Testimonios policiales complicaron a un enjuiciado
La investigación policial acerca de la participación de Ismael González en el crimen del carnicero Arturo Beltrán Correa, ocurrido hace tres años en el barrio Tío Rolo, se inició a partir del hallazgo...

Jueves 27 de Junio de 2013

La investigación policial acerca de la participación de Ismael González en el crimen del carnicero Arturo Beltrán Correa, ocurrido hace tres años en el barrio Tío Rolo, se inició a partir del hallazgo del auto del imputado en la escena del homicidio. Esto se desprendió del testimonio que brindó ayer uno de los uniformados que estuvo a cargo de la pesquisa. Fue en una nueva jornada del juicio oral en el que se evalúa la responsabilidad penal de González.

El homicidio ocurrió el 25 de julio de 2010. Cerca de las 20.30 de ese día, Beltrán Correa iba en una moto YamahaYBR acompañando a Matías Adrián M., un amigo de 26 años que manejaba el vehículo. Cuando llegaron a Calle 2126 al 3800 (bulevar Avellaneda al 6200) tres jóvenes salieron de un pasillo y les cruzaron el paso. Correa quiso evitar el robo de la moto de su amigo pero recibió un balazo mortal calibre 32 en la nuca que le salió por la frente.

Ayer el agente Horacio C. se sentó frente a los jueces María Isabel Mas Varela, Hernán Postma y Carlos Rubén Leiva. Cuando ocurrió el crimen trabajaba en la comisaría 33ª, con jurisdicción en el lugar. "Me enteré del crimen cuando llegué al día siguiente a la comisaría y vi un Fiat Uno rojo con vidrios polarizados que había sido secuestrado. Me di cuenta de que era el que usaba González", explicó.

Horacio C. contó que, en el marco de la investigación, primero localizaron a quien le había vendido el auto al acusado. Luego se allanaron dos viviendas de Villa Gobernador Gálvez en busca de González, de la moto sustraída y del arma con la que mataron al carnicero. En ese momento la fiscal Viviana Baliche le preguntó cómo habían llegado a esos domicilios. "No me acuerdo", respondió. Un rato después, una policía de la misma comisaría indicó que uno de los operativos se realizó por información brindada por una persona "cercana" a la víctima.

El policía no recordó las direcciones de las propiedades allanadas pero describió a una de ellas. "El frente estaba pintado de negro y había dos santuarios. Uno de San la Muerte y otro del Gauchito Gil. Además había una caballeriza, y González andaba siempre a caballo", explicó.

—¿Usted lo conoce personalmente a González?, preguntó el defensor Fausto Yrure.

—Personalmente, no. Pero había estado detenido en la comisaría (33ª) y sus ojos (de González) son muy llamativos.

Luego declaró la agente Nelva R., quien era sumariante de la comisaría 33ª y acudió al lugar del crimen. "El hombre estaba tirado en la calle, con la boca abajo. Tenía un balazo en la cabeza y le salía sangre de la nuca. A unos metros había un Fiat Uno con la llave puesta y las ventanillas bajas. Además había dos llaveros con fotos de San la Muerte y del Gauchito Gil", explicó la mujer. Y contó que el sitio donde mataron al carnicero está bordeado por una villa y una canchita.

La agente también recordó que en el lugar se encontró una vaina calibre 32 que sería compatible con el arma utilizada para cometer el crimen. El mismo testimonio brindó el cabo Hugo A., un perito de Balística de la policía rosarina. "Hallé una vaina servida calibre 32 en la vereda, a unos 80 centímetros de la línea de edificación. Y el cuerpo estaba tirado en la mitad de la calle", relató.