En Voz Baja

Los escándalos se mudaron al concurso de pasteleros

A falta del "Bailando" bien viene el "Bake Off". La televisión de la vieja normalidad, o sería mejor llamarla "prepandemia", ganaba con los escándalos.

Miércoles 24 de Junio de 2020

A falta del “Bailando” bien viene el “Bake Off”. La televisión de la vieja normalidad, o sería mejor llamarla “prepandemia”, ganaba con los escándalos. En la corte de los milagros de la pequeña pantalla, el rey ha sido durante años Marcelo Tinelli, hoy ausente por la necesidad imperiosa del distanciamiento social. La previa de las “coreos” de los participantes del certamen de baile que tan buenos dividendos le dejó los últimos años era un catalizador de la polémica. Para que se entienda mejor: una forma de echar nafta al fuego a los encontronazos -algunos reales, otros no tanto- entre los mediáticos. El fenómeno, la avivada para sumar audiencia, se trasladó al concurso de pasteleros que anima la noche del domingo. Y le dio tan buen resultado que desató la ira de Jorge Lanata, que ante las magras mediciones de “Periodismo para todos” acusó a los trolls del kirchnerismo de favorecer al programa de cocina. Lo cierto es que “Bake off” se grabó el año pasado y recién se puso en el aire en plena cuarentena. Y detonó la bomba. No solo lo hizo lagrimear a Juan Minujín cuando Angelo fue eliminado -lo confesó él mismo en la radio- sino que encendió las redes sociales con la impensada eliminación de Agus y el pase a la final de Samantha. Las espectadores explotaron cuando se enteraron que la joven había sido jefa de pasteleros en el Café San Juan de Buenos Aires, cuando el reglamento de la competencia pone como requisito que los concursantes sean amateurs. Y no solo eso, en medio de las furiosas críticas en las redes se supo que, además, había sido imputada por homicidio culposo tras el siniestro vial en el que murió un motociclista. Una garantía de rating.

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