Viernes 23 de Marzo de 2012
Me había llamado a silencio por que la gente con plata no razona, no entiende, no le interesa nada de nada sino gastar y eso está a la vista. Lo que pase después, dicen, "veremos", por ahora, siga la joda y la plata dulce (ya lo vivimos, pero el ser humano es el único idiota que se lleva la piedra por delante varias veces). Pero lo que no puedo callarme porque esto ya es el colmo, me refiero al tema del aborto, y no lo voy a analizar jurídicamente (que lo hagan los abogados cristianos si es que hay alguno) a que el fallo de la Corte me parece lo más denigrante que pueda haber ocurrido en nuestra Patria, sino a mis "colegas lectores del diario La Capital" que han votado en un 81,1 por ciento a favor del fallo de la Corte, asesinos potenciales de niños inocentes y ustedes no son los de los planes sociales ni los
ignorantes que se venden por un chori, son de la bendita clase media y me atrevo a decir del medio para arriba. ¿Cómo pueden negar que la vida del niño comienza con la concepción? sea cual fuera, quién es más inocente que un niño en el seno materno, no quieren hablar de Dios porque se remuerden en sus conciencias, pero que son dioses, tienen la vida y la muerte en sus manos.
No sean romanticones para justificar su vergüenza más las mujeres que son posibles madres que nunca tuvieron un hijo en sus vientres, pero para hacer marchas por los derechos humanos sí están. ¿Que les quedó de su bautismo, sepultaron la fe que abrazaron? Con toda caridad cristiana les digo, piensen en sus postrimería, muerte/juicio, salvación o condenación.
Walter Lenzi