planteó.

En el mismo sentido, la investigadora de la UNR destaca que si Rosario tiene un 6 por ciento de sus calles con nombre de mujeres que hicieron historia es justamente "gracias al esfuerzo de historiadoras, militantes e investigadoras que van buscando y sacando a la luz a esas mujeres que no habían sido reconocidas, y las sacan de los cajones donde quedaron relegadas".

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Para el historiador Miguel De Marco, quien durante mucho tiempo estuvo al frente de la Comisión de Nomenclatura y Monumentos Históricos del Concejo Municipal, "la identidad de las ciudades se reconoce en los nombres de sus calles" y recuerda que muchas veces estas elecciones implican tensiones.

"Los roces se inician cuando precisamente entran en cuestionamiento la ciudad como proceso en construcción, o si la identidad histórica de una ciudad es estática, flexible, o refractaria", sostiene.

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Un detalle más: muchos de estos nombres refieren a colectivos de mujeres y eso, para Camusso, tiene dos lecturas. "Lo positivo es que de alguna manera los nombres como Madres de Plaza Mayo, u otros, representan este modo de actuar de las mujeres que es social, grupal y colectivo, pero por otro lado, estas denominaciones dan lugar a que las mujeres son «las idénticas», como si fueran el colectivo y no personas individuales, y pudieran ser intercambiables".

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Lo cierto es que detrás de cada una de estas calles con nombres femeninos, hay historias de mucho trabajo, de lucha contra la desigualdad y por la memoria. Este trabajo multimedia "Ahora que si nos ven", busca recuperarlas a lo largo del mes de marzo, contando una a una, las intensas y multifacéticas vidas de estas mujeres. En el comienzo, dos historias llena de contrastes que dan cuenta del inabarcable universo de las mujeres rosarinas: las historias de Emma de la Barra y Graciela Carrizo.

Créditos

Producción Periodística: Eugenia Langone y Carina Bazzoni.

Investigación: Silvia Greco

Archivo: Marcela Yuvone

Infografía: Sebastián Melchor