Murió Seineldín, el líder "carapintada" que se levantó contra Alfonsín y Menem
El ex militar "carapintada" Mohamed Alí Seineldín, protagonista de dos alzamientos contra los gobiernos de Raúl Alfonsín y Carlos Menem, falleció ayer por la tarde como consecuencia de un paro cardiorrespiratorio, a los 75 años, y sus restos eran velados anoche en la Capital Federal.

Jueves 03 de Septiembre de 2009

El ex militar "carapintada" Mohamed Alí Seineldín, protagonista de dos alzamientos contra los gobiernos de Raúl Alfonsín y Carlos Menem, falleció ayer por la tarde como consecuencia de un paro cardiorrespiratorio, a los 75 años, y sus restos eran velados anoche en la Capital Federal.

La muerte del ex militar, que había sido indultado en 2003 por el entonces presidente Eduardo Duhalde, se produjo luego de un episodio cardíaco ocurrido en las oficinas donde trabajaba en la ciudad de Buenos Aires.

"Seneldín se desplomó en su oficina y llegó muerto al Sanatorio Otamendi", informó un allegado al ex coronel, veterano de la Guerra de Malvinas y líder del alzamiento militar de 1990 contra el gobierno de Carlos Menem.

Los restos de Seineldín eran velados anoche en la cochería Paraná, informó Gustavo Breide Obeid, quien acompañó a Seineldín en los alzamientos que protagonizó contra los gobiernos de Raúl Alfonsín y Menem. Breide Obeid confirmó también que Seineldín murió de un paro cardíaco

Los restos de Seineldín fueron trasladados poco antes de las 20 desde el Sanatorio Otamendi hacia el lugar del velatorio. Según allegados, el ex militar sería enterrado hoy en La Chacarita.

Seineildín, alejado de la vida política, colaboraba con la Fundación Cuerpo y Alma, una entidad sin fines de lucro creada en 2006 que se dedicaba a realizar trabajos de atención primaria de la salud en pacientes de bajos recursos del interior del país, en la que participan voluntarios médicos y no médicos.

El ex militar fallecido fue, junto al ex coronel Aldo Rico, una de las máximas expresiones políticas del movimiento de militares "carapintadas" que buscaron resistir las investigaciones sobre violaciones a los derechos humanos en los mandos intermedios del Ejército, mientras intentaron cambiar la cúpula castrense en los primeros años de la democracia.

Protagonizó dos alzamientos contra presidentes democráticos y en 1990 fue condenado a muerte, en una pena conmutada por cadena perpetua, tras asumir la jefatura de una rebelión militar en la que murieron 14 personas, cinco de ellas civiles.

También había participado en la preparación de las huestes militares que lucharon contra la guerrilla en los años 70, en particular en la provincia de Tucumán. Seineldín gustaba presentarse como un nacionalista de tendencia conservadora contrario a los militares "liberales" que comandaban las fuerzas durante la dictadura y exhibían una fuerte espíritu norteamericano.

En 1988 lideró desde el cuartel de Villa Martelli una rebelión carapintada contra Alfonsín, en la que se rindió tras llegar a un aparente acuerdo con el jefe del Ejército y pronto tomó contacto con el candidato justicialista a la presidencia, Carlos Menem, de quien pasó a ser un virtual asesor militar informal.

Sin embargo, el vínculo con Menem terminó por resquebrajarse por promesas incumplidas y el 3 de diciembre de 1990 Seineldín se hizo cargo de una rebelión "carapintada", con un gran despliegue de violencia.