Sábado 11 de Octubre de 2014
Gustavo Raggio enfrenta tareas paralelas. El entrenador de Newell’s pretende que su equipo continúe dando pelea en el selecto lote de los protagonistas en el torneo, y además busca recuperar el nivel de juego que hasta hace poco tiempo definía y elevaba su condición colectiva. Consignas que asume mientras trata de disimular la perversa racha de lesiones que persigue a los rojinegros en este certamen. Esto representa un desafío nada sencillo debido a que el próximo rival es el encumbrado River. “Este partido es sumamente importante. Jugamos contra el puntero del campeonato, contra el que mejor está jugando y tenemos que estar a la altura. Juegue quien juegue”. Así graficó el entrenador leproso, el valor que encierra este atractivo cruce en el Parque.
La semana de Newell’s transitó esquivando obstáculos y realizando ajustes para afrontar un pasaje que puede ser determinante en la suerte del campeonato. “Nos estamos rearmando. Recuperando jugadores importantes que estuvieron lesionados, a quienes les llevó mucho tiempo ponerse a punto. Hicimos una buena práctica de fútbol, pero no nos acercamos al ideal porque nos vamos rearmando sobre la marcha. Tratando de poner el mejor equipo posible en cada jornada”, apuntó ayer Carozo, con cierta dosis de fastidio.
—¿Qué postura vas a tomar en relación a las presencias de Mauricio Tevez, Nacho Scocco y Víctor Figueroa?
—Si tomo la decisión de que no inicien el partido, será porque creemos que no están en condiciones para arrancar este partido, que es sumamente importante para nosotros. Son lesiones musculares parecidas, pero son tres realidades completamente distintas. Por eso digo que nos estamos rearmando y pensando en el mejor equipo que podemos poner partido a partido.
—¿Qué vas a tener en cuenta para empezar a darles minutos a estos jugadores?
—Siempre voy a pensar en las necesidades del equipo. Al principio, cuando íbamos por la 5ª o 6ª fecha, después de la lesión de Tevez ante Estudiantes, yo intentaba minimizar el tema del armado del equipo. Ahora, es complicado armar once equipos distintos, sobre todo porque el jugador vive de la confianza. De apoyarse en el que tiene al lado. Pero todos los futbolistas tienen características distintas y rearmarnos permanentemente hace que el equipo no pueda encontrar el mejor funcionamiento.
—¿Cansan tantas contingencias seguidas?
—Hemos tenido imponderables en todos los partidos. Tuvimos que hacer cambios forzados antes de tiempo, durante los partidos. Este partido es sumamente importante. Jugamos contra el puntero del campeonato, contra el que mejor está jugando y tenemos que estar a la altura. Juegue quien juegue. Más allá de que no es un dato menor que tenemos futbolistas importantísimos afuera del equipo, y están ingresando al equipo jugadores que vienen arrastrando procesos de no tanta continuidad. Por suerte, hay una base de jugadores que juegan casi siempre.