La clásica ópera de Gioachino Rossini se presenta en Rosario. La dirección musical es de Lucía Zicos y en la dirección escénica está Sebastián Núñez
07:05 hs - Sábado 25 de Abril de 2026
El Teatro El Círculo sigue apostando a la producción local de ópera y pone en escena "El barbero de Sevilla", una de las obras más populares de Gioachino Rossini. Con arias memorables, música cautivadora y una combinación de humor y romance, la puesta podrá verse este domingo 26 de abril, a las 19, el martes 28 (función de abono) y el jueves 30 de abril, ambos días a las 20.
La historia sigue las peripecias de una pareja de enamorados integrada por el conde de Almaviva y la joven Rosina. Bartolo, tutor de la muchacha, también la pretende pese a la diferencia de edad. Para evitar a Bartolo, la pareja se vale de la ayuda del barbero Fígaro, quien mediante enredos lo engaña y consigue unir en matrimonio a los enamorados.
La producción reúne a más de cien artistas en escena: diez solistas —dos provenientes del Teatro Colón—, el Coro de la Ópera de Rosario y la Orquesta Sinfónica Provincial de Rosario, en una propuesta fuertemente local. El elenco está integrado por el barítono Cristian Maldonado, en el rol de Fígaro; el tenor Carlos Ullán, como el conde de Almaviva; la soprano Patricia Villanova, como Rosina; el barítono Ismael Barrile, en el rol de Don Bartolo; el bajo Roman Coccalotto, como Don Basilio, junto a la soprano Nadia de Luca y el barítono Alfonso Giancola. Completa el conjunto el Coro de la Ópera de Rosario, dirigido por Horacio Castillo.
Con dirección escénica de Sebastián Núñez, al frente de la dirección musical de la Orquesta Sinfónica Provincial está Lucía Zicos, una referente del género con una extensa trayectoria en el país y en el exterior. Doctorada en Música por la Universidad Católica Argentina, dirigió títulos como "La Bohème", "Tosca", "Rigoletto" y “Sansón y Dalila", y se presentó en escenarios internacionales como la Ópera de Sofía y distintos festivales europeos.
“Tenía muchas ganas de hacer ópera en Rosario, porque es un lugar donde se trabaja de forma descentralizada de Buenos Aires y con una temporada muy importante”, contó la directora en diálogo con La Capital. Zicos también estuvo a cargo de la dirección musical del disco "Ausencias", ganador del Latin Grammy 2014, y de "Mágica y Misteriosa", premiado como Mejor Álbum de Música Clásica en los Latin Grammy 2018.
“Es un teatro de una estructura muy grande, con salas, con elencos, con las funciones que tiene el teatro típico italiano de ópera”, agregó sobre El Círculo.
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Una ópera popular para reír y empatizar
Si bien "El barbero de Sevilla" es una de las óperas más difundidas del repertorio, su vigencia no se explica únicamente por su música, sino también por su capacidad de conectar con el público desde lo cotidiano. Hay varios elementos que hacen que esta pieza resulte atractiva tanto para aficionados del género como para quienes se acercan por primera vez.
“Lo que tiene esta ópera, por un lado, es que la música nos suena de propaganda, de películas, de momentos muy cliché como la cabatina de Fígaro”, explicó Lucía Zicos, quien ya dirigió la obra en San Juan y llegó a Rosario convocada por Javier Más.
Ahora bien, mas allá de su popularidad en cuánto a su música, otro punto de encuentro con el público, aparece en la trama: “Resulta muy familiar. Son situaciones muy mundanas, cosas que le podrían pasar a uno: alguien que no se quiere casar con uno, se enamora de otro, se confunde, piensa que el otro está enganchado con otra. Los hechos son muy humanos, y eso hace que el público empatice rápidamente con el argumento”.
En ese sentido, la directora detalló que la ópera se desarrolla en un tono cómico propio de la llamada “ópera bufa”, caracterizada por el uso del recitativo seco: esos momentos en los que los cantantes están acompañados únicamente por el teclado. “Eso permite que haya mucha más acción que cuando cantan con la orquesta”, explicó.
Ese ritmo dinámico es clave en la experiencia del espectador: “Ahí se pueden dar un montón de situaciones muy disparatadas y muy cómicas, que van contando la historia en tiempo real y rápido. Eso es lo que engancha a la gente”.
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El valor de lo local y una mirada federal del género
Uno de los puntos centrales de esta puesta, que vuelve a escena en Rosario, es su carácter local, tanto en lo escénico como en lo musical. La producción reúne artistas y equipos de la ciudad, desde el elenco hasta los aspectos técnicos: el diseño de vestuario está a cargo de Ramiro Sorrequieta y la realización escenográfica de Walter Gonsolin.
“La escenografía y el vestuario son de producción local, y eso es muy importante porque no se está tercerizando. Tiene un valor no solo laboral, sino también artístico”, destacó Lucía Zicos, quien en esta ocasión llega para dirigir a la Orquesta Sinfónica Provincial de Rosario.
En ese marco, la directora subrayó su vínculo con el conjunto: “Yo con la orquesta siempre trabajé muy bien. Ahora la encuentro renovada, con mucha gente joven. Es muy buena, sigue muy bien la mano, y eso facilita mucho cuando uno entra en escena con los cantantes, porque hay que estar muy atento a lo que pasa y la orquesta tiene que responder rápidamente”.
La experiencia de dirigir en la ciudad también se inscribe en un momento clave de su carrera, en el que busca consolidarse dentro del circuito operístico. “Vengo de dirigir en el Teatro Argentino de La Plata, que fue un paso muy grande, y Rosario, que es una plaza muy importante en el ambiente de la ópera, me aporta una oportunidad más en mi desarrollo profesional”, señaló.
En esa línea, Zicos planteó una mirada más amplia sobre el desarrollo del género y el rol de estas producciones en el país. Señaló que llevar la ópera a distintas ciudades, federalizarla y sacarla de Buenos Aires es una tarea en la que todos los artistas "deben estar involucradps", ya que también implica mantener vivo el propio arte. Y agregó: “Por eso estoy contenta de poder venir por primera vez a Rosario a hacer ópera”.
Sobre el final, la directora también puso el foco en lo que, después de años de trayectoria, sigue siendo el motor de su trabajo: “Muchas veces nos dicen que es la primera vez que escuchan una orquesta y que la experiencia los hizo imaginar, emocionarse. Entonces el arte nos pone en un estado que nos deja mucho disfrute y eso nos mejora el estado de ánimo, pero también nos mejora a nosotros. Es una sorpresa que agradezco y que espero que siga pasando, porque es el motorcito que también lleva a seguir adelante”.