Viernes 22 de Junio de 2012
Asunción. —
El presidente paraguayo Fernando Lugo será sometido hoy a juicio político y casi seguramente resultará destituido, dado el amplio dominio por parte de sus adversarios de las dos cámaras del Parlamento. Ayer la cámara de Diputados lo acusó de mal desempeño en sus funciones por la matanza de policías y campesinos que ocurrió hace una semana. La iniciativa causó una fuerte reacción regional de la Unasur en favor del presidente paraguayo (ver aparte).
La cámara de Senadores, convertida en tribunal, admitió la acusación proveniente de Diputados —donde fue aprobada por abrumadora mayoría— y dispuso que hoy mismo se desarrolle el juicio. Se necesita el voto de 30 de los 45 senadores para destituir al presidente. El vicepresidente, Federico Franco, del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) "está listo para asumir el mando y pacificar el país", dijo el diputado liberal Enrique Sallim. Lugo perdió el apoyo del PLRA cuando designó un nuevo ministro de Interior vinculado a un partido opositor la semana pasada. En respuesta, los cuatro ministros liberales presentaron su renuncia. Ahora el PLRA, junto con otros partidos, apoyó a la oposición más intransigente, formada por los "colorados" y la agrupación Unace.
76 a 1. Luego de que ayer Diputados resolvió pedir el juicio político por 76 votos a favor, uno en contra y tres ausencias, Lugo anunció que no renunciaría. "Este presidente anuncia que no va a renunciar al cargo y que se somete con absoluta obediencia a la Constitución y las leyes, a enfrentar el juicio político con todas sus consecuencias", dijo en conferencia de prensa. El mandatario instó al Parlamento a "agotar esfuerzos para evitar procedimientos que puedan ser contrastados por la historia y la ciudadanía y a cumplir con trámites y plazos constitucionales que me ofrezcan como presidente de la República toda la garantía de una justa y legítima defensa".
Es este último punto el que está en duda, dados los tiempos exiguos que impuso el Congreso. El senador opositor Marcelo Duarte explicó que el apuro por resolver el juicio y dictar sentencia, es debido a que "hay sectores que creen que las actitudes y el mensaje de hoy del presidente Lugo, más otras informaciones que hablan de movilizaciones para impedir el normal desempeño del Congreso, conlleva riesgos. Y con los antecedentes de marzo de 1999 (cuando se registraron violentos enfrentamientos y la caída del presidente Raúl Cubas) no queremos exponer a la gente a una confrontación y que esto termine con vidas perdidas". Desde la otra vereda, el socialista Carlos Filizzola, hasta el sábado ministro de Interior, lamentó: "Aquí está decidida la destitución de Lugo. Esto es un golpe institucional. El juicio político es puro trámite. Apenas le dan dos horas para defenderse".
Comunicado militar. Un vocero de las fuerzas militares leyó un breve comunicado en el que los uniformados declaran respetar "la vigencia de la institucionalidad y el Estado democrático".
La poderosa Iglesia católica de Paraguay le pidió al presidente que renuncie "para descompromir la tensión tan grande que se vive", dijo Claudio Giménez, presidente de la Conferencia Episcopal. La Iglesia espera que la tensión no siga subiendo "dado el bien nacional y para preservar la paz y evitar más violencia y muerte". Varios obispos se reunieron ayer con Lugo y le hicieron este planteo "con sinceridad y franqueza".
Los cargos. Cinco diputados opositores hacen de fiscales. Ayer detallaron las acusaciones ante el pleno del Congreso. Estas son variadas: haber autorizado en 2009 un acto de jóvenes socialistas sudamericanos en un predio militar; haber suscripto el Protocolo de Ushuaia, que establece sanciones para los países que incumplan la cláusula democrática del Mercosur; un episodio de violencia rural en febrero pasado, cuando campesinos ocuparon predios privados. También se lo responsabiliza por la "ola de inseguridad" que vive el país, y por el choque entre policías y campesinos de hace una semana que dejó 17 muertos.
Lugo asumió en agosto de 2008 y debería entregar el poder en agosto de 2013 al ganador de las elecciones del 21 de abril próximo.
Eulalio López, de la Liga Nacional de Carperos, una organización de izquierda radical, señaló que "estamos buscando viajar hasta Asunción para apoyar a Lugo. Será un apoyo pacífico". Otras organizaciones de campesinos, de izquierda más moderada, informaron que sólo se mantendrán atentas a los hechos. "Lugo no está cumpliendo su principal promesa electoral de hacer la reforma agraria, pero no es culpa suya sino del Poder Judicial que frena todo intento de expropiar tierras en manos de extranjeros o recuperar las que eran del Estado y hoy están en manos de adherentes de la dictadura de Alfredo Stroessner", dijo Belarmino Balbuena, del Movimiento Campesino Paraguayo. El analista Horacio Galeano señaló que Lugo perdió popularidad entre los campesinos porque "el verdadero problema es la falta de reforma agraria. Estamos ante un estallido social del campo de baja intensidad, por ahora".
Hermano colorado. Pompeyo Lugo, hermano mayor del mandatario y militante colorado, consideró que el presidente "no escucha a nadie. Los problemas de gobernabilidad que terminan con este juicio político son a causa de que él tiene una esposa, el Partido Liberal, y varias novias, las organizaciones de izquierda. Así es imposible gobernar".
En Paraguay el 80 por ciento de las tierras está en poder del 2 por ciento de la población. En 2010, la soja y la ganadería permitieron un crecimiento récord de 14,5 por ciento de la economía. Pero el país tiene 39 por ciento de su población en la pobreza, y dentro de esa franja 19 por ciento es miserable, según el analista internacional Ricardo Rodríguez.