La Justicia decidió la intervención de Cablevisión por competencia desleal
Ordenó terminar con la competencia desleal que generó la fusión de esa compañía con Multicanal, unión que le permitió al Grupo Clarín conformarse como un cuasimonopolio y mantener bajo su dominio el 90 por ciento de la televisión paga en Capital Federal y Gran Buenos Aires, y el 60 por ciento en el resto del país.

Miércoles 21 de Diciembre de 2011

La Justicia intervino ayer la empresa Cablevisión y ordenó terminar con la competencia desleal que generó la fusión de esa compañía con Multicanal, unión que le permitió al Grupo Clarín conformarse como un cuasimonopolio y mantener bajo su dominio el 90 por ciento de la televisión paga en Capital Federal y Gran Buenos Aires, y el 60 por ciento en el resto del país. A su vez, también designó como interventor al contador Enrique Anzoise, que cumplirá la tarea de coadministrar la empresa por el plazo de 12 meses.

El juez federal de Mendoza, Juan Walter Bento, acusó a la empresa de Ernestina Herrera de Noble de incurrir en el delito de "abuso de posición dominante" en el mercado cableoperador y le dio 60 días para que Cablevisión y Multicanal sean nuevamente dos empresas independientes entre sí.

Antecedentes. Esta competencia desleal comenzó en 2006 cuando se fusionaron Cablevisión y Multicanal, una medida que fue aprobada por la gestión de Néstor Kirchner y cuestionada por la Justicia. Sin embargo, el Grupo Clarín intenta meter su actual pelea con el gobierno como punta de lanza en una decisión que fue meramente judicial. En términos políticos, puede decirse, que coincide con los intereses del gobierno en su público enfrentamiento con el holding liderado por Héctor Magnetto. Sin embargo, el avance de la gestión de Cristina Fernández de Kirchner contra Clarín hoy está más centrado en Papel Prensa y la ofensiva parlamentaria contra el monopolio de la venta de papel de diario que contra la concentración de la industria del cable.

El oficialismo apostaba al frente judicial para dar la batalla contra Clarín, pero no en esta causa, sino en la paralización de la ley de medios a través del amparo que el multimedio presentó contra el artículo 161 que dispone desinversión en mercados donde el Grupo sea monopólico. Así lo demostró ayer el fallo del procurador General de la Nación, Esteban Righi, que recomienda dar por terminado el plazo prudencial para que Clarín se deshaga de algunas empresas y le pide a la Corte Suprema que se expida sobre este tema.

Lo cierto es que si hay competencia, hay más puestos de trabajo y mejor calidad de servicio como lo demuestran cientos de experiencias de mercados transparentes en todo el mundo.

Las claves del fallo. El tribunal hizo lugar a la medida cautelar impuesta por Supercanal para cesar las conductas predatorias denunciadas y resolvió entre otros puntos la división de redes y plantas cabeceras de transmisión de cable que correspondieron a Multicanal de las restantes que correspondieron a Cablevisión con anterioridad a la concentración entre ambas empresas, en un plazo de 60 días.

Resolvió también la separación, sin afectar los derechos de los consumidores, de las cuentas para el cobro de los ingresos provenientes de los abonados para el pago de los costos correspondientes en un plazo de 60 días.

A los fines de la separación de servicios procurados por las medidas, se ordenó la separación en un plazo de 60 días del uso comercial de las marcas Multicanal y Cablevisión, y la obligación de que en un plazo de 60 días, los servicios bajo cada una de las citadas marcas sean ofrecidos en competencia y con grillas diferenciadas.

Se llega a este fallo porque Supercanal enumeró y logró probar en la Justicia una gran cantidad de prácticas desleales en la competencia por el mercado del cable, entre ellas: la cotización, en plazas en las que la empresa Cablevisión está expuesta a competencia, de precios de señales más de 1.500 por ciento superiores a los aplicados para los mismos productos en otras plazas y el otorgamiento a Cablevisión del poder de aumentar unilateralmente los costos de sus competidores cada vez que aumentan sus propios ingresos, la manipulación de los ajustes de precios de señales mediante variables bajo el control exclusivo de Cablevisión y el grupo del vendedor. Una resolución con innegable trascendencia.