Imputaron por regentear un búnker en Piñero a un acusado por matar al chofer de la línea K

Axel Herrera está apuntado por vender drogas dentro de la cárcel con ayuda de otro interno y de su madre, que estaba en libertad

15:14 hs - Sábado 19 de Septiembre de 2026

La Fiscalía Nº2 de Rosario imputó este viernes a dos presos por regentear un búnker de drogas dentro de la cárcel de Piñero y con ayuda de tres mujeres que estaban en libertad, dos de ellas también imputadas. Entre los implicados se encuentra Axel Herrera, que espera el juicio por el crimen de Marcos Daloia, el chófer de la línea K asesinado en marzo de 2024.

Ahora la justicia posó la mirada otra vez sobre Herrera por manejar un punto de venta de drogas junto a Ezequiel Romero, otro interno de Unidad Penitenciaria Nº 11 de Piñero. Esta dupla se apoya en tres mujeres que estaban en libertad para conseguir las dosis de droga y cobrar las deudas que los compradores acarreaban dentro de la cárcel.

Además de Herrera y Romero, la fiscalía imputó a Natalia G., pareja de Romero, y a Yamila R., pareja de otro interno, que le proveía droga a Natalia G. y a la madre de Herrera para que ingresen en la cárcel de Piñero. Por el momento, la madre de Herrera no fue acusada.

La imputación para las cuatro personas fue por el delito de comercio de estupefacientes agravado por la participación organizada de 3 o más personas y por cometerse en el interior de un lugar de detención. Los varones recibieron la imputación como coautores, mientras que las mujeres como partícipes necesarias.

La Jueza de primera instancia Dra. Granato dispuso la prisión preventiva por el plazo de ley para Natalia G.; y para Yamila. R. la se le dictó la libertad con medidas alternativas. También quedaron detenidos por esta causa Herrera y Romero, pero no cambiaron su condición.

La imputación

La fiscal Brenda Debiasi les atribuyó a los 4 imputados haber intervenido junto a otras personas aún no identificadas la comercialización de droga entre abril y septiembre de 2026 dentro de la prisión de Piñero. La causa se inició porque los familiares de otros internos denunciaron que las mujeres las amenazaban para cobrar una deuda que generaban los presos. La fiscal solicitó la intervención de teléfonos y que se levante el secretario bancario.

Luego de las medidas judiciales, la fiscal pudo determinar que Ezequiel Romero era el encargado de gestionar la compra de droga fuera del penal y daba indicaciones "expresas" de dónde retirarlo y a qué costo. Esos detalles eran para Natalia G., la cual era la encargada de ingresar el material estupefaciente a la cárcel fraccionado según cómo lo pedía Romero.

Para ingresar la droga, Natalia G. utilizaba a otras mujeres, algunas embarazadas que evitaban el escáner. También la mujer era la encargada de cobrar a los familiares de los internos el dinero de las dosis que consumían dentro del penal. A veces era Romero, otras Natalia G., quien exigía el dinero, pero el hombre era el encargado de llevar adelante las cuentas del negocio que se manejaban en muchos casos con billeteras virtuales.

Romero adentro de la cárcel se apoyaba en Axel Herrera que recibía droga por parte de su madre en cada visita al penal. Además, le pedía que se encargue de los cobros a familiares de internos deudores. Herrera le entregaba las ganancias a Romero, muchas veces, a través de Natalia G.

El rol de Natalia G. era fundamental en la banda. Era la encargada de recepcionar, organizar, enviar e ingresar la droga a la unidad penitenciaria de Piñero. Para ingresar el dinero reclutaba a mujeres embarazadas que sorteaban los controles con mayor facilidad. Natalia G. ponía a disposición su cuenta de Mercado Pago para recibir el dinero y en muchas oportunidades era la encargada de apretar a las familias deudoras.

La última imputada fue Yamila R., que según la investigación guardaba y entregaba la droga a Natalia G. y a la madre de Axel Herrera.

En una serie de allanamientos, la Policía de Santa Fe detuvo a Natalia G. y a Yamila R. el 12 de septiembre. La primera cayó en un allanamiento en su casa de Carlos Uriarte al 7700 en el sudoeste de Rosario. En ese procedimiento se encontró casi 8 gramos de marihuana, una balanza de precisión y anotaciones relativas a la venta de material estupefaciente y mensajes que debía reenviar. Mientras que la segunda, fue detenida en un allanamiento en su vivienda de Cafferata al 3900, también en el sudoeste de Rosario. Allí encontraron 153 gramos de marihuana, una balanza de precisión y dinero en efectivo.

Herrea espera un juicio por narcoterrorismo

Herrera había sido detenido en julio de 2024 por haber participado del crimen de Marcos Daloia, el chófer de la línea K que atacado a balazos el 7 de marzo en Mendoza y Guatemala y fallecido tres días después. Se entregó luego de ver su imagen difundida por los medios de comunicación. Fueron sus familiares quienes lo identificaron y recomendaron que se entregue, con la ayuda de un pastor de confianza del barrio.

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En la audiencia imputativa se supo que por distintos conflictos relacionados con el mundo del narcomenudeo había dejado su casa familiar y desde entonces vivía con Axel Rodríguez, otro de los imputados en la causa como partícipe del crimen de Bruno Bussanich, el joven playero asesinado el 9 de marzo de 2024.

Mientras espera el juicio por el crimen de Daloia, Herrera, que ahora tiene 21 años, fue imputado por regentear un búnker de drogas en la cárcel de Piñero.