Domingo 15 de Marzo de 2009
"Se aprovechan, juegan con tus necesidades. Son una secta, no tengo problemas en decirlo. Saqué un crédito de 4 mil pesos para ser vendedora mayorista, y todavía lo estoy pagando". Las palabras pertenecen a Clara Ojeda, mamá de la joven rosarina que le inició juicio a Herbalife, y que se dedicaba a vender esos productos conocidos como suplementos dietarios.
Clara Ramírez, una joven que tomó durante seis meses un suplemento dietario y terminó internada con un shock alérgico y complicaciones respiratorias que la dejaron varios días en terapia intensiva, demandó a la empresa Herbalife en un Tribunal Civil y Comercial de Rosario. Reclamó así un resarcimiento de 650 mil por los trastornos sufridos.
Su madre habló con LaCapital y contó su experiencia como promotora: "Yo crié sola a mi hija. Soy maestra y siempre quise progresar. Un compañero de trabajo me contó que ingresando a Herbalife iba a lograr lo que quisiera. «Sos especial, esto es para vos», me dijo él en su momento".
"Saqué un crédito que todavía estoy cancelando, pagué 2.500 pesos por la matrícula y los productos y me convertí en promotora mayorista. Pero no vendía tanto y me resultaba pesado estar en el negocio. Me sacaban plata para reuniones de camaradería, cenas o capacitación. Era desembolsar cada tanto 150 o 200 pesos", refiere la mujer sobre su trabajo en la productora del suplemento dietario.
La hija estudiaba para ser maestra jardinera y estaba tensionada entre exámenes y presentaciones de trabajos prácticos. "Le dije que tomara el suplemento, que la iba a ayudar a estar bien. Primero se negó porque no le gustaba, pero después accedió. Al cabo de unos meses tuvo los problemas de salud", recuerda.
No obstante, ningún representante se acercó a brindarle ayuda. "No hubo apoyo psicológico ni clínico, nadie me preguntó qué pasaba con mi hija, ni superiores ni compañeros. Es más, como no tenía recursos económicos para hacer frente a los gastos de remedios, pedí que me cambiaran la mercadería por dinero. Pero se negaron. Ellos dicen que hay que rodearse de personas de éxito y como yo no vendía mucho, me fueron marginando hasta sacarme del negocio", relata.
Marketing. En tanto, su hija confiesa que dudó del producto, aunque igualmente lo consumió. "Ahora estoy mejor. Pero antes no quería salir a la calle por mi aspecto", finaliza.