Esta estrategia le sirvió hasta ahora a Estados Unidos para recurrir a actividad militar y otras medidas agresivas para combatir el narcotráfico en Sudamérica
Jueves 28 de Mayo de 2026
Las organizaciones narcocriminales brasileñas Comando Vermelho (CV) y Primeiro Comando da Capital (PCC) serán designadas por el Departamento de Estado de Estados Unidos como organizaciones terroristas extranjeras, lo cual entrará en vigor el próximo 5 de junio.
Mientras se acercan las elecciones presidenciales de Brasil, simpatizantes del expresidente Jair Bolsonaro reclamaron esa designación al atacar las políticas de seguridad pública del presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Designar a organizaciones criminales en América Latina como grupos terroristas extranjeros es una estrategia que Estados Unidos utilizó para recurrir a actividad militar y otras medidas agresivas para combatir el narcotráfico en Sudamérica.
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El presidente Lula, que busca la reelección, se opuso abiertamente a etiquetar a los delincuentes como terroristas, mientras que los aliados de Bolsonaro en el Congreso instaron públicamente a Trump a actuar con mayor dureza contra las bandas.
La seguridad pública seguramente será un tema de debate en las elecciones presidenciales de Brasil de octubre, en las que el senador Flávio Bolsonaro, heredero elegido por el expresidente, se enfrentará a Lula.
Jair Bolsonaro, de 71 años, no puede postularse porque cumple una condena de 27 años de prisión por encabezar un intento de golpe de Estado.
Expertos señalaron que ni Jair Bolsonaro ni Lula tuvieron un gran éxito en la lucha contra los dos grupos criminales, aunque la Policía Federal de Brasil y los fiscales realizaron varios operativos contra ellos en los últimos años. Las autoridades lograron una victoria importante contra el PCC en agosto al desmantelar parte de su red de lavado de dinero, que incluía estaciones de servicio, perfumerías e incluso una empresa de servicios financieros con sede en San Pablo.
La Policía de Brasil indicó entonces que su operación, conocida como Carbono Oculto, encontró empresas vinculadas al PCC que lavaron al menos 6.000 millones de reales (unos 1.100 millones de dólares) en los últimos años.