Lunes 06 de Diciembre de 2010
Serbia hizo el milagro. Tras remontar una serie que quedará en la historia de la Ensaladera de Plata, el equipo serbio ganó por primera vez la Copa Davis 2010 al vencer de local a Francia por 3-2. El sueño empezó a hacerse posible ayer con la victoria de Novak Djokovic sobre Gael Monfils por 6/3, 6/2 y 6/4 y se hizo realidad tras el triunfo de Viktor Troicki sobre Michael Llodra por 6/2, 6/2 y 6/3.
Las perspectivas de los franceses para ayer eran excelentes, después del triunfo en dobles de Llodra y Arnaud Clement sobre Zimonjic y Troicki, el sábado, tras durísimos cinco sets.
Sin embargo, Djokovic tuvo un excelente rendimiento y soportó la presión ante Monfils, a quien derrotó para prolongar las chances serbias.
Monfils perdió su saque para poner fin al encuentro. El francés salvó un punto de partido, pero no el segundo. Cometió 37 errores no forzados por sólo 18 de Djokovic, quien ganó todos los partidos que disputó en el año en Copa Davis. El serbio había ganado los últimos cinco choques contra Monfils, duodécimo jugador mundial, y ayer repitió: se adjudicó los dos primeros sets en apenas una hora y cuarto, tiempo durante el que quebró cuatro veces al frustrado Monfils.
El eléctrico ambiente en el estadio se enfrió un poco en el tercer set, cuando en el segundo juego el serbio perdió por primera vez su saque. El francés se puso por primera vez en ventaja, 2/1. Pero la euforia bleu fue breve. Djokovic quebró de nuevo al aprovechar un mal drop de Monfils y recuperó el mando.
Djokovic estrelló su raqueta contra el suelo tras sufrir de nuevo un break, pero Monfils, con 4/3 arriba, no pudo mantener el suyo y Djokovic, con 5/4 a favor, definió el partido con su segundo quiebre consecutivo.
En el Belgrado Arena, los serbios nunca habían perdido una serie de la Davis. Troicki ante Llodra plasmó una nueva victoria, la más importante de la historia del tenis en el país. En el punto decisivo, Troicki no defraudó. Respondió muy bien a las arremetidas de Llodra y alcanzó una épica victoria. Así, con el tenis de Djokovic y la templanza de Troicki, el traspié del sábado en dobles quedó en el olvido y Serbia pudo festejar.