Maduro, el nuevo vice de Chávez y eventual sucesor
Conocedor del aparato chavista, su nombramiento reflotó especulaciones sobre la salud presidencial.

Domingo 14 de Octubre de 2012

Caracas. — Nicolás Maduro, un ex chofer de colectivos fortachón y de sonrisa discreta que esconde detrás de un espeso bigote, logró un importante avance en su carrera política al escalar a la vicepresidencia, el segundo cargo de importancia en el país.

Su designación, aunque no generó sorpresa debido a que su nombre era mencionado para ese cargo desde el año pasado, cuando al presidente Hugo Chávez le detectaron cáncer en junio de 2011, ha levantado nuevamente suspicacias sobre si el mandatario, que aseguró a mediados de año haber superado la enfermedad, estaría abriendo el camino a su eventual sucesor.

Maduro, de 49 años, durante su paso de seis años por la Cancillería logró consolidar la imagen del leal colaborador de Chávez y del fiel cumplidor de todas las tareas que le designó el mandatario: la consolidación de los bloques del Alba y la Unasur, el estrechamiento de las alianzas con países como Irán, Rusia y China, así como el mejoramiento de las relaciones con Colombia. "Ha sido el mejor vocero de Chávez. Parece fuerte, es carismático para algunos y es leal", lo alabó Eduardo Gamarra, profesor de estudios latinoamericanos en la Universidad Internacional de Florida.

Durante el tratamiento del cáncer y la convalecencia que siguió Chávez en Cuba, Maduro fue de las pocas personas que estuvo cerca del gobernante, lo que alimentó las versiones sobre la sucesión. Chávez, que suele retar públicamente con dureza a sus ministros, en el caso de Maduro es siempre cordial y se dirige al él con afecto, o le hace alguna broma sobre los grandes sándwiches que suele comer o sus orígenes como colectivero. "Miren dónde va Nicolás, el «autobusero». Nicolás era chofer de autobús en el Metro y cómo se han burlado de él, la burguesía se burla, qué pena", comentó el mandatario poco después de anunciarlo como su nuevo vicepresidente.Maduro reemplaza a Elías Jaua, quie será candidato a la gobernación del estado de Miranda. Al igual que el resto del entorno de Chávez, Maduro se caracteriza por ser un hombre sin mayor brillo público y de escaso discurso.

   Su carrera política empezó en su temprana juventud cuando integró la Liga Socialista, de tendencia maoísta. Luego consolidó su formación como dirigente sindical en el Metro de Caracas. Maduro es considerado el colaborador de Chávez más allegado a Fidel y Raúl Castro y a la revolución cubana, a la que se vinculó desde su juventud, cuando viajó a la isla a recibir formación. Dentro del movimiento chavista, Maduro comenzó como constituyente en 1999, y un año después como diputado hasta escalar a la presidencia de la Asamblea Nacional en 2005. En 2006 pasó a dirigir el Ministerio de Relaciones Exteriores y fue el canciller que más permaneció en el cargo durante los casi 14 años de mandato de Chávez.

   El periodista y ex diplomático Vladimir Villegas afirma que el nombramiento de Maduro responde a la “nueva etapa” que arrancó Chávez tras el logro de su tercera relección el 7 de octubre. Villegas dijo que el nuevo vicepresidente “se ajusta a la nueva etapa en la que (Chávez) quiere tener sus cuadros de mayor confianza” en puestos fundamentales. “Maduro es un hombre que conoce el aparato del gobierno. Conoce muy bien al presidente, es de sus hombres de mayor confianza”, agregó.

   Villegas agrega que el nombramiento de Maduro guarda relación con el anuncio de los candidatos que realizó el partido oficialista de los candidatos para las 23 gobernaciones del país, entre quienes se incluyen personas de la absoluta confianza de Chávez como Jaua, algunos militares retirados que acompañaron al mandatario en el fallido golpe de 1992, y ex ministros. Las elecciones regionales se harán el 16 de diciembre.

   El analista Ricardo Ríos indica que era “natural” que Maduro pasara a la vicepresidencia porque es el “verdadero jefe político” del sector civil del chavismo, mientras que Jaua solo es un representante de ese bloque. Maduro y Jaua integran el sector más radical del oficialismo y entre ambos existe una estrecha relación que ha llevado a los analistas a descartar que pueda darse una rivalidad. Ríos sostiene que Chávez lo que busca con este nombramiento es “equilibrar bandos” y darle a cada sector una cuota de poder. Eso guarda coincidencia con la decisión que tomó Chávez de no imponer al diputado Diosdado Cabello, líder del sector militar del chavismo, como candidato a gobernador del Estado de Monagas y dejarlo en la presidencia de la Asamblea Nacional.

   A la pregunta de por qué Chávez no optó por dejar a Jaua, uno de sus hombres de mayor confianza y prefirió a Maduro, Ríos responde que podría tener ver con que el mandatario se está preparando para una “sucesión de poder”. Al respecto Villegas indica que de darse una sucesión, Jaua “no tendría el peso que tiene Nicolás” Maduro. Villegas afirma que Maduro es “el cuadro más completo que tiene el presidente”l, su “carisma”, y el “prestigio internacional (que tiene) entre los aliados del presidente”.

   El sociólogo y estudioso de Venezuela David Smilde señala que Maduro es un “potencial sucesor de Chávez”, porque es quien podría continuar el proyecto chavista y por las estrechas relaciones con Cuba. Smilde cree que el nombramiento de Maduro “tiene mucho que ver con la salud de Chávez”.

   El mandatario, de 58 años, sufrió en febrero pasado una recaída del cáncer, luego que le detectaron un nuevo tumor en la misma región pélvica, donde fue operado en junio de 2011. Fue intervenido nuevamente —por tercera vez— y otra vez la cirugía se hizo en Cuba. A mediados de 2012 Chávez anunció que estaba “libre” de la enfermedad, luego de varios meses de intensos tratamientos de quimioterapia y radioterapia en Cuba.