La medida había sido anunciada un año antes y se concretó este martes. "La decisión tiene consecuencias", advirtió la exministra de Salud Sonia Martorano
12:47 hs - Martes 17 de Marzo de 2026
La Argentina ya no forma parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Después de un año del anuncio que había hecho el gobierno de Javier Milei, la medida fue oficializada este martes por el canciller Pablo Quirno, quien lo informó a través de sus redes sociales. “Hoy se hace efectivo el retiro de la Argentina de la OMS, al cumplirse un año de la notificación formal realizada por nuestro país”, expresó en el posteo el funcionario. Las críticas a la decisión se recrudecieron. Decenas de profesionales de la salud del país expresaron su disconformidad y el riesgo que esto representa.
"Desde el primero momento lo advertimos: Argentina no puede darse el lujo de aislarse del sistema internacional de salud", enfatizó este martes la médica neonatóloga y exministra de Salud de Santa Fe, Sonia Martorano.
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La actual diputada provincial fue más allá al asegurar que esta decisión "no es un gesto simbólico" sino "una decisión que tiene consecuencias".
La OMS, agregó la exfuncionaria (quien fue ministra durante la pandemia), "no solo coordina respuestas ante emergencias, también permite acceder a información, cooperación y políticas basadas en la evidencia".
La de Martorano fue una de las tantas voces en contra, que se escucharon apenas se dio por oficializada la salida de la organización.
¿Por qué Milei decidió irse de la OMS?
En línea con lo que viene planteando el presidente de los Estados Unidos, el primer mandatario argentino aseguró que la OMS: “Fue la ideóloga de la cuarentena cavernícola”.
Milei viene sosteniendo que es un "organismo nefasto" y aunque escuchó muchas críticas en este último año sobre su decisión, incluso en boca de prestigiosos médicos y científicos, no retrocedió en su postura.
Esta determinación, que va detrás de lo que hizo Donald Trump, deja al país fuera de la cooperación y el financiamiento global, y lo aísla de las estrategias sanitarias más modernas de prevención y combate contra enfermedades.
A pesar de los cuestionamientos, desde el Gobierno intentaron llevar tranquilidad respecto a la continuidad de vínculos internacionales en materia de salud: “Nuestro país continuará promoviendo la cooperación internacional en salud a través de acuerdos bilaterales y ámbitos regionales, resguardando plenamente su soberanía y su capacidad de decisión en materia de políticas sanitarias”, aclaró el canciller este martes.
Una noticia "terrible"
En febrero del año pasado, al conocerse la decisión, la médica pediatra y patóloga Marta Cohen, una especialista argentina que vive en Reino Unido y fue condecorada con los más altos honores en ese país por sus aportes a la salud, había señalado: "El presidente Javier Milei acaba de anunciar que la Argentina dejará la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta es una noticia terrible que va a tener un gran efecto secundario en la capacidad del país de controlar futuras pandemias".
Si bien la doctora comentó que la OMS "cometió errores, se equivocó y China no fue transparente (en relación al Covid) necesitamos una organización mundial que permita coordinar brotes epidémicos, situaciones graves de salud y situaciones que puedan derivar en una pandemia", mencionó.
Cohen ya había expresado su descontento sobre este tema apenas Donald Trump asumió su nuevo mandato y dijo que retiraba a su país de la OMS. "Es una noticia preocupante de la cual ojalá haya tiempo para revertir". Sus advertencias, como las de tantos otros, no fueron escuchadas.
Investigación y apoyo
Los centros colaboradores de la OMS son instituciones, por ejemplo centros de investigación, facultades o institutos universitarios, designadas por el Director General de la OMS para realizar actividades de apoyo a los programas de la Organización. Actualmente hay más de 700 de tales centros, radicados en más de 80 Estados Miembros, que trabajan con la OMS sobre temas como enfermería, salud ocupacional, enfermedades transmisibles, nutrición, salud mental, enfermedades crónicas o tecnología sanitaria.
La OMS se financia a partir de dos fuentes principales: las contribuciones señaladas de los Estados Miembros (las cuotas de afiliación de los países) y las contribuciones voluntarias de los Estados Miembros y de otros asociados.
Las contribuciones señaladas son un porcentaje del producto interior bruto de los países (el porcentaje lo acuerda la Asamblea General de las Naciones Unidas). Los Estados Miembros los aprueban cada dos años en la Asamblea Mundial de la Salud. Cubren menos del 20% del presupuesto total.
El resto de la financiación de la OMS se realiza en forma de contribuciones voluntarias procedentes de los Estados Miembros, en gran parte, y también de otras organizaciones de las Naciones Unidas, organizaciones intergubernamentales, fundaciones filantrópicas, el sector privado y otras fuentes.