Las opciones que tiene Putin en Ucrania: desde una invasión total a la anexión de la zona ya ocupada
Analistas occidentales creen que el presidente ruso eludirá una acción militar a gran escala, pero una operación limitada sí es factible

Martes 07 de Diciembre de 2021

Más allá de las declaraciones que hicieron en su larga cumbre virtual Joe Biden y Vladimir Putin, los analistas militares se preguntan hasta dónde llegarían la Otán y EEUU en caso de que Rusia invadiera Ucrania. Descontadas las sanciones económicos, que serían masivas y muy pesadas, difícilmente habría una reacción militar sobre el terreno, señalan dos especialistas en la publicación Defense News. Pero sí podría darse una colaboración activa con Ucrania en la provisión de armamento y otro equipo necesario para derrotar al ejército de Rusia, claramente superior al de Kiev.

Los ministros de Asuntos Exteriores de la Alianza se reunieron recientemente en Riga para estudiar cómo deben hacer frente a la acumulación de tropas rusas cerca de Ucrania y cómo disuadir de que se repita la ocupación y anexión rusa de Crimea en 2014, o algo peor. Tras la reunión, el secretario de Estado Antony Blinken declaró que la Otán respondería con una serie de sanciones económicas de alto impacto, así como con esfuerzos adicionales para reforzar las defensas de la Alianza en el flanco oriental.

Pero en 2014 Putin no se dejó disuadir por las sanciones económicas. En caso de que la disuasión vuelva a fallar, gran parte de la respuesta estadounidense va a depender de dónde y cuánta parte de Ucrania intente ocupar Putin.

Antes de actuar, Putin tendrá que recordar que Estados Unidos tiene un largo historial de reaccionar con más fuerza a una provocación militar importante de lo que sus adversarios esperaban. La Guerra de Corea y la Tormenta del Desierto (Irak, 1990/91) son sólo dos ejemplos.

Defense News ve cuatro grandes escenarios posibles para una invasión militar rusa de Ucrania, y los detalla de menor a mayor probabilidad. Este análisis no tiene en cuenta los "esfuerzos híbridos", como sería la instigación de un golpe de estado, como teme el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky.

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Ucrania ya perdió a manos de Rusia la península de Crimea, entre el Mar Negro y el Mar de Azov. Rusia estaría tentada en ocupar la costa ucraniana para unir Crimea a su territorio.

La primera alternativa rusa es ocupar toda Ucrania. Esto parece poco probable, ya que sería muy arriesgado diplomáticamente y costoso militarmente. Rusia podría perder. Putin está interesado principalmente en las zonas con población de habla rusa del este de Ucrania. La respuesta de Occidente a una invasión total podría ser feroz, incluyendo el suministro de potencia aérea directa a Ucrania. Es probable que Putin lo sepa y que no piense en esta alternativa máxima.

La segunda alternativa es apoderarse de toda la costa ucraniana, desde Donetsk hasta Moldavia, incluida Odessa (ver mapa). Si tiene éxito, Ucrania quedaría sin salida al mar, perdería la mitad de su territorio y Putin tendría el control del territorio de la mayoría de los rusoparlantes. Pero también tendría que ocupar la zona de habla ucraniana entre Odesa y Crimea, que podría ser muy difícil de mantener militarmente. La respuesta occidental también sería severa, incluyendo algún tipo de relación más estrecha con la Otán de lo que quedaría de Ucrania. Esta tampoco es una opción probable para Rusia, a menos que Putin tenga un fuerte éxito militar inicial y Occidente se desentienda.

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La tercera opción es apoderarse de la costa, desde Donetsk hasta Crimea a lo largo del Mar de Azov. Se trata de un territorio mayoritariamente rusoparlante o bilingüe. Además, controlar todo el Mar de Azov tendría un gran valor estratégico para Rusia. Crimea estaría conectada por tierra con el resto de Rusia. Esto también daría lugar a una lucha muy intensa, y las bajas de tropas rusas serían significativas. Probablemente habría una fuerte reacción de la Otán. Sin embargo, es poco probable que Occidente envíe fuerzas militares para apoyar directamente al ejército ucraniano, ya que la actividad no estaría cerca de las fronteras de la Otán. Lo más probable es que Occidente se limitara a imponer sanciones masivas y enviar armas a Kiev.

La cuarta alternativa, la más modesta y la más probable, es la anexión de la región del Donbas, actualmente ocupada por las fuerzas prorrusas armadas por Moscú. El Donbas, formado por las dos provincias más orientales de Ucrania, son rusófonas y están bajo control de milicias y gobiernos locales formados con líderes que responden a Moscú. Esta anexión formal podría lograrse incluso sin el despliegue de tropas rusas en Ucrania (más allá de las que sin insignias ingresan rutinariamente al Donbas). La actual actitud y despliegue de las fuerzas rusas en las fronteras de Ucrania podría servir como mensaje a Kiev para que no responda militarmente a la anexión del Donbas. Esta sería la menos peligrosa de las cuatro alternativas para Putin, puesto que las tropas rusas ya están allí y ya se ha realizado una anexión de facto. Perdería toda pretensión de inocencia de parte de Rusia y no serviría la estratagema de los "hombrecitos verdes" usada en Crimea. Así se denominó a los soldados rusos sin insignias que invadieron Crimea. Occidente probablemente respondería diplomáticamente, con sanciones económicas mucho más fuertes y con transferencias masivas de armas a Ucrania, pero no con despliegues militares para defender a Ucrania. Esta cuarta alternativa puede ser la opción más atractiva para Putin.

La columna de análisis en Defense News fue escrita por Hans Binnendijk, miembro del Atlantic Council y Barry Pavel, vicepresidente senior del Atlantic Council y director del Scowcroft Center for Strategy and Security.