Domingo 13 de Marzo de 2011
“Voy a lo del padre Ignacio a menudo. He ido estos últimos domingos, hablé con él personalmente. Es una persona que nos conoció a nosotros (se refiere a su ex marido, Claudio Gentiletti) mucho antes de que Bruno desapareciera”, relata Marisa.
“Ibamos para que nos ayudara en nuestra pareja. Lo bendijo a mi hijo muchas veces. El mismo domingo que Bruno desapareció fui a verlo. Y él me decía que estaba con personas mayores y no se cansaba de repetir eso. Yo le decía que lo único que habían hecho era buscarlo creyendo que se había ahogado. Y el me decía que no era así”, cuenta.
No obstante, aclara que no se guía por lo que el padre le aseguró. “Ignacio también me dijo que me iba a llevar años encontrarlo, pero que lo iba a lograr. Eso me lo dijo en el 97. Y, la verdad, me está llevando años”, remata Marisa con la voz quebrada.