El río Luján alcanzó en la madrugada del sábado un pico de 4,24 metros de altura y, si bien luego tuvo un leve descenso de nivel, tras difundirse pronósticos de que seguirán las lluvias, las autoridades advirtieron que la crecida podría superar los 5,30 metros.
Pasada la medianoche, el agua llegó a su pico máximo de altura y llevó temor a la zona, por ahora, el caudal disminuye, aunque las autoridades prevén que vuelva a crecer.
“Tuvimos un pico a las dos de la madrugada donde el río llegó a los 4,24 metros y a partir de ahí hubo un lento descenso hasta los 4 metros, a las 9, pero como viene el fenómeno meteorológico no se baja el alerta ni se relegan los servicios puestos en marcha”, indicó el coordinador de Protección y Defensa de la Comunidad (Prodecom) del municipio, Javier Sosa.
El funcionario se refirió al aviso de tormentas fuertes que pronosticó el Servicio Meteorológico Nacional para hoy a la tarde en la zona y alertó que ante esta situación se preparan para que el nivel del agua alcance los 5,30 metros.
En cuanto a los evacuados precisó que hay 280 personas en los centros para albergar a las familias en el Instituto Fermín Mignone, en la Universidad Nacional de Luján, las sociedades de fomento Barrio Padre Varela y El Ceibo y en la Escuela Secundaria de Olivera, una pequeña localidad ubicada aguas arriba que está totalmente anegada.
Sosa comentó que hubo leve aumento respecto a los números de del viernes “ya que más personas que estaban esperando que pasaba, tomaron la decisión” de abandonar su casa.
“La cantidad de autoevacuados es cercana a las mil personas que por sus propios medios fueron a casas de familiares y amigos y con quienes colaboramos para ayudarlos a trasladar muebles y llevarles alimentos”, agregó.
Estimó en 3.500 las personas que reciben algún tipo de asistencia, que incluye también a vecinos que prefieren quedarse en sus viviendas.
El titular de Prodecom manifestó además que el agua “todavía está a bastante distancia” de la Basílica de Luján y resaltó que “se montó un importante operativo con bombas porque también puede entrar por las napas e inundar la cripta”.
Sosa, advirtió en declaraciones al diario El Civismo de Luján, que “la crecida puede ser aún mayor, de acuerdo a los pronósticos de suba que hay”, por lo que aseguró que están “asistiendo a la gente” para anticiparse a “un escenario más difícil”.
Precisó que esta tarde “podría empezar a subir otra vez el agua”, por lo que destacó que lo que están “haciendo, con los mecanismos de Defensa Civil y Prodecom, es acompañar y prepararnos para la contención de las personas”.
En tanto, la Subsecretaría de Control Urbano informó que la Terminal de ómnibus debió cerrarse, por lo que la salida de los micros de corta, media y larga distancia se trasladó a otras zonas.
Además del organismo que preside Sosa, en la asistencia participan los Ministerios de Seguridad y Desarrollo Social bonaerenses, Bomberos y la Agencia Nacional de Seguridad Vial.